default

FFD y el pequeño productor agropecuario


A pesar de que el último Informe Nacional de Desarrollo Humano Panamá 2002, presentado el pasado 21 de febrero del presente año por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), nos posiciona al frente de las naciones del continente en gasto público per cápita, destinado al sector social, y que dicha práctica política es encomiable por parte del actual gobierno, el mismo informe apunta que el gasto presenta deficiencias en su cobertura y calidad por la debilidad de las instituciones públicas yla lentitud de los procesos administrativos. Dichas características inciden negativamente en la eficacia e impacto del mismo.
El informe señala que no se trata de la cuantía de los recursos asignados en el 2000, ya que estos han sufrido con respecto al mismo gasto de 1980 del Producto Interno Bruto un incremento del 400%, asignándole un monto de B/. 688 en servicios sociales por panameño.
Bajo este escenario, los distintos sectores de la sociedad panameña acordaron los tres proyectos de ley para mejorar la utilización de los recursos financieros correspondientes al rendimiento del Fondo Fiduciario para el Desarrollo (FFD), mientras la población nacional, que vive en condiciones de pobreza (40.5%) y extrema pobreza (26.5%), y que en su mayoría pertenecen al ámbito rural e indígena, continúa sin respuestas concretas que le permitan mejorar su calidad de vida a corto plazo.
Lamentablemente, como buenos panameños, carecemos de memoria histórica, ya que hemos olvidado la celeridad con que fue aprobada la Ley No 58 del 29 de diciembre de 1999, por la cual se crea el Certificado de Incentivo Forestal para Pequeños Productores Agropecuarios y se modifica el Artículo 2 de la Ley 20 de 1995, la cual fue publicada en la Gaceta Oficial No23,960 del 3 de enero del 2000. Dicho instrumento legal permitiría la utilización del 5% anual de los rendimientos que genera el FFD, para financiar el 80% de pequeños proyectos de reforestación con especies maderables, fibras vegetales y frutales arbóreos, a través de certificados de incentivo forestal, para mejorar la capacidad productiva de pequeños productores agropecuarios lo que consecuentemente mejoraría su capacidad adquisitiva y a su vez su calidad de vida.
111Sería importante que los diferentes sectores interesados en mejorar la utilización de los rendimientos del FFD, no olviden a las comunidades rurales e indígenas...
Mientras la Ley No 58 del 29 de diciembre de 1999, sigue en el olvido por parte de la mayoría de los sectores de la sociedad panameña, principalmente de la clase política, la misma carece de una reglamentación. Sería importante que los diferentes sectores interesados en mejorar la utilización de los rendimientos del Fondo Fiduciario para el Desarrollo, no olviden a este sector de la sociedad (comunidades rurales e indígenas) y recomienden a la Asamblea Legislativa la reglamentación de esta ley con urgencia notoria, la cual no sólo haría justicia al sector social del país más afectado por las condiciones de pobreza y extrema pobreza existentes, sino permitiría el desarrollo de la actividad reforestadora en todo el país, caracterizada por la alta demanda de mano de obra, lo cual incidiría positivamente en la fijación de mano de obra en el medio rural.
(oecspty@hotmail.com)

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América