Exodo
Los mas de 100 mil autos que viajaron al interior de la República por fiestas patrias ha llamado la atención, sobre todo, por el alto costo de la vida que se deriva de los precios del petróleo, la especulación despiadada en sus derivados (una petrolera norteamericana aumentó sus utilidades en miles de millones en lo que va del 2007), los salarios de hambre y el desempleo, así como por la implantación de las políticas neoliberales y discriminación comercial internacional. ¿Existe una justificación?, sí.
Aunque estos viajes tienen algún nivel de irresponsabilidad, los panameños amamos nuestra patria y a nuestros seres queridos asentados en el interior.
Nos hace grandes nuestro inmenso corazón lo cual es aprovechado, aun psicológicamente, por políticos, mercantilistas y hasta podría tocar a certámenes de salvamento por miles de llamadas telefónicas. Pero hay otro factor importantísimo que tiene que ver con la irresponsabilidad de quienes administran el Estado que no crean lugares de entretenimiento familiar a nivel nacional. Al contrario, venden y destruyen, como es el caso de Albrook, las pocas canchas deportivas que existían en la ciudad capital.
Cualquier evento intrascendente y centros comerciales se abarrotan de gentes sedientas de distracción, de esparcimiento tan necesario para la vida y que no tienen posibilidades de satisfacer por falta de lugares con facilidades permanentes para ello. Esto afecta gravemente la salud física y económica de nuestro pueblo. Por ello viajamos al interior, aunque cueste más hambre y sacrificios.