Evo Morales, el triunfo de Bolivia
El inobjetable y categórico triunfo del señor Evo Morales, en las elecciones presidenciales de Bolivia, ha sido comentado por personalidades interesadas en el devenir de las naciones, bajo diversos puntos de vista, unos a favor otros en contra. En mi condición de ciudadano boliviano voy a tratar de interpretar las causas principales de su victoria aplastante, del pueblo boliviano, que marca un nuevo hito en la historia de mi Patria.
Morales logra con su triunfo el rescate de los principios fundamentales de nuestra fundación como república soberana, digna e independiente, que consta en el acta del 6 de agosto de 1825 y que en una de sus partes principales dice a la letra: "Se erige en un Estado Soberano e Independiente, tanto del viejo como del nuevo continente y los departamentos del Alto Perú -Bolivia, en tiempos de la colonia, era conocido con ese nombre-, firmes y unánimes en esta tan justa y magnánima resolución, protestan a la faz de la tierra entera que su voluntad irrevocable es gobernarse por sí mismos y ser regidos por la Constitución, leyes y autoridades que ellos propios se diesen y creyesen más conducentes a su futura felicidad en clase de nación y el sostén inalterable de su santa religión católica y de los sacrosantos derechos de honor, vida, libertad, igualdad, propiedad y seguridad".
El electo presidente ha rescatado esos principios, porque el pueblo estaba hastiado de las componendas políticas que se daban a través de las cámaras de senadores y diputados para elegir presidente entre los dos candidatos más votados y que, lejos de acordar proyectos políticos que logren el avance social del país, se negociaban cupos de poder para mantener un estado de cosas que sólo benefició a gobernantes de turno y transnacionales.
Se ha pretendido catalogar al presidente electo como un racista representante de los indígenas y se ignora que es un luchador de las clases populares de nuestra América Latina, y que el partido que lo llevó al triunfo no es un partido indígena, sino que está conformado por gente de todas las capas sociales del país. Brillantes intelectuales y profesionales, obreros, campesinos, estudiantes y personas que creen en la democracia plena, de un estado de derecho y que, justamente, por los desgobiernos que existieron, fueron marginados, aislados de poder prestar sus valiosos servicios, y que en la actualidad constituyen una nueva mayoría nacional.
Se eligió a Evo Morales porque era el único que por su lucha persistente, insobornable leal y consecuente en defensa de las riquezas naturales del país, de su soberanía y de los derechos a un mejor nivel de vida, podía enfrentar con éxito a los políticos tradicionales, que utilizan siempre los mismos mensajes electoreros que prometen todo y no cumplen nada en beneficio del país y sólo se sirven de los privilegios en beneficio propio y de las transnacionales.
Con este presidente, Bolivia dejará de ser "un mundo ignorado", conocido sólo por sus golpes de Estado, Narcotráfico, productor de coca, como el más pobre de América Latina. Abrigamos la esperanza de que en esta nueva etapa de nuestra vida republicana nos haremos conocer como un país cuyo gobierno trabaja en función de un Estado de Derecho, y por la Integración de una América Latina Unida para lograr justicia social que beneficie a todos.
La defensa de las riquezas naturales del país , minera, petrolera gasífera, forestal. agrícola y ganadera, no se hará para avasallar a los empresarios ni inversionistas , sino que representará la aplicación de acuerdos bajo un principio de respeto a la soberanía, trato justo, armonía, tolerancia y comprensión de nuestros derechos y el de los inversionistas, nacionales y extranjeros, porque sólo así podremos lograr el verdadero cambio que se espera en nuestra américa.
A lo interno del país tendremos un gobierno y no un desgobierno contra lo que luchó el presidente electo hasta alcanzar la victoria. Por eso, este nuevo cambio radical en nuestra Patria significa que habrá una cuota de sacrificio compartida por todos, que se acabaron las huelgas, los paros, los bloqueos; en su lugar, ingresa un gobierno democrático que nos lleve al desarrollo sostenido y podríamos ser el ejemplo del resurgimiento de una nación cuando todas sus clases sociales optan por asumir una responsabilidad compartida donde prime la disciplina, la honestidad, el espíritu de sacrificio y se sepulte por siempre la corrupción e irresponsabilidad. Que Dios ilumine el camino del presidente Morales para bien de la Patria y de sus habitantes.
Morales logra con su triunfo el rescate de los principios fundamentales de nuestra fundación como república soberana, digna e independiente, que consta en el acta del 6 de agosto de 1825 y que en una de sus partes principales dice a la letra: "Se erige en un Estado Soberano e Independiente, tanto del viejo como del nuevo continente y los departamentos del Alto Perú -Bolivia, en tiempos de la colonia, era conocido con ese nombre-, firmes y unánimes en esta tan justa y magnánima resolución, protestan a la faz de la tierra entera que su voluntad irrevocable es gobernarse por sí mismos y ser regidos por la Constitución, leyes y autoridades que ellos propios se diesen y creyesen más conducentes a su futura felicidad en clase de nación y el sostén inalterable de su santa religión católica y de los sacrosantos derechos de honor, vida, libertad, igualdad, propiedad y seguridad".
El electo presidente ha rescatado esos principios, porque el pueblo estaba hastiado de las componendas políticas que se daban a través de las cámaras de senadores y diputados para elegir presidente entre los dos candidatos más votados y que, lejos de acordar proyectos políticos que logren el avance social del país, se negociaban cupos de poder para mantener un estado de cosas que sólo benefició a gobernantes de turno y transnacionales.
Se ha pretendido catalogar al presidente electo como un racista representante de los indígenas y se ignora que es un luchador de las clases populares de nuestra América Latina, y que el partido que lo llevó al triunfo no es un partido indígena, sino que está conformado por gente de todas las capas sociales del país. Brillantes intelectuales y profesionales, obreros, campesinos, estudiantes y personas que creen en la democracia plena, de un estado de derecho y que, justamente, por los desgobiernos que existieron, fueron marginados, aislados de poder prestar sus valiosos servicios, y que en la actualidad constituyen una nueva mayoría nacional.
Se eligió a Evo Morales porque era el único que por su lucha persistente, insobornable leal y consecuente en defensa de las riquezas naturales del país, de su soberanía y de los derechos a un mejor nivel de vida, podía enfrentar con éxito a los políticos tradicionales, que utilizan siempre los mismos mensajes electoreros que prometen todo y no cumplen nada en beneficio del país y sólo se sirven de los privilegios en beneficio propio y de las transnacionales.
Con este presidente, Bolivia dejará de ser "un mundo ignorado", conocido sólo por sus golpes de Estado, Narcotráfico, productor de coca, como el más pobre de América Latina. Abrigamos la esperanza de que en esta nueva etapa de nuestra vida republicana nos haremos conocer como un país cuyo gobierno trabaja en función de un Estado de Derecho, y por la Integración de una América Latina Unida para lograr justicia social que beneficie a todos.
La defensa de las riquezas naturales del país , minera, petrolera gasífera, forestal. agrícola y ganadera, no se hará para avasallar a los empresarios ni inversionistas , sino que representará la aplicación de acuerdos bajo un principio de respeto a la soberanía, trato justo, armonía, tolerancia y comprensión de nuestros derechos y el de los inversionistas, nacionales y extranjeros, porque sólo así podremos lograr el verdadero cambio que se espera en nuestra américa.
A lo interno del país tendremos un gobierno y no un desgobierno contra lo que luchó el presidente electo hasta alcanzar la victoria. Por eso, este nuevo cambio radical en nuestra Patria significa que habrá una cuota de sacrificio compartida por todos, que se acabaron las huelgas, los paros, los bloqueos; en su lugar, ingresa un gobierno democrático que nos lleve al desarrollo sostenido y podríamos ser el ejemplo del resurgimiento de una nación cuando todas sus clases sociales optan por asumir una responsabilidad compartida donde prime la disciplina, la honestidad, el espíritu de sacrificio y se sepulte por siempre la corrupción e irresponsabilidad. Que Dios ilumine el camino del presidente Morales para bien de la Patria y de sus habitantes.