Espanto y asco
La carencia de valores y el cinismo con el cual se producen los más vergonzosos acontecimientos no pueden inspirar otra cosa en el sentir de las personas decentes que una gran indignación.
La noticia de que un autobús cargado de estudiantes de ambos sexos, en uniforme y acompañados de bebidas alcohólicas, fuera sorprendido por nuestras autoridades cuando intentaba entrar a un lupanar, no puede ser más alarmante y repulsiva. ¡Pobre país el nuestro si en ellos fincáramos las esperanzas del mañana!
Ha llegado ya el momento de aplicar mano fuerte e implacable para castigar cierto tipo de delitos. Siempre hemos sido ajenos a la violencia y al ultraje. Pero en el presente caso estimamos que si algunos de los padres de familia le entraran a rejonazos a su hijos y a sus hijas, no se les debe ni siquiera amonestar por ello, sino aplaudirlos.
Nos solidarizamos con el pesar y la vergüenza que esos estudiantes han llevado a sus hogares. En cuanto al degenerado conductor del autobús que los transportaba, merece la más severa de las penas establecida para la corrupción de menores.
Para hoy está prevista la llegada de un científico de la Universidad de Denver, especialista en el tratamiento del envenenamiento con diethylene glycol.
En mayo pasado se produjo el último lote del jarabe, por 100 mil unidades, de las cuales el 80 por ciento fue distribuido en todo el país, de acuerdo con las autoridades de la CSS.
Por otra parte, ayer en la mañana, peritos del Ministerio Público se apersonaron al Laboratorio de Producción de Medicamentos de la CSS.
Se supone que a las 7:30 de la mañana entrarían sus 15 empleados a trabajar, sin embargo, fueron devueltos a sus casas, pues el laboratorio estaba "tomado" por las autoridades.
Hay 21 decesos, 10 casos en cuidados intensivos, 7 sospechosos, 9 convalecientes en sala y 4 ambulatorios.
La noticia de que un autobús cargado de estudiantes de ambos sexos, en uniforme y acompañados de bebidas alcohólicas, fuera sorprendido por nuestras autoridades cuando intentaba entrar a un lupanar, no puede ser más alarmante y repulsiva. ¡Pobre país el nuestro si en ellos fincáramos las esperanzas del mañana!
Ha llegado ya el momento de aplicar mano fuerte e implacable para castigar cierto tipo de delitos. Siempre hemos sido ajenos a la violencia y al ultraje. Pero en el presente caso estimamos que si algunos de los padres de familia le entraran a rejonazos a su hijos y a sus hijas, no se les debe ni siquiera amonestar por ello, sino aplaudirlos.
Nos solidarizamos con el pesar y la vergüenza que esos estudiantes han llevado a sus hogares. En cuanto al degenerado conductor del autobús que los transportaba, merece la más severa de las penas establecida para la corrupción de menores.
Para hoy está prevista la llegada de un científico de la Universidad de Denver, especialista en el tratamiento del envenenamiento con diethylene glycol.
En mayo pasado se produjo el último lote del jarabe, por 100 mil unidades, de las cuales el 80 por ciento fue distribuido en todo el país, de acuerdo con las autoridades de la CSS.
Por otra parte, ayer en la mañana, peritos del Ministerio Público se apersonaron al Laboratorio de Producción de Medicamentos de la CSS.
Se supone que a las 7:30 de la mañana entrarían sus 15 empleados a trabajar, sin embargo, fueron devueltos a sus casas, pues el laboratorio estaba "tomado" por las autoridades.
Hay 21 decesos, 10 casos en cuidados intensivos, 7 sospechosos, 9 convalecientes en sala y 4 ambulatorios.