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Estados Unidos y sus aliados


Una de las críticas que circula con más frecuencia en los círculos diplomáticos es que Estados Unidos (EU) no es un aliado confiable. El ejemplo más reciente es el de Ahmed Chalabi, responsable de las finanzas del Consejo de Gobierno provisorio iraquí y un "favorito" del Pentágono. Sin duda, él fue el más íntimo aliado de los políticos mas conservadores de EU hasta que el gobierno de Bush le retiró la ayuda por sospechas de corrupción en su organización.
Quien con más elocuencia y fundamento me formuló esa tesis fue el ex presidente dominicano Juan Bosch, en el año 1982 Su pregunta, "¿Cómo es posible, Raymont, que ustedes convierten a todos vuestros aliados y amigos en enemigos?".
Al nombre de Bosch se pueden agregar el del chileno Salvador Allende, el guatemalteco Jacobo Arbenz, el argentino Arturo Frondizi, el brasilero Joao "Jango" Goulart, y otros líderes depuestos porque su actuación fue considerada anatemas al Pentágono, a la CIA y, eventualmente, al Departamento de Estado.
En Irak, Chalabi no fue detenido, pero los soldados iraquíes encargados del operativo se llevaron computadoras y documentos. "Cuando EU trata de este modo a sus amigos, significa que están en un gran problema", dijo Chalabi tras la acción.
De hecho, Chalabi fue uno de los informantes en la búsqueda de armas de destrucción masiva y recibió del Tesoro norteamericano más de $27 millones. Sin embargo, ahora cayó en desgracia. Los laboratorios de armas móviles, que según Chalabi existían en Bagdad, nunca fueron descubiertos y menos las armas que supuestamente eran fabricadas allí. Más aún, en las últimas semanas, Chalabi había comentado que la transferencia de la soberanía a Irak debía ser total y que debía incluir el control del petróleo. Después de haber sido un aliado clave de la Casa Blanca, Chalabi les dio vuelta, poniendo el dedo sobre lo que más duele: el oro negro.
Según Svetlana Tsalik, una especialista en petróleo del Instituto Sociedades Abiertas, bajo el Consejo de Gobierno provisorio iraquí, de los $9,300 millones por exportaciones de petróleo, unos 8,100 millones quedaron al programa Comida por Petróleo -administrado por la ONU durante el embargo al Irak de Saddam Hussein- y otras sumas fueron transferidas al Fondo de Desarrollo para Irak. En diálogo con el diario argentino Clarín, Tsalik dijo que ese Consejo ya gastó de ese fondo $8,000 millones en infraestructura, seguridad y otros proyectos sin monitoreo independiente.
Con la transferencia de la soberanía, los iraquíes pasarán a controlar el petróleo. Pero, aún no tienen asegurado el control del fondo de desarrollo, que es el encargado de manejar los beneficios por su venta.
Preocupados por el tema, una delegación de iraquíes aterrizó el miércoles en Nueva York, donde hacen lobby para que una nueva resolución en discusión en el Consejo de Seguridad disuelva el Fondo de Desarrollo para Irak. En tanto, autoridades de EU estarían investigando una prisión secreta en Bagdad donde se pudieron cometer abusos contra prisioneros iraquíes con el conocimiento del secretario de Defensa, Donald Rumsfeld.
La prisión, conocida sólo con la clave "BIF" (Battlefield Information Facilities Instalaciones -"Para Información del Campo de Batalla"-) habría estado a cargo de las fuerzas especiales Delta del ejército de EU, según la cadena de televisión NBC. De acuerdo con ésta, el presidio cerca del aeropuerto de Bagdad habría sido el escenario de "los más egregios abusos" contra la Convención de Ginebra sobre el trato a prisioneros.
La NBC aseguró que el Departamento de Defensa lo negó. La investigación estaría a cargo del inspector general del ejército y, según versiones, habría sido Rumsfeld el que instruyó a la jefa de Inteligencia del ejército estadounidense en Irak, la general Barbara Fast, a usar las mismas técnicas que en la prisión de Abu Gharib para tratar de apresurar la obtención de información de prisioneros iraquíes.

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