Falta de concierto y claridad
1° El tema de la Sala Quinta de la Corte Suprema de Justicia es un tema técnico y lamentablemente quienes deben opinar no lo han hecho, al menos oficialmente, como Organo del Estado que son. La Corte Suprema de Justicia, como un todo, es la gran ausente en este debate. Sólo algunas unidades, en forma aislada, han dado a conocer sus puntos de vista, lamentablemente poco técnicos y sí muy politizados. ¡Qué lástima!
En lo personal creemos que el asunto tiene diversas aristas, pero ahora hasta el gato protesta por la Sala Quinta. Se habla de marchas y hasta de una huelga general lo que resulta lamentable, pero creo que ambas actividades están condenadas al más absoluto fracaso ya que la mayoría de la ciudadanía muy poco entiende de lo que se trata y la impresión que han causado los diferentes protagonistas es que todo gira en torno a una vulgar disputa por la hegemonía de la Corte Suprema de Justicia, importante Organo del Estado. "Aliados", arrimados para otros, del presente gobierno ahora hablan de que condicionan su aprobación en el Organo Legislativo "si beneficia al país" -cínicos por excelencia- cuando todos sabemos que lo que buscan es la obtención de más privilegios a cambio.
También resulta lamentable que públicamente se dé la impresión de que la Corte Suprema de Justicia responde y obedece a intereses políticos y no a la justicia. Uno de los grandes culpables de la enconada situación surgida definitivamente es el Presidente de la República quien se ha caracterizado por designar en esos cargos a copartidarios, amigos y familiares. Si se hubiesen utilizado otros criterios, si se hubiesen abierto a concurso los mismos y concedido con base a méritos, otra hubiese sido la reacción. Pero no nos llevemos a engaño. No pensemos que los que se oponen a la creación de la Sala Quinta lo hacen inspirados y preocupados en el señorío de la justicia. ¡No! Eso es lo que menos les preocupa. Sólo desean llegar a tener ellos la ocasión para hacer lo propio. Es una cuestión de oportunidades.
Por otro lado, no debería preocupar a ninguno de los sectores que luchan por el poder la cantidad numérica de los magistrados que cada uno nombra si los casos en la Corte Suprema fuesen a resolverse en estricto derecho, pero por razones que desconocemos parece que ese no es el caso y de allí la encarnizada lucha desatada. ¡Qué vergüenza!
Lo que definitivamente ha quedado en evidencia es que la pugna por el poder será cruenta. Moros y troyanos lucharán sin cuartel por su supremacía y el pobre pueblo sólo incrementará sus angustias, pues es en lo único que nuestros gobiernos parecen ser diligentes.
2° La Miel del Darién aparenta haber perdido su dulzura y haberse tornado en dureza pues sus moradores han tenido que salir en precipitada huida de la región luego que sus vidas parecen estar en serio peligro gracias a la incursión que presuntamente han hecho a territorio panameño miembros de las FARC. Las noticias son confusas y ante la falta de credibilidad de que gozan las autoridades nacionales ya nadie sabe a ciencia cierta qué es lo que realmente está ocurriendo. Al principio el gobierno negó los hechos y atribuyó a los "malos periodistas" todo lo que ocurría y a Monseñor Emiliani de todo le cantaron. Evidentemente algo muy irregular está aconteciendo pues en la edición de Crítica Libre del 20 de mayo se le atribuye a la Ministra de Gobierno y Justicia haber declarado que "el gobierno panameño está preparado para contrarrestar cualquier ataque de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y que para tal fin la Policía Fronteriza está provista de telecomunicaciones y vestuario". Además, el Gobierno Nacional ha declarado la zona como de peligro y advertido a los medios -desean meterles miedo- que quienes se trasladan allá es por cuenta y riesgo propio. ¿Y cuándo no ha sido así?
En este país, lamentablemente, todo se maneja con interés político y ya la ciudadanía poca fe presta a las declaraciones de las autoridades, pero resulta irrisorio tan solo pensar que Panamá puede hacer frente a las FARC sin pagar un altísimo costo por ello. Parece que este gobierno obtuvo una solución negociada con las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas que obedecen a una específica situación política existente en ese vecino país y, me parece, fue lo más inteligente porque no nos luce prudente tomar partido o bando en esa fratricida lucha entre colombianos.
Hay quienes piensan, y puede que tengan razón, que todo esto no es más que una situación ficticia creada por quienes desean que las tropas norteamericanas permanezcan en el territorio nacional. Se afirma que no hay tales guerrilleros ni peligro eminente y después de las vistas de una televisora, que con mucha alharaca las dio a conocer, las personas que mostraron en uniforme de fatiga parecían más modelos de pasarela, luciendo atuendos de guerra, que propiamente guerrilleros.
Aparentemente la decisión definitiva en torno a este asunto recaerá sobre la presidenta electa y nos parece que ya ha tomado una determinación al respecto la que implica, si bien no la existencia de bases en territorio nacional, sí la autorización del gobierno nacional para que el ejército norteamericano patrulle y vigile la frontera con Colombia so pretexto de salvaguardar el Canal de Panamá. La idea nos parece de conformidad a los intereses nacionales pues lo último que debemos pensar es en militarizar la policía o en la creación de un ejército o fuerza militar paralela a la policía pues con ello, además de la pérdida innecesaria de vidas de panameños, nos desangraría también económicamente. Ya nos parece escuchar a "los de siempre" oponerse inconscientemente y lanzando sus empobrecidas consignas "nacionalistas", pero definitivamente la presidenta electa tendrá que tomar una determinación. Ojalá sea la mejor a los intereses nacionales.
3° El robo que se ha denunciado al dinero del Programa de Ayuda Rápida para Viviendas de Interés Social (PARVIS) no viene más que a confirmar la campante corrupción que existe en nuestro medio y algo peor aún, la falta total de conciencia social existente, pues robarle a los necesitados constituye la más atroz de las rapacerías que puede cometerse. Pero lo más lamentable es que después de la valiente denuncia formulada por el actual Ministro del MIVI, el señor Rooselvelt Thayer, parece que nada más acontecerá ya que muy conspicuos políticos que conforman el gobierno parecen estar involucrados y hasta allá las investigaciones no alcanzarán. Todo quedará en meras imputaciones, "dimes y diretes", mucho circo y nada de sustancia. Y es que también ha llamado poderosamente la atención que este escandaloso robo, que no se ha hecho en un día, ha sido posible no obstante la presunta fiscalización del BID que prestó gran parte del dinero para este programa. La Contraloría dice que fue engañada, los pobres no atinan una. Probablemente la investigación, si se realiza, los resultados no se darán a conocer y el único perjudicado será el pueblo que además de no poder recibir la ayuda propuesta tendrá que pagar el empréstito en cuestión que fue a dar a manos muy distintas a lo que contemplaba el proyecto.
Nos ha llamado poderosamente la atención que el Jefe del Ejecutivo no haya formulado ninguna declaración oficial sobre este escándalo que empaña y compromete severamente su gestión administrativa, cuando siempre ha estado muy diligente a formular declaraciones en torno a otros temas.
En lo personal creemos que el asunto tiene diversas aristas, pero ahora hasta el gato protesta por la Sala Quinta. Se habla de marchas y hasta de una huelga general lo que resulta lamentable, pero creo que ambas actividades están condenadas al más absoluto fracaso ya que la mayoría de la ciudadanía muy poco entiende de lo que se trata y la impresión que han causado los diferentes protagonistas es que todo gira en torno a una vulgar disputa por la hegemonía de la Corte Suprema de Justicia, importante Organo del Estado. "Aliados", arrimados para otros, del presente gobierno ahora hablan de que condicionan su aprobación en el Organo Legislativo "si beneficia al país" -cínicos por excelencia- cuando todos sabemos que lo que buscan es la obtención de más privilegios a cambio.
También resulta lamentable que públicamente se dé la impresión de que la Corte Suprema de Justicia responde y obedece a intereses políticos y no a la justicia. Uno de los grandes culpables de la enconada situación surgida definitivamente es el Presidente de la República quien se ha caracterizado por designar en esos cargos a copartidarios, amigos y familiares. Si se hubiesen utilizado otros criterios, si se hubiesen abierto a concurso los mismos y concedido con base a méritos, otra hubiese sido la reacción. Pero no nos llevemos a engaño. No pensemos que los que se oponen a la creación de la Sala Quinta lo hacen inspirados y preocupados en el señorío de la justicia. ¡No! Eso es lo que menos les preocupa. Sólo desean llegar a tener ellos la ocasión para hacer lo propio. Es una cuestión de oportunidades.
Por otro lado, no debería preocupar a ninguno de los sectores que luchan por el poder la cantidad numérica de los magistrados que cada uno nombra si los casos en la Corte Suprema fuesen a resolverse en estricto derecho, pero por razones que desconocemos parece que ese no es el caso y de allí la encarnizada lucha desatada. ¡Qué vergüenza!
Lo que definitivamente ha quedado en evidencia es que la pugna por el poder será cruenta. Moros y troyanos lucharán sin cuartel por su supremacía y el pobre pueblo sólo incrementará sus angustias, pues es en lo único que nuestros gobiernos parecen ser diligentes.
2° La Miel del Darién aparenta haber perdido su dulzura y haberse tornado en dureza pues sus moradores han tenido que salir en precipitada huida de la región luego que sus vidas parecen estar en serio peligro gracias a la incursión que presuntamente han hecho a territorio panameño miembros de las FARC. Las noticias son confusas y ante la falta de credibilidad de que gozan las autoridades nacionales ya nadie sabe a ciencia cierta qué es lo que realmente está ocurriendo. Al principio el gobierno negó los hechos y atribuyó a los "malos periodistas" todo lo que ocurría y a Monseñor Emiliani de todo le cantaron. Evidentemente algo muy irregular está aconteciendo pues en la edición de Crítica Libre del 20 de mayo se le atribuye a la Ministra de Gobierno y Justicia haber declarado que "el gobierno panameño está preparado para contrarrestar cualquier ataque de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y que para tal fin la Policía Fronteriza está provista de telecomunicaciones y vestuario". Además, el Gobierno Nacional ha declarado la zona como de peligro y advertido a los medios -desean meterles miedo- que quienes se trasladan allá es por cuenta y riesgo propio. ¿Y cuándo no ha sido así?
En este país, lamentablemente, todo se maneja con interés político y ya la ciudadanía poca fe presta a las declaraciones de las autoridades, pero resulta irrisorio tan solo pensar que Panamá puede hacer frente a las FARC sin pagar un altísimo costo por ello. Parece que este gobierno obtuvo una solución negociada con las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas que obedecen a una específica situación política existente en ese vecino país y, me parece, fue lo más inteligente porque no nos luce prudente tomar partido o bando en esa fratricida lucha entre colombianos.
Hay quienes piensan, y puede que tengan razón, que todo esto no es más que una situación ficticia creada por quienes desean que las tropas norteamericanas permanezcan en el territorio nacional. Se afirma que no hay tales guerrilleros ni peligro eminente y después de las vistas de una televisora, que con mucha alharaca las dio a conocer, las personas que mostraron en uniforme de fatiga parecían más modelos de pasarela, luciendo atuendos de guerra, que propiamente guerrilleros.
Aparentemente la decisión definitiva en torno a este asunto recaerá sobre la presidenta electa y nos parece que ya ha tomado una determinación al respecto la que implica, si bien no la existencia de bases en territorio nacional, sí la autorización del gobierno nacional para que el ejército norteamericano patrulle y vigile la frontera con Colombia so pretexto de salvaguardar el Canal de Panamá. La idea nos parece de conformidad a los intereses nacionales pues lo último que debemos pensar es en militarizar la policía o en la creación de un ejército o fuerza militar paralela a la policía pues con ello, además de la pérdida innecesaria de vidas de panameños, nos desangraría también económicamente. Ya nos parece escuchar a "los de siempre" oponerse inconscientemente y lanzando sus empobrecidas consignas "nacionalistas", pero definitivamente la presidenta electa tendrá que tomar una determinación. Ojalá sea la mejor a los intereses nacionales.
3° El robo que se ha denunciado al dinero del Programa de Ayuda Rápida para Viviendas de Interés Social (PARVIS) no viene más que a confirmar la campante corrupción que existe en nuestro medio y algo peor aún, la falta total de conciencia social existente, pues robarle a los necesitados constituye la más atroz de las rapacerías que puede cometerse. Pero lo más lamentable es que después de la valiente denuncia formulada por el actual Ministro del MIVI, el señor Rooselvelt Thayer, parece que nada más acontecerá ya que muy conspicuos políticos que conforman el gobierno parecen estar involucrados y hasta allá las investigaciones no alcanzarán. Todo quedará en meras imputaciones, "dimes y diretes", mucho circo y nada de sustancia. Y es que también ha llamado poderosamente la atención que este escandaloso robo, que no se ha hecho en un día, ha sido posible no obstante la presunta fiscalización del BID que prestó gran parte del dinero para este programa. La Contraloría dice que fue engañada, los pobres no atinan una. Probablemente la investigación, si se realiza, los resultados no se darán a conocer y el único perjudicado será el pueblo que además de no poder recibir la ayuda propuesta tendrá que pagar el empréstito en cuestión que fue a dar a manos muy distintas a lo que contemplaba el proyecto.
Nos ha llamado poderosamente la atención que el Jefe del Ejecutivo no haya formulado ninguna declaración oficial sobre este escándalo que empaña y compromete severamente su gestión administrativa, cuando siempre ha estado muy diligente a formular declaraciones en torno a otros temas.