Esta vez, cositas sueltas nada ms
Conversando con un grupo de amistades sobre el incidente del SPI con los enfermos y parientes, alguien decía que éstos habían provocada a los pobres policías. De ninguna manera considero que fue así; y de ser cierto, ¿qué pudieron hacer esos enfermos para recibir semejante golpiza? Pero así es este gobierno; dijeron al Sr. Gómez: vete a descansar un mes y luego regresas con más ímpetus para que puedas golpeas más fuerte al pueblo que habla de salir a protestar y te premiaremos más en grande.
¡Qué vergüenza! Y deja que venga el MAN para que veas cómo se crecen los militaroides.
No sé si se me ha escapado leer en los periódicos o no ha salido, la protesta de nuestro canciller contra las declaraciones de su homólogo colombiano, que es una ofensa contra nosotros. Aquel colombiano estuvo secuestrado; cuánto lo siento. Pero que los fantasmas que le quedaron no los reviente contra nuestras instituciones. Si él ve FARC por todos lados, no es nuestra culpa y debe respetarnos. Pienso si nuestro gobierno, o sea el Sr. Presidente que es quien conduce la política exterior, se ha quedado callado es porque Uribe lo ha amenazado con invadirnos si protestamos o existen otros intereses desconocidos. Lo cierto es que hemos quedado como grandes capadores de perros (como dicen en Las Tablas).
Hace unos días escuché a la Primera Dama solicitar cooperación a la empresa privada para eliminar las escuelas-ranchos. Pensando profundamente, ¿hasta cuándo las organizaciones privadas deben hacerle el trabajo al gobierno sacándoles las castañas del fuego? Pero así les paga. Cuando citaron a las ONG que se encargan de las responsabilidades que tiene el gobierno y no las cumple, lo que hicieron fue perjudicarlas con una serie de medidas, que no especifico por falta de espacio. Cría cuervos y te sacarán los ojos.
Ahora que el Gobierno está puchuncho en plata y le entran no sé cuántos millones, debieran tener para cumplir sus obligaciones y no depender de la empresa privada y la clase media para que trabajen por ellos. Ahora que tienen tal cantidad de dinero, continúan pidiendo préstamos y las organizaciones internacionales aflojando para amarrarnos más. No vemos los panameños en qué se utiliza ese dinero extra que está entrando, y más bien captamos la depreciación de la clase media del país que cada día se convierte más en clase pobre y algunos pocos, en ricos.
Otra incongruencia fue la declaración que diera un miembro del CONEP relacionada con posibles cambios al Código del Trabajo. Fueron desacertadas y desafortunadas sus palabras porque, si bien es cierto que ese mamotreto necesita ciertas modificaciones, no es pisando tanto a los trabajadores como deban hacerse esas modificaciones. Un grupo de congresistas norteamericanos venían a Panamá a intercambiar nueve leyes para aprobar el TLC. Total, no vinieron y ahora sale este señor con sus declaraciones. ¿Habrá alguna relación entre los dos hechos? Hilando delgado, ojo, pues no podemos prestarnos tan abiertamente por intereses propios y no de las mayorías. Conste que siempre que tengan la razón defiendo a esa empresa privada, pero no en esa manera. ¿Quién fue el único que salió a vociferar contra esto? El Sr. Mena que ganó puntos. Y sus compañeros de viaje, bien y usted, calladitos. No lo comprendo.
Recuerden que Mena quiere inscribir un partido de ideología extraña y eso lo favorece. Después no lloren lágrimas de cocodrilo. ¿Será posible que nuestras mentes dirigentes estén tan enrrolladas en sí mismas que no les permite pensar correctamente y llegan a cometer errores garrafales? ¿Qué tienen en el coco que les hace patinar en esa forma? Que Dios nos ayude si esos son los que pretenden arreglar el país, porque con esas ideas llegarán a tercera base sólo si corren al revés.
Panamá es un país hermoso y no quiero vivir fuera del mismo. Pero pareciera que los panameños nos encargamos de acabarlo y hacemos lo posible para que todo salga mal, en contra de nuestra realidad y necesidades. Ahora sí; pobres, ricos, dirigentes, dirigidos y a todo nivel estamos errando nuestro destino, nuestro futuro y no nos quedará más que llorar cuando perdamos el país más delicioso que Dios nos ha dado.
marisin@cableonda.net
No obstante, el subdirector de Operaciones de Tránsito de la PN resalta que como proyecto buscan que los 17 mil efectivos policiales en el país, manejen el tema sin complicaciones.
Se trata de la policía integral, pero que no da señales de avances.
Admitió que el proceso de capacitar el policía con todas estas especialidades no es fácil.
Otro de los grandes problemas que enfrentan los policías de tránsito es que no todos tienen los medios de comunicación.
La queja de muchos ciudadanos es que, a veces, hay un policía de tránsito cerca de una colisión y no actúa.
El mayor Moreno explicó que esa unidad está destinada a otra actividad, posiblemente no tiene parte policivo o no es inspector de tránsito.
Explica que la mayoría de las unidades es para rondas y no tienen parte policivo, simplemente llaman a sus bases para que ésta se comunique con la emisora de tránsito, la encargada de dar la directriz al motorizado.
La situación de los policías de tránsito se agudiza con la construcción de nuevas barriadas, lo que según Moreno es un punto que generará tránsito y posibles accidentes a la salida en la vía principal.
Advierte que cada año entran 40 mil vehículos a las vías y las carreteras no crecen al mismo ritmo del parque vehicular.
"En cuanto a las unidades nuestras, definitivamente no ha aumentado el pie, al contrario. Mucha gente cada año se jubila, otra se destituye por faltas y hay que jugar con eso", confesó.
Insistió en que de nada sirve tener 1, 000 policías de tránsito si no disponen de los equipos y capacidad.
Hay seis juzgados de tránsito en el distrito capital: uno en San Miguelito, Chiriquí y Colón. En el resto del país, los alcaldes se encargan de los casos.
En el 2006, se realizaban 25 audiencias diarias; sin embargo, deberían ser más, pero diversas razones propias de cada expediente, lo impiden.
Severino Mejía, director de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), dijo que buscan mecanismos para mejorar el proceso de atender los accidentes de tránsito.
La solución apunta a un número sencillo, fácil de aprender, que sea usado por los ciudadanos para reportar los accidentes.
"Es una especie de 911", señaló Mejía, quien reconoció que hay procesos de partes policivos que se dilatan.
Recordó que hay pocas unidades de tránsito, 450 mil vehículos en la ciudad y tres calles longitudinales y pocas transversales, lo que contribuye al tranque.
El director de la ATTT quiso dejar claro que los policías de tránsito son unidades de la Policía Nacional, pues la ciudadanía piensa que son parte de la entidad.
Pero, sostuvo que trabajan en coordinación.
La ATTT dispone de 50 inspectores en el país, de los cuales 27 están en la ciudad, quienes fiscalizan y regulan el transporte terrestre.
"Los agentes hacen cumplir el reglamento de tránsito", aclaró.
Afirmó que ese inspector de la ATTT está facultado para poner boletas, pero se utilizan cuando se establecen los mecanismos de movilización como en la Semana Santa, Carnaval, Fiestas Patrias, etc.
Igualmente, los mecanismos que utiliza el Tránsito para medir la velocidad y el estado de los conductores, como radares y alcoholímetro, respectivamente, le corresponde a estas unidades.
¡Qué vergüenza! Y deja que venga el MAN para que veas cómo se crecen los militaroides.
No sé si se me ha escapado leer en los periódicos o no ha salido, la protesta de nuestro canciller contra las declaraciones de su homólogo colombiano, que es una ofensa contra nosotros. Aquel colombiano estuvo secuestrado; cuánto lo siento. Pero que los fantasmas que le quedaron no los reviente contra nuestras instituciones. Si él ve FARC por todos lados, no es nuestra culpa y debe respetarnos. Pienso si nuestro gobierno, o sea el Sr. Presidente que es quien conduce la política exterior, se ha quedado callado es porque Uribe lo ha amenazado con invadirnos si protestamos o existen otros intereses desconocidos. Lo cierto es que hemos quedado como grandes capadores de perros (como dicen en Las Tablas).
Hace unos días escuché a la Primera Dama solicitar cooperación a la empresa privada para eliminar las escuelas-ranchos. Pensando profundamente, ¿hasta cuándo las organizaciones privadas deben hacerle el trabajo al gobierno sacándoles las castañas del fuego? Pero así les paga. Cuando citaron a las ONG que se encargan de las responsabilidades que tiene el gobierno y no las cumple, lo que hicieron fue perjudicarlas con una serie de medidas, que no especifico por falta de espacio. Cría cuervos y te sacarán los ojos.
Ahora que el Gobierno está puchuncho en plata y le entran no sé cuántos millones, debieran tener para cumplir sus obligaciones y no depender de la empresa privada y la clase media para que trabajen por ellos. Ahora que tienen tal cantidad de dinero, continúan pidiendo préstamos y las organizaciones internacionales aflojando para amarrarnos más. No vemos los panameños en qué se utiliza ese dinero extra que está entrando, y más bien captamos la depreciación de la clase media del país que cada día se convierte más en clase pobre y algunos pocos, en ricos.
Otra incongruencia fue la declaración que diera un miembro del CONEP relacionada con posibles cambios al Código del Trabajo. Fueron desacertadas y desafortunadas sus palabras porque, si bien es cierto que ese mamotreto necesita ciertas modificaciones, no es pisando tanto a los trabajadores como deban hacerse esas modificaciones. Un grupo de congresistas norteamericanos venían a Panamá a intercambiar nueve leyes para aprobar el TLC. Total, no vinieron y ahora sale este señor con sus declaraciones. ¿Habrá alguna relación entre los dos hechos? Hilando delgado, ojo, pues no podemos prestarnos tan abiertamente por intereses propios y no de las mayorías. Conste que siempre que tengan la razón defiendo a esa empresa privada, pero no en esa manera. ¿Quién fue el único que salió a vociferar contra esto? El Sr. Mena que ganó puntos. Y sus compañeros de viaje, bien y usted, calladitos. No lo comprendo.
Recuerden que Mena quiere inscribir un partido de ideología extraña y eso lo favorece. Después no lloren lágrimas de cocodrilo. ¿Será posible que nuestras mentes dirigentes estén tan enrrolladas en sí mismas que no les permite pensar correctamente y llegan a cometer errores garrafales? ¿Qué tienen en el coco que les hace patinar en esa forma? Que Dios nos ayude si esos son los que pretenden arreglar el país, porque con esas ideas llegarán a tercera base sólo si corren al revés.
Panamá es un país hermoso y no quiero vivir fuera del mismo. Pero pareciera que los panameños nos encargamos de acabarlo y hacemos lo posible para que todo salga mal, en contra de nuestra realidad y necesidades. Ahora sí; pobres, ricos, dirigentes, dirigidos y a todo nivel estamos errando nuestro destino, nuestro futuro y no nos quedará más que llorar cuando perdamos el país más delicioso que Dios nos ha dado.
marisin@cableonda.net
No obstante, el subdirector de Operaciones de Tránsito de la PN resalta que como proyecto buscan que los 17 mil efectivos policiales en el país, manejen el tema sin complicaciones.
Se trata de la policía integral, pero que no da señales de avances.
Admitió que el proceso de capacitar el policía con todas estas especialidades no es fácil.
Otro de los grandes problemas que enfrentan los policías de tránsito es que no todos tienen los medios de comunicación.
La queja de muchos ciudadanos es que, a veces, hay un policía de tránsito cerca de una colisión y no actúa.
El mayor Moreno explicó que esa unidad está destinada a otra actividad, posiblemente no tiene parte policivo o no es inspector de tránsito.
Explica que la mayoría de las unidades es para rondas y no tienen parte policivo, simplemente llaman a sus bases para que ésta se comunique con la emisora de tránsito, la encargada de dar la directriz al motorizado.
La situación de los policías de tránsito se agudiza con la construcción de nuevas barriadas, lo que según Moreno es un punto que generará tránsito y posibles accidentes a la salida en la vía principal.
Advierte que cada año entran 40 mil vehículos a las vías y las carreteras no crecen al mismo ritmo del parque vehicular.
"En cuanto a las unidades nuestras, definitivamente no ha aumentado el pie, al contrario. Mucha gente cada año se jubila, otra se destituye por faltas y hay que jugar con eso", confesó.
Insistió en que de nada sirve tener 1, 000 policías de tránsito si no disponen de los equipos y capacidad.
Hay seis juzgados de tránsito en el distrito capital: uno en San Miguelito, Chiriquí y Colón. En el resto del país, los alcaldes se encargan de los casos.
En el 2006, se realizaban 25 audiencias diarias; sin embargo, deberían ser más, pero diversas razones propias de cada expediente, lo impiden.
Severino Mejía, director de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), dijo que buscan mecanismos para mejorar el proceso de atender los accidentes de tránsito.
La solución apunta a un número sencillo, fácil de aprender, que sea usado por los ciudadanos para reportar los accidentes.
"Es una especie de 911", señaló Mejía, quien reconoció que hay procesos de partes policivos que se dilatan.
Recordó que hay pocas unidades de tránsito, 450 mil vehículos en la ciudad y tres calles longitudinales y pocas transversales, lo que contribuye al tranque.
El director de la ATTT quiso dejar claro que los policías de tránsito son unidades de la Policía Nacional, pues la ciudadanía piensa que son parte de la entidad.
Pero, sostuvo que trabajan en coordinación.
La ATTT dispone de 50 inspectores en el país, de los cuales 27 están en la ciudad, quienes fiscalizan y regulan el transporte terrestre.
"Los agentes hacen cumplir el reglamento de tránsito", aclaró.
Afirmó que ese inspector de la ATTT está facultado para poner boletas, pero se utilizan cuando se establecen los mecanismos de movilización como en la Semana Santa, Carnaval, Fiestas Patrias, etc.
Igualmente, los mecanismos que utiliza el Tránsito para medir la velocidad y el estado de los conductores, como radares y alcoholímetro, respectivamente, le corresponde a estas unidades.