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Espectacular rescate


Como el cause del río cambia la suerte del desierto, así cambió la suerte de Ingrid Betancourt y 14 personas que fueron secuestradas por las FARC desde hace varios años, gracias a una brillante operación de inteligencia militar del Ejército colombiano, que dejó cero costo de vidas humanas.

La noticia adquiere connotación, ya que hace varios meses atrás circuló a nivel masivo la foto de Betancourt en el campo de prisioneros con el alma desecha y casi sin esperanza se le pide una prueba de supervivencia. Ella escribe una carta a su madre que le desgarra el corazón al cualquiera. En esos momentos se pedía que el mundo entero orará a Dios.

Tras la fallida negociación de su liberación con la intervención del Presidente de Francia y la posible guerra entre Colombia y Ecuador, su liberación parecía ya imposible; pero como salido de una novela de Gabriel García Márquez, los colombianos en democracia apostaron a su ejército, el cual debidamente dotado de alta tecnología y recursos, súmele a esto una planificación extraordinaria, dan el certero "Jaque" a los guerrilleros y le regalan al mundo un final feliz.

Hay que resaltar la humana compasión del Ejercito colombiano que pudo haber masacrado el campamento una vez los rehenes estaban en el helicóptero. Dos cosas me hacen reflexionar: La primera, los colombianos creen en sí mismos, no están acomplejados, ni tienen miedo a sus militares; son conscientes de que sus principales problemas deben ser resueltos por ellos mismos. Hay confianza en la institucionalidad y creen en la gente.

Y la segunda es que cuando todo falla, cuando te quedas solo y sin esperanza, cuando te quitan todo hasta el deseo de vivir, cuando el mal parece triunfar, aún queda Dios. Ingrid Betancourt señaló: "Nunca dejé de rezar el Rosario". Cuando todo lo humano falla, a los creyentes todavía nos queda Dios, pidamos a El por nuestro país. Metamos a Dios en nuestras vidas, hablemos de Dios a nuestros hijos, depongamos nuestros intereses egoístas y empecemos a creer porqué en Panamá los buenos somos más.

Amemos la verdad y vivamos en la verdad, a pesar de las consecuencias; así se destruye al mal que vive en nosotros y en el mundo. Si Dios está con nosotros, quién contra nosotros. Que la buena noticia colombiana nos anime a todos a mejorar nuestro país.

orieldom@hotmail.com

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