Ex Presidente y Millonario
El otro día leí un artículo donde informaban que el Ex Primer Ministro del Reino Unido dictaría dos conferencias denominadas “Cómo tener éxito en la vida y ganar mucho dinero”. Lo llamativo es que cobraría la friolera de 220,000 euros por ambas. El creador de la “Tercera Vía” socialista sabe de lo que habla: luego de dejar el número 10 de Downing Street, ha ganado unos 22 millones de euros gracias a sus conferencias y a un entramado de empresas fundadas por él.
En nuestros países latinoamericanos es muy común que un Ex Presidente sea millonario luego de dejar la Presidencia. En el caso de Tony Blair, incluso mientras ejercía como Primer Ministro siempre se le conoció por su vida austera y predicar con el ejemplo. Pero luego de finalizar su carrera política parece haber dejado de lado su ideológica manera de vivir ahora abraza los métodos más ortodoxos del capitalismo.
En Latinoamérica no sucede así. Muchos Ex Presidentes son conocidos por haber entrado a los gobiernos con múltiples hipotecas, deudas, etc. Y al terminar sus mandatos despliegan una riqueza y lujos sin igual. Se convierten en excéntricos miembros del Jet Set y comúnmente invierten sus “ahorros” en países diferentes a los suyos. Claro, esto solo cuando no han sido expulsados de los mismos o han tenido que pedir refugio.
Volviendo al amigo Tony, creo que a un país del primer mundo como el Reino Unido poco le puede aportar este nuevo empresario y millonario más que sus conocimientos y sobre todo una vida prístina, ejemplar y sin cosas que ocultar más allá de su devenir como mandatario.
Ahora tenemos el caso de nuestro bello Panamá. Aunque Arístides Royo y Nicolás Ardito Barleta poseen amplias hojas de vida dignas de imitar y se mantienen activos en roles nacionales e internacionales, no me referiré a ellos para evitar la discusión sobre el origen de su mandato.
En cambio, creo que Ernesto Pérez Balladares, Mireya Moscoso y Martín Torrijos aún tienen la oportunidad de ser más parecidos a Tony Blair que a los ex presidentes latinoamericanos referidos.
¿Por qué no crear centros de historia política, estudios económicos, centros tecnológicos patrocinados y a nombre de estos dignos ex mandatarios? No pido una biblioteca al estilo de los estadounidenses, pero un aporte permanente no estaría de más para nuestro país en vías de desarrollo que tanto lo necesita.
Necesitamos más escritos de sus experiencias, sus opiniones sobre temas mundiales y sobre todo comenzar a trabajar en pulir como verdaderos garantes de la democracia panameña la figura del Ex Presidente Panameño. Para nosotros de nada sirve que sean o no millonarios. Los necesitamos a ellos para consolidar la democracia.
* Director Ejecutivo de Fundación Instituto Panameño de Estudios Cívicos.