Falta de criterio
Después de leer los dos "deslices" cometidos por la candidata del arnulfismo, la Sra. Mireya Moscoso, comprendemos porqué los que conforman Acción Opositora no aceptaron su "liderazgo." La "metida de pata" no fue una, fueron dos y continúa haciéndolo.
Los que apoyan a la candidata del arnulfismo deben reparar en su posición, todavía están a tiempo y no sólo deben hacerlo por ellos, sino por el país. No podemos jamás llevar al solio presidencial personas que no conozcan los problemas nacionales y mucho menos que no tengan la capacidad de resolverlos. No es posible que apoyen una candidata que será un muro de contención a la democracia, la justicia, el desarrollo y la paz. Los que lo hagan, buscando su beneficio personal, son unos egoístas e irresponsables porque los ciudadanos todos debemos hacernos solidarios de la patria que queremos construir. Si alguien vota sin poner primero los intereses del país, es como si no fuera panameño, no le importa el rumbo que debe llevar el país.
Los tiempos actuales no nos permiten más la improvisación ni la demagogia. No es que estemos exigiendo a Mireya Moscoso tener todas las cualidades, somos conscientes que ello no es posible, pero al menos sí que no le falten las más importantes. Mireya Moscoso no ha denotado la capacidad para proponer iniciativas coherentes y en orden a fin de cambiar o mejorar normas, prácticas y costumbres y menos aún capacidad de organizar, administrar y gobernar.
La candidata Mireya Moscoso que ante miembros de la Cámara de Comercio anunció la existencia de una presunta propuesta que los norteamericanos le formularon para cooperar con la seguridad y vigilancia en la frontera con Colombia, con armamento y entrenamiento, para evitar que las guerrillas se desplacen de la provincia de Darién hasta la ciudad de Panamá, posteriormente, en forma inexplicable, abjuró haberlo expresado.
En lo personal vemos bien la propuesta de los norteamericanos, si realmente la han formulado, pero lo que vemos muy mal es el estar divulgando asuntos delicados de Estado y luego, ante la reacción opuesta de algunos cuantos, por mera conveniencia política, desdecirse. Con ello, además de denotar ausencia de un criterio formado sobre un tema tan importante, demuestra ser una pusilánime y pone en peligro la seguridad nacional al proporcionar un manejo irresponsable a un tema tan delicado.
Y... ¿qué decir del manejo de la deuda externa e interna? Aseverar que el gobierno actual ha aumentado la deuda externa en 1,853 millones cuando resulta ser que, gracias a renegociaciones efectuadas por el presente gobierno, la misma se redujo en 367.93 millones ya que de 7,326.49 de dólares en 1994, en noviembre de 1998 quedó reducida a 6,958.56 millones de dólares. Es necesario estar en Bosnia o quién sabe en qué otro lugar, distante de Panamá, para salir a anunciar públicamente hechos tan importantes, como es la deuda externa e interna de Panamá, y no conocer que en vez de la deuda externa haber aumentado, ha bajado. El error y horror de Mireya Moscoso fue de 2,220.93 millones de dólares (1,853 + 367.93= 2,220.93). Que ese error lo cometamos ciudadanos comunes como usted y yo, apreciado lector, es comprensible, pero resulta imperdonable que incurra en él una candidata a la Presidencia de la República que dice estar recorriendo el país a lo largo y ancho por nueve años. Que no domine la candidata del arnulfismo las cifras de la deuda externa e interna no tiene nombre.
La candidata de "Unión por Panamá", que nada tiene de unión y mucho menos "por Panamá", se llena la boca al anunciar que no concurrirá a debatir con el candidato de Acción Opositora, el Ing. Alberto Vallarino, porque éste no se doblegó ante el resultado de unas primarias muy cuestionadas que celebró el arnulfismo y, según ella, no respeta las reglas de la democracia. No se percata, sin embargo, la candidata del arnulfismo que precisamente esta actitud la presenta a ella como una persona antidemocrática, pues ignora las normas electorales que rigen la contienda y que hacen la candidatura del Ingeniero Vallarino tan legítima como la suya. Percepciones personales y subjetivas quiere imponerlas sobre la ley electoral que le conceden plena autenticidad y legalidad a la candidatura del Ingeniero Vallarino. Si ahora procede con ese desprecio ¿qué podremos esperar de llegar a ocupar el solio presidencial? Dios nos libre de ese mal.
Los que apoyan a la candidata del arnulfismo deben reparar en su posición, todavía están a tiempo y no sólo deben hacerlo por ellos, sino por el país. No podemos jamás llevar al solio presidencial personas que no conozcan los problemas nacionales y mucho menos que no tengan la capacidad de resolverlos. No es posible que apoyen una candidata que será un muro de contención a la democracia, la justicia, el desarrollo y la paz. Los que lo hagan, buscando su beneficio personal, son unos egoístas e irresponsables porque los ciudadanos todos debemos hacernos solidarios de la patria que queremos construir. Si alguien vota sin poner primero los intereses del país, es como si no fuera panameño, no le importa el rumbo que debe llevar el país.
Los tiempos actuales no nos permiten más la improvisación ni la demagogia. No es que estemos exigiendo a Mireya Moscoso tener todas las cualidades, somos conscientes que ello no es posible, pero al menos sí que no le falten las más importantes. Mireya Moscoso no ha denotado la capacidad para proponer iniciativas coherentes y en orden a fin de cambiar o mejorar normas, prácticas y costumbres y menos aún capacidad de organizar, administrar y gobernar.
La candidata Mireya Moscoso que ante miembros de la Cámara de Comercio anunció la existencia de una presunta propuesta que los norteamericanos le formularon para cooperar con la seguridad y vigilancia en la frontera con Colombia, con armamento y entrenamiento, para evitar que las guerrillas se desplacen de la provincia de Darién hasta la ciudad de Panamá, posteriormente, en forma inexplicable, abjuró haberlo expresado.
En lo personal vemos bien la propuesta de los norteamericanos, si realmente la han formulado, pero lo que vemos muy mal es el estar divulgando asuntos delicados de Estado y luego, ante la reacción opuesta de algunos cuantos, por mera conveniencia política, desdecirse. Con ello, además de denotar ausencia de un criterio formado sobre un tema tan importante, demuestra ser una pusilánime y pone en peligro la seguridad nacional al proporcionar un manejo irresponsable a un tema tan delicado.
Y... ¿qué decir del manejo de la deuda externa e interna? Aseverar que el gobierno actual ha aumentado la deuda externa en 1,853 millones cuando resulta ser que, gracias a renegociaciones efectuadas por el presente gobierno, la misma se redujo en 367.93 millones ya que de 7,326.49 de dólares en 1994, en noviembre de 1998 quedó reducida a 6,958.56 millones de dólares. Es necesario estar en Bosnia o quién sabe en qué otro lugar, distante de Panamá, para salir a anunciar públicamente hechos tan importantes, como es la deuda externa e interna de Panamá, y no conocer que en vez de la deuda externa haber aumentado, ha bajado. El error y horror de Mireya Moscoso fue de 2,220.93 millones de dólares (1,853 + 367.93= 2,220.93). Que ese error lo cometamos ciudadanos comunes como usted y yo, apreciado lector, es comprensible, pero resulta imperdonable que incurra en él una candidata a la Presidencia de la República que dice estar recorriendo el país a lo largo y ancho por nueve años. Que no domine la candidata del arnulfismo las cifras de la deuda externa e interna no tiene nombre.
La candidata de "Unión por Panamá", que nada tiene de unión y mucho menos "por Panamá", se llena la boca al anunciar que no concurrirá a debatir con el candidato de Acción Opositora, el Ing. Alberto Vallarino, porque éste no se doblegó ante el resultado de unas primarias muy cuestionadas que celebró el arnulfismo y, según ella, no respeta las reglas de la democracia. No se percata, sin embargo, la candidata del arnulfismo que precisamente esta actitud la presenta a ella como una persona antidemocrática, pues ignora las normas electorales que rigen la contienda y que hacen la candidatura del Ingeniero Vallarino tan legítima como la suya. Percepciones personales y subjetivas quiere imponerlas sobre la ley electoral que le conceden plena autenticidad y legalidad a la candidatura del Ingeniero Vallarino. Si ahora procede con ese desprecio ¿qué podremos esperar de llegar a ocupar el solio presidencial? Dios nos libre de ese mal.