Estrategias contra el robo de autos
Tanto las compañías de seguros que protegen, mediante pólizas, los autos de sus clientes, como las autoridades municipales de los distritos de Panamá y San Miguelito que registran los vehículos y cobran el impuesto de circulación por medio de la emisión de placas, deben iniciar pronto un nuevo sistema que cense todos los talleres de chapistería.
En ambos municipios debe iniciarse un áudito que demuestre, según los registros oficiales, cuántos talleres cumplen con la ley tramitando sus patentes para operar en materia de chapistería y pintura de autos. Luego, hacer un operativo corregimiento por corregimiento, y confirmar qué cantidad de talleres ilegales están operando. Esto, con la finalidad de evitar que bandas roba autos, que utilizab dichos locales, desmantelen automóviles impúnemente.
La pasividad de las autoridades municipales y los sistemas porosos de vigilancia y seguridad requieren un cambio drástico en los requisitos para la operación de estos talleres. Delincuentes organizados, en complicidad con empleados de talleres, desaparecen los autos por medio del robo. A todos esos negocios se les debe exigir notificación a un centro de acopio municipal cuando ingresa un auto. Así tendríamos un efectivo control que le permita a los estamentos de seguridad (PTJ y Policía Nacional) actuar coordinadamente para combatir esta actividad ilícita que afecta a todos.
En esta acción no pueden escaparse los dueños de negocios de chatarras o rastros quienes compran partes de autos como guardafangos, lámparas de freno, parabrisas, puertas, etc., a desconocidos que no pueden identificar la procedencia de estas piezas, lo que facilita e incentiva este ilícito que resulta lucrativo a todos los que participan en él. A los negocios de chapistería y pintura de autos se les debe exigir una lista de sus empleados y récord policivo de los mismos, ya que en la actualidad hay talleres ilegales, los cuales no pagan cuotas al Seguro Social, impuestos sobre la renta ni municipal. ¿Existe complicidad en facilitar estos talleres ilegales?
Los dueños de autos que poseen pólizas recuperan parte de su pérdida a través de las compañías de seguros; pero aquellos que no tienen seguro, la situación ilícita descrita les causa pérdida total, pues sin salir del territorio nacional nunca más recuperán sus autos que con mucho esfuerzo compraron. Le corresponde a las autoridades demostrar mejor eficiencia en sus controles y realizar permanentemente revisión a los sistemas de control y seguridad, iniciando con el cierre de todos los talleres ilegales que operan en Panamá y San Miguelito.
Para aquellos roba autos que usan los talleres ilegales, o también legales, y sacan del país los vehículos hurtados, le corresponde a las autoridades fronterizas, junto con las compañías de seguro, operar un sistema de GPS en Chiriquí que detecte a tiempo los vehículos que son trasladados a Centroamérica por caminos clandestinos.
En ambos municipios debe iniciarse un áudito que demuestre, según los registros oficiales, cuántos talleres cumplen con la ley tramitando sus patentes para operar en materia de chapistería y pintura de autos. Luego, hacer un operativo corregimiento por corregimiento, y confirmar qué cantidad de talleres ilegales están operando. Esto, con la finalidad de evitar que bandas roba autos, que utilizab dichos locales, desmantelen automóviles impúnemente.
La pasividad de las autoridades municipales y los sistemas porosos de vigilancia y seguridad requieren un cambio drástico en los requisitos para la operación de estos talleres. Delincuentes organizados, en complicidad con empleados de talleres, desaparecen los autos por medio del robo. A todos esos negocios se les debe exigir notificación a un centro de acopio municipal cuando ingresa un auto. Así tendríamos un efectivo control que le permita a los estamentos de seguridad (PTJ y Policía Nacional) actuar coordinadamente para combatir esta actividad ilícita que afecta a todos.
En esta acción no pueden escaparse los dueños de negocios de chatarras o rastros quienes compran partes de autos como guardafangos, lámparas de freno, parabrisas, puertas, etc., a desconocidos que no pueden identificar la procedencia de estas piezas, lo que facilita e incentiva este ilícito que resulta lucrativo a todos los que participan en él. A los negocios de chapistería y pintura de autos se les debe exigir una lista de sus empleados y récord policivo de los mismos, ya que en la actualidad hay talleres ilegales, los cuales no pagan cuotas al Seguro Social, impuestos sobre la renta ni municipal. ¿Existe complicidad en facilitar estos talleres ilegales?
Los dueños de autos que poseen pólizas recuperan parte de su pérdida a través de las compañías de seguros; pero aquellos que no tienen seguro, la situación ilícita descrita les causa pérdida total, pues sin salir del territorio nacional nunca más recuperán sus autos que con mucho esfuerzo compraron. Le corresponde a las autoridades demostrar mejor eficiencia en sus controles y realizar permanentemente revisión a los sistemas de control y seguridad, iniciando con el cierre de todos los talleres ilegales que operan en Panamá y San Miguelito.
Para aquellos roba autos que usan los talleres ilegales, o también legales, y sacan del país los vehículos hurtados, le corresponde a las autoridades fronterizas, junto con las compañías de seguro, operar un sistema de GPS en Chiriquí que detecte a tiempo los vehículos que son trasladados a Centroamérica por caminos clandestinos.