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Experiencia de un ex presidente


Joaquín Balaguer, ex Presidente de la República Dominicana, hombre de extraordinaria inteligencia y formación humanista, cuenta en sus Memorias, lo que debiera ser ejemplo para los políticos latinoamericanos y del Caribe, especialmente para quienes han sido Presidentes por elección popular, y para aquellos que piensan llegar a serlo. Balaguer creía en lo que depara el destino y lo expresaba de la manera siguiente: “Creo, como los árabes, que los pasos del hombre sobre la tierra obedecen a una fuerza superior, a la que bautizamos con el nombre de “el destino”. Somos juguetes de esa potencia misteriosa. Las voluntades más poderosas, como la de un César o la de un Napoleón, han sido avasalladas por esa deidad irritable”.

Pero no es nuestra intención hacer aquí una apología del ex Presidente dominicano. Solamente llamar la atención de nuestros gobernantes, para que hagan honor a los buenos libros, sobre todo las Memorias de aquellos Presidentes que dejaron experiencias dignas de conocer y de aplicar en algún momento del presente histórico. Hay, en Panamá, empero, políticos y aun ex Presidentes, que jamás se han leído un libro importante completo, y que sólo han repasado y ensayado en su oportunidad, los discursos que generalmente les preparan “otros” (en plena campaña política), y después, durante el ejercicio de la Presidencia.

Decía Balaguer: “La vida nos enseña, sin embargo, que nos movemos en el mundo como simples títeres de poderes enigmáticos y de influencias que nos son desconocidas. Todos sabemos por propia experiencia, que nuestros éxitos y nuestros fracasos son en gran parte hijos del azar. Hemos sido testigos infinidad de veces, de personas bien dotadas que luchan con inteligencia y con denuedo por un objetivo que no alcanzan jamás, y de otras, sin la más mínimas actitudes, que logran lo que se proponen sin ningún esfuerzo”. Según Balaguer, el destino es obra de las circunstancias y que el hombre es hijo de éstas.

La decisión tomada por la ingeniera Balbina Herrera “a petición persuasiva del Secretario General del partido”, según denunciara la propia ingeniera, de competir en las elecciones primarias del PRD como candidata a la Presidencia de la República, dio lugar a que se frustrara la posibilidad de que ella llegara a ser Alcaldesa del Distrito Capital, como se había convenido originalmente, y que Juan Carlos Navarro fuese el indiscutible candidato presidencial del PRD. A esa primera circunstancia se sumaron otras… (obra del destino?). Herrera, contra todas las indicaciones de la lógica, hizo caso omiso de las pruebas del sentir popular, sobre las pocas posibilidades que tenía de triunfar en las pasadas elecciones. La asociación de esa serie de circunstancias preparan el acceso de Ricardo Martinelli al poder y varían el curso de la historia política panameña, entre tanto evidencias notorias.

101 años de Panamá América

 
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