default

Etica y el "juega vivo"


Ser parte del silencio a sabiendas de que muchas situaciones están incorrectas, te convierte en cómplice y te hace cada día, cada segundo que transcurre, en un ser menos humano, inmoral, falto de principios éticos y, aunque mal interpretado el concepto desde sus inicios primarios, te convierte también en un partícipe de lo que nuestra cultura interpreta como la práctica del juega vivo panameño. Como quiera que estoy por lo menos a mil años luz en esta vida de ser beatificado por el Vaticano, no pretendo esbozar líneas llenas de puritanismo inmaculado, ni pretendo, pues, aspirar a ser ejemplar o santo; pero por muchos motivos leales y en honor al correcto comportamiento, decido nuevamente levantar la pluma y escribir para excluirme del silencio del que calla sobre situaciones reales e ineludiblemente lamentables que ya ni siquiera están por suceder a largo, mediano o corto plazo, puesto que pasan ahora, y con un adelanto que sólo su propia negativa y pasada experiencia le han permitido llegar a destacarse en titulares que alcanzan páginas enteras.
En tan sólo los primeros tres que van de este año, ya hay suficiente material que nos hace un llamado de atención a nuestra conciencia para que aportemos y procuremos, de una u otra forma, que los mismos no puedan volver a ser repetidos y aún en contra de mis principios morales, formen parte de una historia que hubiese deseado nunca conocer o escuchar. Hechos como el misterioso rapto de una niñita de las áreas de Arraiján, no pueden dejarnos ajenos a tan lamentable situación, sin condenarla y rechazarla, ya que a nadie debería sucederle, así se trate de la nieta de Hitler. La aceptación normal, justificada de a quienes denomino con respeto y sin querer ser despreciativo: los "Pablo pueblo" que, creyendo poder contar con el plato de mendrugo, justifican los líos del preciado grano de mayor preferencia de nuestros nacionales, so pretexto del histórico resentimiento entre ricos y pobres.
Las declaraciones del colega abogado que hoy ocupa una magistratura, quien recientemente manifestó: "Me voy a defender, cuésteme lo que me cueste", implica que todo jurista serio lo analice en su justo contexto. La particular situación del magistrado respetado, está contribuyendo a que la ética jurídica profesional vaya recorriendo senderos obscuros que perjudiquen al sistema en su compacta, histórica y estudiada formación. Sin ánimo de pretender desmeritarlo, realmente el hemiciclo parlamentario le sentaba mejor, incluso hasta por su personalidad, por lo que si a tiempo decide renunciar a la magistratura para retornar a las huestes político partidistas, estaría dando realmente una señal de enmiendo y la gran mayoría lo vería con buenos ojos. Tal como señalara uno de los verdaderos inmortales que registra la historia: "Ceder a tiempo, es vencer".
El infanticidio ocurrido en Pedregal, simplemente eso ni aquí, ni en ninguna parte del Universo, puede volver a ocurrir. Realmente es algo ininteligible e inefable. Los públicos ajusticiamientos ocurridos casi al atardecer por bandas compuestas por nacionales y extranjeros, son hechos que, al igual que muchos otros, tales como violaciones, infidelidades de ambos sexos, políticos inescrupulosos, son fenómenos sociológicos que, vuelvo y repito, hay que evitarlos, pues nos estamos convirtiendo en seres meramente autómatas, poco importa, y como diría un pseudo dirigente político: "tranquilo, tí na"ma preocúpate por lo tuyo y juega vivo" Todo estas prácticas atentan contra principios morales que a muchos hace rato se le olvidaron; sin embargo, es importante realizar un mínimo esfuerzo para que la moralidad impere. Para los ciudadanos que desconocen el valor, consecuencia y correcto proceder de la ética, les puedo señalar que, catástrofes de irreversibles daños a la sociedad, al ecosistema, entre otras, son ocasionadas por faltas cometidas por dejar a un lado el comportamiento ético, verbi gratia, la imprudencia alcohólica del capitán del buque Exxon Valdés; los juegos de dos ingenieros que por curiosidad con ver lo que podía suceder con uno de los reactores de una de las plantas nucleares de Chernobyl, decidieron desconectarla por unos escasos segundos; los lamentables resultados, tristemente, son recordados hoy. Mencionar, sólo como referencia, el pésimo uso de la genial liberación del átomo, situación que Albert Einstein lamenta, aún después de su sepultura.
Lo más probable es que este escrito no cuaje en nuestros medios sociales, ya que apunto hacia hechos que muchos han optado por no prestarle atención, puesto que no se sienten afectados directamente. Pero, en lo personal, a pesar de no estar afectado directamente por los casos descritos, me siento indirectamente perjudicado, ya que la esencia de la condición humana está realmente deteriorada, al punto de que cuando uno cree estar abogando por lo correcto, y el real proceder ajustado al respeto y a la verdad, termina siendo el que parece estar al revés de lo que el común entiende y acepta como normal y positivo.
No obstante, invito a que cada posible lector no tome como credo lo que aquí plasmo, sino más bien que contribuya a que las situaciones tengan otros ingredientes menos negativos. He de procurar recordar lo que de chiquillo y aún en los juegos de "bola suave" me instruyen, cuando me dan la instrucción, "juega vivo y róbate la segunda o la tercera", o cuando en una sala de baile me comentan, "aprovecha, juega vivo y sácala a bailar, a ver qué pasa...". Ese será el sano juicio que seguiré entendiendo, practicando y abogando por lo del juega vivo panameño.
(nefta70@hotmail.com)

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América