default

Estados Latinos de América


Podría haber dedicado este preciado espacio a analizar cuanto dejamos atrás en este primer decenio del siglo XXI, pero prefiero alzar la vista al frente y escudriñar el horizonte. Convendrán conmigo en que, con la irrupción de las nuevas tecnologías, diez años no son nada. Pasan hoy más cosas, de las que tengamos noticia claro, en un minuto de este moribundo 2009 que en toda la edad de las cavernas. Sin embargo, esta vorágine nos impide ver más allá de nuestras narices con demasiada frecuencia. Estos días leo en la prensa internacional sesudos análisis sobre lo que significó el 11-S o las implicaciones del cambio climático, pero he descubierto un hecho sobre el que nadie escribirá y que va a marcar el siguiente decenio: la expansión hispana en Estados Unidos.

En los dos últimos lustros, los hispanos no sólo se han convertido en la primera minoría del coloso del norte sobrepasando a los afroamericanos sino que no han dejado de ganar prestigio en la sociedad más competitiva del mundo sin perder sus raíces.

El crecimiento de lo hispano ha sido tan brutal, que hoy podemos clamar con cierto orgullo que el primer presidente negro de Estados Unidos está instalado en la Casa Blanca gracias al voto latino y que de los 900 millones de personas que viven en América, unos 450 millones se expresan en español, lo que convierte a nuestro idioma en el segundo más hablado del mundo como lengua materna tras el chino. El inglés queda relegado a la segunda posición, con unos 325 millones de hablantes. Aún es la lengua más influyente, pero en América los sentimientos se expresan en español, el idioma extranjero elegido por el 60% de los alumnos.

Y las proyecciones son aún más impresionantes. La minoría que más ha crecido en Estados Unidos, hasta representar el 16% de la población con casi 50 de sus 306 millones de habitantes, será legión a mitad de siglo. En 2050, la Oficina del Censo de EE.UU. estima que la población hispana se duplicará: de los 400 millones de habitantes, el 49% será blanco-caucásico, el 28% serán hispanos, el 12% negros y el 6% asiáticos. Es decir, por primera vez desde su fundación, los wasp (blancos, protestantes) serán minoría. Pero lo más relevante es su creciente poder: es el grupo más pujante (en parte por su juventud, 27 años por los 36 de media nacional) y el que más hijos tiene, su poder de compra para 2010 alcanzará los 1,000 millones de dólares (sólo superado por el PIB de España y México) y comienza a ocupar puestos clave. Casi el 12% de los altos funcionarios de Obama son latinos y 50 son altos cargos, entre ellos dos mujeres: la jueza Sotomayor en el Supremo y Hilda Solís, secretaria de Trabajo.

Es hora de que los hispanos de uno y otro lado del Atlántico unamos nuestras fuerzas hasta alcanzar un sueño posible: los Estados Latinos de América. Los próximos 10 años son clave para lograr que la primera presidenta de EE.UU. se apellide además González.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América