FECE y descentralización
La idea no era mala. De los fondos del Canal, entre otros, el Gobierno destinaría algunos millones para que las escuelas tuvieran una pronta respuesta y disposición de efectivo para solucionare problemas inmediatos. Pero se los robaron, gente del Ministerio de Educación encargada del programa en combinación con comerciantes inescrupulosos. Una vez más, el juega vivo y los malos hábitos echan a perder una iniciativa que, en el papel, era buena e ingeniosa.
Lo peor no es tanto el más del millón de balboas que se llevaron, sino que con lo ocurrido, se da un golpe severo al concepto de la descentralización, esta vez en Educación, pero mañana en lo municipal y provincial. Si la Contraloría no ha sido capaz de fiscalizar el correcto uso de esos fondos para aliviar las carencias de las escuelas de lugares pauperizados, menos podrá hacerlo con las obras locales y de corregimientos, ahora que se piensan descentralizar.
Somos un país de ladrones e ineptos. Y gustosos retiraremos este aserto cuando veamos en la cárcel a todos los responsables.