Evaluar la educación
Los más importantes gremios empresariales del comercio, la agricultura y la industria han propuesto la creación de un organismo que evalúe las competencias laborales de los aspirantes a un puesto de trabajo como un medio para descubrir el recurso humano capacitado que las empresas necesitan en el momento actual. Después de la rebaja de aranceles, el sector productivo nacional está obligado a una mayor productividad para poder competir con éxito en el mercado internacional y esto solamente puede lograrse si se mejora la calidad de sus empresarios y trabajadores.
Según los organizadores, la iniciativa busca reunir toda la información que tiene el sector empresarial sobre requisitos para ocupar un puesto de trabajo en las diferentes actividades económicas, preparar y aplicar exámenes a los que aspiran a la posición, y calificar sus resultados. El sistema es totalmente voluntario y serviría para respaldar la hoja de vida del aspirante con una evaluación pertinente sobre su capacidad en el ejercicio del trabajo que se solicita.
Desde hace mucho tiempo se ha venido denunciando la gran diferencia que existe entre lo que se enseña en las escuelas y lo que requiere el mercado laboral. Las encuestas sobre desempleo muestran la existencia de un ejército de desempleados jóvenes que presentan una larga lista de títulos obtenidos pero que no poseen los conocimientos o habilidades requeridas para el ejercicio de una posición en la empresa.
Para un gerente de personal no es difícil hoy en día encontrarse con secretarias que escriben con graves faltas de ortografía, torneros que no saben utilizar tornos modernos, electricistas que no muestran hábitos de seguridad, vendedores que no saben expresarse y programadores que no saben operar una computadora, aunque todos ellos puedan exhibir diplomas que justifiquen su asistencia a largos cursos de capacitación.
La propuesta merece todo el respaldo de los interesados en lograr que nuestro país enfrente con éxito el reto del futuro. Al descubrir lo que la empresa requiere en términos de conocimientos y actitudes del recurso humano, podremos iniciar más fácilmente el cambio necesario para que nuestro sistema educativo responda a las expectativas de los que aspiran a colaborar en el desarrollo del país y a fortalecer la capacidad productiva nacional.
Según los organizadores, la iniciativa busca reunir toda la información que tiene el sector empresarial sobre requisitos para ocupar un puesto de trabajo en las diferentes actividades económicas, preparar y aplicar exámenes a los que aspiran a la posición, y calificar sus resultados. El sistema es totalmente voluntario y serviría para respaldar la hoja de vida del aspirante con una evaluación pertinente sobre su capacidad en el ejercicio del trabajo que se solicita.
Desde hace mucho tiempo se ha venido denunciando la gran diferencia que existe entre lo que se enseña en las escuelas y lo que requiere el mercado laboral. Las encuestas sobre desempleo muestran la existencia de un ejército de desempleados jóvenes que presentan una larga lista de títulos obtenidos pero que no poseen los conocimientos o habilidades requeridas para el ejercicio de una posición en la empresa.
Para un gerente de personal no es difícil hoy en día encontrarse con secretarias que escriben con graves faltas de ortografía, torneros que no saben utilizar tornos modernos, electricistas que no muestran hábitos de seguridad, vendedores que no saben expresarse y programadores que no saben operar una computadora, aunque todos ellos puedan exhibir diplomas que justifiquen su asistencia a largos cursos de capacitación.
La propuesta merece todo el respaldo de los interesados en lograr que nuestro país enfrente con éxito el reto del futuro. Al descubrir lo que la empresa requiere en términos de conocimientos y actitudes del recurso humano, podremos iniciar más fácilmente el cambio necesario para que nuestro sistema educativo responda a las expectativas de los que aspiran a colaborar en el desarrollo del país y a fortalecer la capacidad productiva nacional.