Fórmula electoral sin partidos políticos
LA DEMOCRACIA la concebimos como el gobierno del pueblo y para el pueblo, pero aquí el pueblo puede salir en pleno a la calle a protestar por cualquier medida que se considera lesiva a sus intereses y si a el gobierno de turno o a los partidos políticos no les conviene, se da la represión o sus clamores no se atienden (Sala V, Privatizaciones, camino Boquete, camino cruces, CSS, por mencionar algunas).
En estos casos como en todo lo que ocurre en este país, las decisiones se toman en los CEN de los partidos políticos, en las bancadas del Parlamento, o en reuniones con oligarcas. Supuestamente los diputados representan a personas de sus circuitos electorales, pero no hemos visto que ellos se reúnan con sus representados para consultar sus decisiones en la Asamblea, sin embargo, sí con los partidos para decidir qué votar.
Entonces mi conclusión es que no existe esta democracia a menos que la definamos como el gobierno de los políticos para los oligarcas.
Este tipo de democracia no participativa es la que ha llevado en el pasado, a las luchas sociales que generaron la intervención de los militares en la vida política de Latinoamérica, y este nuevo escenario va a llevarnos a una nueva tendencia de izquierda, como vemos en Latinoamérica.
Observemos el caso de Chile, Brasil y Uruguay donde mejoran su nivel de vida, y se puede hablar de corrientes más ambiciosas como Venezuela y Bolivia recientemente. El caso de Perú llega a ser interesante, ante esta amenaza, la clase política ha dejado a un lado sus aspiraciones de enriquecimiento y se han unido para derrotar a un candidato que representaba los intereses de los que menos tienen, garantizando así seguir el despilfarro y la repartición del Estado.
Se nos ocurre una manera de poder tener un gobierno mas representativo de los intereses de todo el Estado panameño y es que podamos realizar el ejercicio democrático de elegir y ser electos en comicios pero con postulantes que vengan de organizaciones civiles del país.
Esto sería como conformar un gobierno de la Sociedad Civil de nuestro país, en el momento de las elecciones. Las organizaciones de la Sociedad Civil se mantienen en periódicas reuniones establecidas en sus Estatutos y Reglamentos internos; de esta manera se garantizaría una representatividad de todos los estratos de la sociedad, pero de igual manera, los representantes electos tendrían que comunicar a sus bases para la toma de decisiones y no violar los reglamentos de sus organizaciones.
Podríamos estudiar todas las organizaciones que existen en el país y que tengan representación en cada una de las provincias y poder así postular a candidatos para dirigir al país. Todo esto podría llevarse hasta donde queramos, y sino quieren vivir sin partidos políticos, entonces que ellos hagan también sus postulaciones a todos los cargos. Dentro de este nuevo sistema se garantiza que no tengamos aquellas inversiones extraterrestres en campañas políticas que le ahorrarían sumas millonarias al Estado en la propaganda y la compra de conciencia de estos funcionarios públicos.
¿Quienes podrán ser representantes de las sociedades civiles? En este caso cada organización legalmente constituida y con personería jurídica que ya tenemos en este país; los gremios profesionales, las organizaciones de trabajadores, iglesias, universidades, etc; los grupos organizados en cada uno de los distritos que podrán inscribir candidatos a todos los puestos de elección en este país (diputados, gobernadores, alcaldes). De esta manera, tendremos una Asamblea más homogénea y que responda a la sociedad civil que es más representativa del pueblo que la que ahora tenemos. Los candidatos a representantes de corregimientos deben ser postulados por alguna organización de las comunidades donde residen, sin que necesariamente tengan alguna personería, sólo que sea reconocida dentro de la comunidad.
Podríamos ser hasta más soñadores y hacer la selección de los ministros de Estado de esta misma manera, pero que se genere un perfil para el cargo, y que no nos encontremos con que un médico exitoso sea un ministro de Obras Públicas, por colocar un ejemplo ficticio que nos recuerde ejemplos reales. De igual manera, a lo interno de los ministerios puedan darse puestos de mando llenando perfiles para los mismos y no como en este momento, por una llamada de la Asamblea de Diputados, de un CEN o de la Presidencia de la República.
Que el Tribunal electoral en vez del subsidios a los partidos políticos, pague la publicidad para los candidatos a ministros, legisladores, gobernadores, alcaldes, representantes, mencionando todos los candidatos en pancartas, radio y TV; sin permitir que ellos hagan campañas publicitarias televisivas personales.
Estamos casi seguros de que los que sean postulados por estas asociaciones civiles serán los mejores, para que estas organización sigan manteniendo su prestigio, ellas no se arriesgarán a postular personas en las que ellos no crean y también estoy seguro que estas organizaciones civiles sabrán solicitar una rendición de cuentas una vez el candidato ocupe alguna curul.
(drsegj@hotmail.com)
En estos casos como en todo lo que ocurre en este país, las decisiones se toman en los CEN de los partidos políticos, en las bancadas del Parlamento, o en reuniones con oligarcas. Supuestamente los diputados representan a personas de sus circuitos electorales, pero no hemos visto que ellos se reúnan con sus representados para consultar sus decisiones en la Asamblea, sin embargo, sí con los partidos para decidir qué votar.
Entonces mi conclusión es que no existe esta democracia a menos que la definamos como el gobierno de los políticos para los oligarcas.
Este tipo de democracia no participativa es la que ha llevado en el pasado, a las luchas sociales que generaron la intervención de los militares en la vida política de Latinoamérica, y este nuevo escenario va a llevarnos a una nueva tendencia de izquierda, como vemos en Latinoamérica.
Observemos el caso de Chile, Brasil y Uruguay donde mejoran su nivel de vida, y se puede hablar de corrientes más ambiciosas como Venezuela y Bolivia recientemente. El caso de Perú llega a ser interesante, ante esta amenaza, la clase política ha dejado a un lado sus aspiraciones de enriquecimiento y se han unido para derrotar a un candidato que representaba los intereses de los que menos tienen, garantizando así seguir el despilfarro y la repartición del Estado.
Se nos ocurre una manera de poder tener un gobierno mas representativo de los intereses de todo el Estado panameño y es que podamos realizar el ejercicio democrático de elegir y ser electos en comicios pero con postulantes que vengan de organizaciones civiles del país.
Esto sería como conformar un gobierno de la Sociedad Civil de nuestro país, en el momento de las elecciones. Las organizaciones de la Sociedad Civil se mantienen en periódicas reuniones establecidas en sus Estatutos y Reglamentos internos; de esta manera se garantizaría una representatividad de todos los estratos de la sociedad, pero de igual manera, los representantes electos tendrían que comunicar a sus bases para la toma de decisiones y no violar los reglamentos de sus organizaciones.
Podríamos estudiar todas las organizaciones que existen en el país y que tengan representación en cada una de las provincias y poder así postular a candidatos para dirigir al país. Todo esto podría llevarse hasta donde queramos, y sino quieren vivir sin partidos políticos, entonces que ellos hagan también sus postulaciones a todos los cargos. Dentro de este nuevo sistema se garantiza que no tengamos aquellas inversiones extraterrestres en campañas políticas que le ahorrarían sumas millonarias al Estado en la propaganda y la compra de conciencia de estos funcionarios públicos.
¿Quienes podrán ser representantes de las sociedades civiles? En este caso cada organización legalmente constituida y con personería jurídica que ya tenemos en este país; los gremios profesionales, las organizaciones de trabajadores, iglesias, universidades, etc; los grupos organizados en cada uno de los distritos que podrán inscribir candidatos a todos los puestos de elección en este país (diputados, gobernadores, alcaldes). De esta manera, tendremos una Asamblea más homogénea y que responda a la sociedad civil que es más representativa del pueblo que la que ahora tenemos. Los candidatos a representantes de corregimientos deben ser postulados por alguna organización de las comunidades donde residen, sin que necesariamente tengan alguna personería, sólo que sea reconocida dentro de la comunidad.
Podríamos ser hasta más soñadores y hacer la selección de los ministros de Estado de esta misma manera, pero que se genere un perfil para el cargo, y que no nos encontremos con que un médico exitoso sea un ministro de Obras Públicas, por colocar un ejemplo ficticio que nos recuerde ejemplos reales. De igual manera, a lo interno de los ministerios puedan darse puestos de mando llenando perfiles para los mismos y no como en este momento, por una llamada de la Asamblea de Diputados, de un CEN o de la Presidencia de la República.
Que el Tribunal electoral en vez del subsidios a los partidos políticos, pague la publicidad para los candidatos a ministros, legisladores, gobernadores, alcaldes, representantes, mencionando todos los candidatos en pancartas, radio y TV; sin permitir que ellos hagan campañas publicitarias televisivas personales.
Estamos casi seguros de que los que sean postulados por estas asociaciones civiles serán los mejores, para que estas organización sigan manteniendo su prestigio, ellas no se arriesgarán a postular personas en las que ellos no crean y también estoy seguro que estas organizaciones civiles sabrán solicitar una rendición de cuentas una vez el candidato ocupe alguna curul.
(drsegj@hotmail.com)