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Evitemos la violencia conyugal


La vergüenza y el sentimiento de culpa sostienen los muros del silencio en muchas casos que no son denunciados. Cada día son cientos de mujeres que amaron y fueron amadas, pero que hoy viven experiencias desagradables de violencia conyugal, ya que en nuestra sociedad existe una desigual distribución del poder. Desafortunadamente, no todos tenemos las mismas posibilidades y oportunidades para desarrollar nuestra capacidad física, intelectual, emocional. Existen prejuicios y creencias de que hay seres humanos superiores e inferiores según su sexo, raza, edad, clase social, preferencia sexual y condición física.
Desde muy pequeñas (os) nos enseñan cosas que el varón puede hacer, pero hay otras que la mujer no puede hacer; es decir que todas esas ideas, actitudes, costumbres que tradicionalmente manejamos y que nos indican que los hombres son superiores a las mujeres, dan cabida al machismo y que, por ende, los varones tienden a pensar que están dotados de ventajas y privilegios, situación que los pone en plano de dominadores y controladores de las personas más vulnerables (mujeres, infantes y ancianos), al considerarse que el poder es la capacidad de control y dominio sobre los demás, logrando con ello obediencia.
Es evidente que cuando el varón usa su fuerza moral, psíquica y económica para doblegar a la mujer, le impide un pensamiento eficaz y se aprovecha de su dependencia afectiva para lograr que ella se sienta derrotada. En esa situación, la mujer comprueba que ha perdido todo y que no tiene la fuerza y la capacidad de tomar y defender sus propias decisiones, por lo que suele sentirse desvalorizada, inhibida, confundida, culpable, impotente, sentimientos que favorecen la baja autoestima.
Por lo anterior, es importante que en las políticas públicas se incluyan programas y talleres dirigidos a las mujeres que eleven su autoestima y las empodere. Así se podrá evitar que continuemos con equivocadas enseñanzas de dominación masculina, actitud de poder y comportamientos desiguales que han sido reproducidos por la dinámica patriarcal y que, a través de los años, han garantizado la subordinación de la mujer.
"Ya yo soy una persona mayor, pero los niños, el entorno, los ríos, el aire, el agua, todas esas cosas se van a afectar. Básicamente el agua", específico.
Armuelles sostuvo que las compañías mineras usan productos químicos que por acción de la lluvia van a la fuente de agua.
Por lo que consideró que hay una afección directa, pues ellos utilizan el agua del río del corregimiento para sus necesidades.
Además, cree que todos los ecosistemas que hayan allí, se verán irremediablemente afectados y de igual manera la ecología del lugar.
En el año 2003 hubo una concesión a la empresa GETHSA International para extracción y las calles están en malas condiciones.
  • El representante de San Martín, Elías Vigil, señaló que "están opuestos" a la extracción, al igual que la comunidad.

  • Reconoció que si se concede la concesión las personas cerrarán las calles.

  • Según Vigil, se causará un daño y ese corregimiento es turístico, por lo que actúan por la vía legal.

  • Agregó que ya tienen la experiencia con GETHSA International, "que está incumpliendo con lo establecido en el contrato".

  • Alegó que se estableció que no podían utilizar la vía principal del corregimiento y lo hacen.

101 años de Panamá América

 
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