Explosión del turismo
El ministro de Turismo, Rubén Blades, puede no ser monedita de oro que agrade a todos; pero ni falta que le hace. Y aunque no se esmera en lucir simpático ni robar cámaras o micrófonos y, por el contrario, ha dicho que servir a su país le cuesta mucha plata, aparte -agregamos- del tiempo y esfuerzo que nunca le es agradecido, puede hoy decir con arrogancia o como quiera, que las cifras de su trabajo hablan por sí solas. Difícilmente haya otro de sus colegas de Gabinete, aparte del ex ministro Ferrer con sus tratados de libre comercio, que puede decir lo mismo.
El año pasado, el turismo creció al 17%, registrando un ingreso de 1,358,000 turistas que gastaron B/ 1,735 millones. Los hoteles están copados y no se dan abasto con sus 16,300 habitaciones. Hay un déficit actual de cuatro mil habitaciones. Y por los vientos que soplan, la demanda va a seguir creciendo al punto que para el 2010 se estima que llegaremos a 2 millones de turistas. Para entonces, la Asociación de Hoteles espera que su oferta de habitaciones habrá aumentado 50% para sumar unas 24,400, o sea 8,100 habitaciones adicionales, lo que equivale a construir, digamos, 20 grandes hoteles de poco más 400 habitaciones cada uno en dos años, con una inversión no menor de B/ 1,500 millones.
No hace faltan más cifras para saber del tremendo impacto que tiene la industria turística sobre la generación de empleos tanto en la construcción de nuevos hoteles como en el personal necesario para su operación, proveeduría de bienes y servicios, transporte, agencias de viaje, comunicaciones, promotores de turismo, guías, etc. Hoy día, el turismo tiene tanto o mayor impacto económico para el país que el Canal. De por sí ya está generando y dando más empleos.