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¿Estado policíaco?


EL "MÉTODO científico" es definido como una "regularidad interna del pensamiento humano, empleada de forma consciente y planificada, como instrumento para explicar y transformar el mundo". Se resume en: 1) El escepticismo (cualquier enunciado o proposición está abierto a la duda y al análisis). 2) El determinismo (los eventos ocurren de acuerdo a leyes y causas regulares, y no como resultado del capricho de demonios o deidades). 3) El empirismo (la investigación debe ser conducida a través de la observación y verificada con la experiencia).
En el debate surgido como resultado de la ineficacia gubernamental en contener la delincuencia -otra de las promesas electorales incumplidas-, ¿se ha utilizado el método científico? La edición del Panamá América del 11 de abril pasado, denuncia que no ha sido así, como bien manifiesta el sociólogo Raúl Leis: "En América Latina, el que difundió la idea del joven como criminal fue el propio Estado que encontró en la figura del delincuente juvenil un chivo expiatorio para justificar su propia incapacidad de frenar la inseguridad creciente y de resolver muchos problemas, y los medios de comunicación hallaron una mina de oro en esta criminalización de los jóvenes". Por su parte, la periodista Grisel Bethancourt expresa que en la investigación dada a conocer por UNICEF: "Se encontró que sólo el 5.7% de los casos culminaron con sentencia condenatoria, y en más de la mitad de los casos (58.2%) los adolescentes fueron sobreseídos, ya sea provisionalmente o definitivamente".
Se quiere atribuir a los pobres el incremento de la delincuencia; los adolescentes de bajos ingresos están siendo percibidos como una amenaza para la sociedad. Sin embargo, el sociólogo Leis también nos dice: "sólo uno de cada diez delitos son cometido por adolescentes; y de los delitos graves (homicidio, violación, secuestro, tráfico ilícito de drogas, robo y lesiones personales) dos de cada cien delitos son cometidos por adolescentes. Pese a esto, el Gobierno propone aumentarles la pena hasta en 12 años, según reza el proyecto de Ley 292".
Desde hace mucho tiempo se demostró que el ser humano es un producto del medio, la conducta delictiva no aparece súbitamente en la vida de un adolescente. Por lo general, los menores infractores han padecido hechos de violencia familiar y/o escolar, se han decepcionado del sistema educativo y de las promesas electorales -¿no fue el voto juvenil el que le dio el triunfo a "Patria Nueva"?-, han sufrido carencia de espacios sociales de inclusión, orientación y prevención, y posiblemente lo peor: han comprobado que "el crimen sí paga", como me han dicho algunos de mis alumnos. Esto no quiere decir que no se les castigue; aunque los adolescentes infractores son el resultado de un sistema disfuncional, se les debe aplicar la Ley 40.
Relativamente, Panamá es el país latinoamericano con mayor número de presos que no han sido condenados. El aumento de las penas y el incremento de la población carcelaria, ¿es la solución? Aunque entre 1972 y 1996, los presos en EE.UU. aumentaron de 164 a 550 por cada cien mil habitantes, los delitos reportados se incrementaron de 3,000 a 10,600 por cada cien mil habitantes. El aumento de las penas a los menores infractores en Honduras, El Salvador y Guatemala, ¿resolvió el problema?
Incluso, ¿no podría ocurrir lo que denunció Gerardo Codina, asesor de niñez y familia? En "¿Hay chicos condenados de antemano?", publicado en el diario "Clarín" (2-6-1999), se explica cómo en Argentina liberaban extraoficialmente a menores que estaban encarcelados, sin que se les hubiera probado el supuesto delito, y esta excarcelación quedaba registrada como fuga en el expediente judicial; de este modo, los menores quedaban convertidos en "verdaderos delincuentes", con un expediente de peligrosidad.
No se le ha dado la debida atención a la corrupción, que es la base fundamental sobre la que descansa el crimen organizado. Cada vez que se realiza un hecho delictivo de este tipo, bien sea por comisión u omisión, ¿no se está violando el derecho del ciudadano a tener una mejor calidad de vida?
Se estima que la corrupción le cuesta a Panamá entre 600 y mil 200 millones de balboas al año. Sin embargo, ¿cuántos corruptos están en las cárceles panameñas? Para colmo, cuando el Gobierno habla de combatir la delincuencia, y propone una legislación violatoria de la Constitución y de la Convención sobre los Derechos del Niño, a un condenado por peculado de 14 millones de dólares del Estado durante la dictadura, se le favoreció con una medida de "casa por cárcel". ¿Devolvió lo robado? ¿El caso de Rafael Arosemena es el único?
Por otra parte, se pretende vincular el incremento de la delincuencia con la migración colombiana. Costa Rica, el país centroamericano con mayor número de inmigrantes, donde según las cifras extraoficiales viven entre 500,000 y 800,000 nicaragüenses, ¿no nos supera en calidad de vida? ¿Esto no será consecuencia de que los ticos no permiten la impunidad? ¿No están detenidos dos ex-presidentes de Costa Rica por corrupción?
Desde hace meses, la población viene sufriendo el incremento de la delincuencia; pero, el Gobierno nos decía que eso era un invento de los medios de comunicación social. ¿Por qué el Gobierno cambió totalmente el discurso con relación a la seguridad ciudadana? He escuchado voces expresando que antes se respetaba a la Policía, que con Noriega no había delincuencia. Con el pretexto de aumentar la seguridad, ¿no se aprobarán leyes que atenten contra las libertades civiles?
Según el ex procurador Rogelio Cruz, con las nuevas reformas al Código Penal se abusa de la detención preventiva y se atenta contra los derechos civiles, además de violarse la Constitución. La población, ¿no tiene motivos suficientes para sentirse amenazada? Les recuerdo a Bertolt Brecht: "Cuando los nazis apresaron a los comunistas, no dije nada, porque yo no era comunista; cuando encarcelaron a los sindicalistas, no dije nada, porque yo no era sindicalista; cuando se llevaron a los judíos, no dije nada, porque yo no era judío. Ahora vienen por mí, pero ya es tarde".
-Negociar con nuestro capital biológico, por ejemplo, con plantas medicinales nativas que pueden quedar registradas por compañías privadas, que luego impidan la comercialización de éstas por los panameños.
-Olvidarnos de la aplicación de tecnologías y energías limpias, o usarlas sólo en esos proyectos que a través de ayuda internacional se instauran a un alto costo, pero que no se mantienen. (Ej.: pregunten cuántos paneles solares en comunidades están en desuso después de unos años por falta de mantenimiento).
-Emitir el 55% de los gases que contaminan el planeta y no responsabilizarse para hacer algo sustancial por mejorar esto (averiguen qué países cuestionan el protocolo de Kyoto, entre ellos EE.UU., China y Australia)
-Introducir energías alternativas como biocombustibles (aceite de palma, caña de azúcar) sin la planeación debida, promoviendo extensos monocultivos, acabando con nuestros bosques.
-Promulgar leyes que limitan las acciones de organización, defensa o respuesta ciudadana en temas ambientales y de derechos civiles
-Entorpecer la creación o fortalecimiento de organizaciones civiles (ONGs) serias
-Hacer una ONG pantalla para potenciar negocios particulares
-Olvidarnos de que sí hay ONGs corruptas; éstas suelen emanar de intereses de gobernantes corruptos, por lo cual ese sería el principal control a aplicar.
-Desentendernos de qué pobreza y deterioro del medio ambiente se relacionan, pero que es la avaricia y el egoísmo de unos pocos los que agravan y potencian estos problemas.
-Aceptar lo anterior como males de nuestros tiempos y no hacer nada al respecto.
-Buscar simplemente soluciones violentas o demagogas, en vez de procurar dar pasos positivos y coordinados: gobierno-empresa privada y sociedad,.
-Acordarse de nuestro planeta solo el día de la Tierra.
-Olvidarse de que de la salud de nuestro planeta depende nuestra propia supervivencia.
-Sabemos que la lista de cosas a evitar puede ser más larga, pero se prefiere volver la atención a cosas positivas por hacer.
Por ahora, bendiciones, querido planeta Tierra.
*Directora Ejecutiva (a.i) de ANCON

101 años de Panamá América

 
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