Foro climtico: retórica sin compromiso
La mayoría de los discursos de los que este lunes participaron de la reunión de jefes de Estados y presidentes en la sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, convocada por su secretario general, Ban Ki-moon, se centró en lo que ya se ha estado diciendo en foros anteriores: el cambio climático es un hecho y hay que atenderlo de manera inmediata. No obstante, las intervenciones fueron de mucha retórica y pocas propuestas.
Esto ocurre, pues, mientras los países industrializados no estén dispuestos a hacer los cambios en sus economías. Después de todo, son las únicas naciones con capacidad de influir a escala global en el calentamiento que se observa en el planeta, lo que el resto de los estados miembros de la ONU puede hacer es muy poco para reducir o mitigar las grandes amenazas que están alterando el cambio climático a la velocidad que tiene aterrada a la comunidad de científicos.
En dicho foro, el presidente Martín Torrijos dijo que "100 eventos extremos" impactaron nuestra economía y afectaron el último año a Panamá en materia ambiental y dejaron un saldo de daños materiales de miles de millones de dólares. No obstante fue un discurso tibio y sin ninguna propuesta global. En cambio, el presidente argentino Néstor Kirchner fue mucho más original y enfático y propuso revertir el impacto del cambio climático con medidas viables: acuñó la frase entre los "acreedores y los deudores ambientales", sostuvo que conservar los bosques y vegetación como reservorio mundial debe ser pagado por las naciones industrializadas y que ningún compromiso debe afectar la seguridad alimentaria de los países en desarrollo.
Mientras estos compromisos se producen, por lo pronto, los mandatarios de América Latina deberían hablar con mayor claridad y llevar propuestas tangibles a un foro de esta naturaleza. Lo demás es perder el tiempo. Tiempo que el clima mundial ya no tiene.