Esto no lo quiere Dios (I)
Dios no quiere que se derrame tanta sangre en nuestra patria. Le duele ver tanta muerte violenta, muchos jóvenes asesinados. Los ajustes de cuentas y otras causas están enterrando vidas en muchas partes del país y El Señor sufre al ver que este no es el mundo que él soñó y quiso. Esta realidad de violencia que se ciñe sobre Centroamérica y que ya tuvo tres guerras civiles en países hermanos y que sigue cegando miles de vidas, está manejada por Satanás y por crueles motivos que van desde el tráfico de drogas, venganzas y crímenes pasionales, hasta el de conflictos comerciales y el de peleas entre maras. Por cualquier cosa se acude a las armas y los pleitos, y acaban de manera violenta.
Este no es el mundo que quiso Dios. Desde que Caín mató a Abel la humanidad se ha sumido en guerras intestinas, internacionales, batallas tribales y religiosas, y en el siglo pasado dos devastadoras guerras mundiales, guerras civiles y con la subyacente amenaza de una tercera guerra mundial que desolaría el planeta. ¿Y qué podemos hacer?: Comencemos por trabajar interiormente para purificar nuestra alma y pacificar nuestro interior para así ser personas pacíficas. Sanar nuestro corazón de resentimientos y rencores y controlar nuestro mal carácter. Buscar la manera de mantener nuestro equilibrio interior y encauzar nuestra agresividad, esa energía neutra que tenemos, y verterla en el desarrollo de causas nobles y para superar los obstáculos que encontramos en la vida. Recordemos que respiramos violencia en nuestro ambiente. Debemos acostumbrarnos a mirar los problemas como parte de la vida y no reaccionar de inmediato cuando aparece algo negativo con malas palabras, amenazas y grito.
¡Con Dios, Ud. es Invencible!
(Continúa próximo sábado).