Falta mucho pelo para ese moño
Algunos han resultado sorprendidos con las resientes declaraciones de "Beto diente" en cuanto a sus aspiraciones presidenciales. Lo cierto es que el hombre se ha mantenido super ocupado con la fusión de su banco y muy poco tiempo ha dedicado a su imagen política que requiere de mucho pulimento, sobre todo en el entorno social, pues ya los pueblos no creen en la retórica y exigen coherencia entre lo que se es y lo que se dice que se es.
En el "99, cuando apoyamos la candidatura de "Beto diente" lo hicimos más con un criterio de calidad que de oportunidades. Pensamos que no tenía muchas posibilidades de triunfo, por circunstancias varias que ya analizaremos en su momento oportuno, pero estimamos que era el mejor en cuanto a los intereses nacionales. Así se lo hicimos saber personalmente en las tres ocasiones que conversamos en la casa de ustedes, como dicen los mexicanos.
Hoy día mantenemos ciertas reservas referente a los beneficios sociales que pueda ofrecer, pues las circunstancias han cambiado, pero claro está que todo depende de su re orientación en ciertos aspectos. Por ejemplo, es de esperarse que analice muy bien sus ex compañeros de nómina y agrupaciones políticas que lo acompañaron porque si decide repetir los mismos errores cometidos, lamentablemente los resultados serán iguales. El mensaje que se mandó a los electores ni los protagonistas lo entendieron. Se dio toda clase de antagonismos que sólo sirvieron para confundir al electorado y creo que eso casualmente es lo último que todo candidato debe hacer.
Su campaña será mucho más ardua que la anterior, porque ahora cuenta con más experiencia y, por ende, más posibilidades de triunfo. Sus contendores lo verán con más cuidado, ya no sólo será "Beto diente", sino alguien que ya habrá aprendido a morder. Requerirá de una gran capacidad de negociación no sólo con sus ex compañeros de campaña, sino también con los arnulfistas que se opusieron a él como los Montana, García, Juliao, etc., que pareciera se aprestan a no hacerle las cosas fáciles.
La determinación de "Beto diente" de participar en la próxima campaña, que no dudo de su autenticidad, sino de su efectividad, presentará todo un nuevo cuadro en el ajedrez político panameño. Figuras como el Dr. Ricardo Alberto Arias, hechos los correctivos necesarios, pueden situarse a la vanguardia en esta campaña política que se aproxima, que a diferencia de la pasada, donde predominaron las relaciones con difuntos que poco o muy poco hicieron en su momento, sus memorias fueron desempolvadas ante la carencia total de carisma de los principales candidatos. Fue una campaña insulsa que aún hoy se perciben sus devastadores efectos.
Hay quienes piensan que lo único que resultaría mortal para las aspiraciones de "Beto diente" son las aspiraciones de reelección de la "Doña", que aunque se ha encargado de negarlo, mantiene sus esperanzas en aquellos que creen que así extenderán su período y brazo de poder. Son los mismos que siempre rodean a los primeros mandatarios haciéndoles ver situaciones que ni ellos mismos se creen.
Recomendamos a "Beto diente" medir muy bien sus palabras, pues no vaya a tener que incurrir en la necesidad de andar nuevamente en constantes rectificaciones que tanto mal le causaron en las pasadas elecciones.
Los politólogos panameños no deben perder de objetivo que la próxima campaña tiene su importancia adicional, habida cuenta que servirá de trampolín a las aspiraciones presidenciales del Toro a quien muchos descalifican y otros, desde ya, dan como indiscutible vencedor en las elecciones del 2009. Ojalá venga con un mayor espíritu social que permita al suscrito y muchos panameños más apoyarlo.
En el "99, cuando apoyamos la candidatura de "Beto diente" lo hicimos más con un criterio de calidad que de oportunidades. Pensamos que no tenía muchas posibilidades de triunfo, por circunstancias varias que ya analizaremos en su momento oportuno, pero estimamos que era el mejor en cuanto a los intereses nacionales. Así se lo hicimos saber personalmente en las tres ocasiones que conversamos en la casa de ustedes, como dicen los mexicanos.
Hoy día mantenemos ciertas reservas referente a los beneficios sociales que pueda ofrecer, pues las circunstancias han cambiado, pero claro está que todo depende de su re orientación en ciertos aspectos. Por ejemplo, es de esperarse que analice muy bien sus ex compañeros de nómina y agrupaciones políticas que lo acompañaron porque si decide repetir los mismos errores cometidos, lamentablemente los resultados serán iguales. El mensaje que se mandó a los electores ni los protagonistas lo entendieron. Se dio toda clase de antagonismos que sólo sirvieron para confundir al electorado y creo que eso casualmente es lo último que todo candidato debe hacer.
Su campaña será mucho más ardua que la anterior, porque ahora cuenta con más experiencia y, por ende, más posibilidades de triunfo. Sus contendores lo verán con más cuidado, ya no sólo será "Beto diente", sino alguien que ya habrá aprendido a morder. Requerirá de una gran capacidad de negociación no sólo con sus ex compañeros de campaña, sino también con los arnulfistas que se opusieron a él como los Montana, García, Juliao, etc., que pareciera se aprestan a no hacerle las cosas fáciles.
La determinación de "Beto diente" de participar en la próxima campaña, que no dudo de su autenticidad, sino de su efectividad, presentará todo un nuevo cuadro en el ajedrez político panameño. Figuras como el Dr. Ricardo Alberto Arias, hechos los correctivos necesarios, pueden situarse a la vanguardia en esta campaña política que se aproxima, que a diferencia de la pasada, donde predominaron las relaciones con difuntos que poco o muy poco hicieron en su momento, sus memorias fueron desempolvadas ante la carencia total de carisma de los principales candidatos. Fue una campaña insulsa que aún hoy se perciben sus devastadores efectos.
Hay quienes piensan que lo único que resultaría mortal para las aspiraciones de "Beto diente" son las aspiraciones de reelección de la "Doña", que aunque se ha encargado de negarlo, mantiene sus esperanzas en aquellos que creen que así extenderán su período y brazo de poder. Son los mismos que siempre rodean a los primeros mandatarios haciéndoles ver situaciones que ni ellos mismos se creen.
Recomendamos a "Beto diente" medir muy bien sus palabras, pues no vaya a tener que incurrir en la necesidad de andar nuevamente en constantes rectificaciones que tanto mal le causaron en las pasadas elecciones.
Los politólogos panameños no deben perder de objetivo que la próxima campaña tiene su importancia adicional, habida cuenta que servirá de trampolín a las aspiraciones presidenciales del Toro a quien muchos descalifican y otros, desde ya, dan como indiscutible vencedor en las elecciones del 2009. Ojalá venga con un mayor espíritu social que permita al suscrito y muchos panameños más apoyarlo.