Estamos siendo indolentes
Indolente es una persona, organización o gobierno incapaz de conmoverse o sentirse afectado por un acontecimiento. Todos los días surgen temas que debieran originar una reacción. Hoy me refiero a una situación de larga data en Cuba. Me refiero a sus presos políticos.
Han pasado 51 años desde que en 1959 el Comandante Fidel Castro reemplaza la dictadura de Fulgencio Batista, respondiendo a las expectativas y esperanzas de su pueblo con un gobierno dictatorial cruel y retrógrado. Desde entonces al presente, las acciones desesperadas de los cubanos son testimonios ineludibles para el mundo.
Desde el mes de abril de 2003 se organiza un grupo de valientes mujeres cubanas, las “Damas de Blanco”, en respuesta a la injusta encarcelación de sus seres queridos. Unidas por el dolor, este grupo de mujeres con diferentes convicciones ideológicas tiene como objetivo la liberación de sus presos políticos sentenciados a largos años de prisión por su oposición al régimen.
Orlando Zapata, preso político condenado a 32 años de prisión, recientemente falleció después de una huelga de hambre, lo cual originó alguna condena internacional y una tibia y fugaz atención de pocos líderes políticos por la violación de los derechos humanos en Cuba.
Las “Damas de Blanco” asisten a misa cada domingo y a continuación hacen un corto, silencioso y pacífico recorrido por calles aledañas a la iglesia, portando fotos de sus familiares presos. En las pocas escenas televisadas de estas actividades, observamos que a su paso estas mujeres son vilipendiadas por una caterva del régimen, en una suerte de representación del vía crucis.
Todos los que vivimos en libertad debemos reconocer la dignidad y actitud ejemplar de las Damas de Blanco, víctimas también de constantes hostigamientos, intimidación y opresión por la maquinaria del régimen, simplemente por defender sus convicciones y los derechos de aproximadamente 200 héroes penando en las mazmorras de la isla.
No compadecerse es caer en indolencia. He aquí un gobierno que no acepta la desaparición de las dictaduras en nuestra América y se mantiene reaccionario y desfazado ante personas, grupos y gobiernos que lamentablemente están siendo indolentes.