Estudiantes rechazados
Hemos visto con preocupación que algunos directores de escuela están impidiendo el acceso a clases a los alumnos que concurran sin cumplir con alguna de las disposiciones de sus respectivos reglamentos. El asunto es sumamente grave y grande la responsabilidad para los mencionados educadores.
Hubiera sido deseable que antes de adoptar dicha decisión, consultaran. Pareciera que han perdido la noción de las proporciones. Tendrán que echar para atrás, quiéranlo o no.
La falta de presentarse a un colegio sin corbata o con un traje desaliñado, no justifica que a un alumno o alumna se le eche a la calle sin conocimiento de sus padres o de sus acudientes.
En primer lugar, resulta contradictorio que quienes tienen la misión de educar, impidan que un estudiante se eduque.
Más grave aún sería que un alumno rechazado por el colegio mientras sus padres creen y confían que está recibiendo clases, una vez en la calle perdiera la vida atropellado por algún auto, como sucede a menudo con los llamados "diablos rojos". Ese no es el tipo de sanción sensata para un estudiante. El Ministerio de Educación debe ahora actuar con la velocidad de un rayo y prohibir terminantemente ese desafuero.
Es conveniente establecer sanciones disciplinarias y los reglamentos deben ser respetados, pero sin exageraciones.
Hubiera sido deseable que antes de adoptar dicha decisión, consultaran. Pareciera que han perdido la noción de las proporciones. Tendrán que echar para atrás, quiéranlo o no.
La falta de presentarse a un colegio sin corbata o con un traje desaliñado, no justifica que a un alumno o alumna se le eche a la calle sin conocimiento de sus padres o de sus acudientes.
En primer lugar, resulta contradictorio que quienes tienen la misión de educar, impidan que un estudiante se eduque.
Más grave aún sería que un alumno rechazado por el colegio mientras sus padres creen y confían que está recibiendo clases, una vez en la calle perdiera la vida atropellado por algún auto, como sucede a menudo con los llamados "diablos rojos". Ese no es el tipo de sanción sensata para un estudiante. El Ministerio de Educación debe ahora actuar con la velocidad de un rayo y prohibir terminantemente ese desafuero.
Es conveniente establecer sanciones disciplinarias y los reglamentos deben ser respetados, pero sin exageraciones.