Fin al debate izquierda-derecha
Álvaro Uribe ha colocado nuevamente sobre la mesa el secreto de su éxito como mandatario. Durante el reciente foro empresarial realizado en Panamá, el Presidente colombiano llamó a los asistentes a cesar en el debate izquierda-derecha y subrayó cómo este tema polarizante le ha hecho tanto daño a la región. Para quienes lo califican como líder de la derecha regional, que de hecho lo es, no resulta fácil comprender cómo este hombre, que ha dirigido a Colombia en los últimos ocho años, y que está enfrentado a la guerrilla más vieja del continente, habla de esa manera.
Pese a sus dos períodos, las encuestas no dejan de subrayar su creciente popularidad. Cuando llegó Uribe al poder, el Estado colombiano tuvo, por fin, presencia nacional, llegando a donde la guerrilla quería copar el papel de las instituciones formales. Uribe le devolvió la fe a los colombianos, les demostró que se les podía garantizar su seguridad. Todo eso sin discutir con la izquierda. Los consejos de gabinete, que en otras partes han sido fórmulas populistas, en Colombia son herramientas de trabajo. Trabajo y preocupación real por los problemas de su país, ese es el secreto.