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"Extranjerización" de la industria nacional


El mercado de la cerveza panameño ha entrado en un verdadero estado espumante, cuando un poderoso consorcio colombiano, Santo Domingo, ha dado muestra, a través de compañías subsidiarias, de la intención de adquirir la Cervecería Nacional y la Cervecería del Barú, en otras palabras, toda la producción cervecera nacional. De acuerdo con un comunicado publicado el viernes 19 de octubre por Capitales Nacionales, S.A. y Bavaria, S.A., ambas empresas convinieron iniciar un proceso de compra que podría dar como resultado el lanzamiento de una Oferta Pública de Adquisición (OPA) para la compra de no menos del 55% y hasta el 100% de las acciones emitidas por Capitales Nacionales, S.A. que al precio de 20 dólares por acción, la transacción de venta alcanzaría la suma de 184 millones de dólares, según algunos entendidos.
¿Quiénes son Capitales Nacionales, S.A. y Bavaria, S.A.? Capitales Nacionales, S.A. es la propietaria de aproximadamente 58% de las acciones de Cervecería Nacional, S.A. Más del 99% de los ingresos de Capitales Nacionales, S.A. son producto de las actividades de Cervecería Nacional, S.A. y subsidiarias, las cuales se dedican principalmente al embotellamiento y producción de cervezas (Atlas, Balboa, HB y Löwembräu) y refrescos (Pepsi y Canada Dry), así como la producción y procesamiento de productos lácteos (Nevada). Por el otro lado, dentro del Grupo Empresarial Bavaria se encuentran: Cervecería Aguila, S.A.; Cervecería Unión, S.A; Malterías de Colombia, S.A; Inversiones Aconcagua; Cajas Plásticas, S.A; y Sociedades Cerveceras del Ecuador; la línea aérea Avianca; Radio y TV Caracol; el diario El Espectador; la revista Semana y numerosas empresas textiles e industriales de Colombia.
Pero las ambiciones expansionistas del Grupo Santo Domingo no cesan allí. A través de su subsidiaria Sociedades Cerveceras del Ecuador, ha dado señas también de la intención de compra de Cervecería del Barú, S.A. y a tal efecto la compañía Coca-Cola de Panamá, Compañía Embotelladora S.A., tenedora de la mayoría de las acciones emitidas y en circulación de Cervecería Barú, S.A., comunicó a sus accionistas que suscribió una carta intención con la sociedad Bavaria, S.A. para iniciar un proceso de "diligencia investigativa" que podría resultar en el lanzamiento por parte de Bavaria, S.A. de una oferta pública de compra de no menos del 51% y hasta el 100% de las acciones de Cervecería Barú, S.A..
Los intereses económicos partidarios de que estas dos operaciones se realicen han argumentado que "se trata de una estrategia de consolidación con miras a la globalización y que con la unión de estas dos empresas se hacen más eficientes y se protege la mano de obra", cuando en realidad ocurrirá todo lo contrario, ya que la falta de competencia lejos está de acarrear eficiencia y la fusión está comprobado que produce desempleo.
Son varias las razones que se han esgrimido en oposición a esta transacción. La primera de ellas proviene de los propios accionistas de la Cervecería Nacional, S.A. que han denunciado la operación como un "negociado" puesto a que deja por fuera de la Ofertas Públicas de Adquisición (OPA) a un gran porcentaje de accionistas de la Cervecería Nacional, S.A. Y es que se da el caso de que el consorcio colombiano Santo Domingo con tan sólo comprar el 55% de las acciones de Capitales Nacionales, S.A. se estaría haciendo del control absoluto de la Cervecería Nacional, S.A., ya que Capitales Nacionales, S.A. posee aproximadamente el 58% de las acciones de la Cervecería Nacional, S.A. Según los afectados "se burlaría lo establecido en la Ley de Valores y sentará un precedente funesto que afectará la credibilidad y el desarrollo del mercado de capitales panameño."
Otro de los argumentos que se han esgrimido contrarios a esta operación bursátil es que la misma, más que constituir motivo de orgullo para la industria nacional, representa una corrida de los industriales panameños en perjuicio de los intereses nacionales. Y es que esta operación coloca en manos extranjeras dos de las pocas y más grandes industrias nacionales. De prosperar la misma, gran cantidad de divisas emigrarán a otros confines y los panameños no habremos logrado otra cosa que hacer más ricos a inversionistas extranjeros, como en el caso de Cable & Wireles.
Surge también el problema del monopolio. De concretarse ambas Ofertas Públicas de Adquisición (OPA), el negocio de producción nacional de cerveza en Panamá estará bajo el exclusivo control del grupo colombiano Santo Domingo. No habrá competencia, ya que es irrisorio concebir las marcas de cervezas de importación extranjera Budweiser, Hecneken, Milwaukee y Corona como competidores. Esto nos coloca ante un eventual monopolio que corresponderá investigar a la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC).

101 años de Panamá América

 
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