default

Exportando chabacanería


Un grupo de mexicanas fue abordado por Alex Medela, quien cubre el mundial de fútbol para un canal de televisión. Con su estilo incisivo y pícaro, esforzándose por ser gracioso, les hace un par de preguntas intrascendentes, antes de soltarles su recta predilecta: "¿Ustedes se encueran?". De las risas iniciales de las mexicanas sale una mueca. Se miran, abren los ojos, voltean hacia el entrevistador, no salen de su asombro y enmudecen. Implacable, Medela insiste. Una de ellas, irritada, le pregunta: "¿Se encueran las mujeres en tu país?" "¡Claro que sí! ¿Por qué no?", responde Medela con aire triunfal de superioridad y orgullo nacional. En ese instante, una de ellas arroja la bomba atómica, provocando un abrupto corte de la entrevista: "¡Ay no, Panamá corrupta!". Y en el acto, un fulminante choque eléctrico mató de vergüenza a algunos miles de televidentes panameños.
Creemos en la libertad de expresión y defendemos el derecho de Medela a difundir la chabacanería a que nos tiene acostumbrados. Habrá a quienes les guste y otros a los que no. Eso es lo lindo de la libertad. Después de todo, gracias a Dios somos soberanos de apretar el botón que dice "apagado" y de opinar con respeto lo que nos venga en gana. Pero nos duele por Panamá, que estemos llevando a Alemania y mostrando al mundo lo peor de la imagen del país. Porque, queramos o no, este tipo de cosas es muestra representativa de nuestro degradado nivel cultural. Como el hecho que arrojamos basura a las calles desde los carros en marcha, nadie de afuera debiera saberlo. Son trapos sucios, ellos se limpian y se encierran en casa.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América