Foro de Energía Eléctrica: Resultados y conclusiones
A lo largo de tres semanas, los actores del sector eléctrico participaron con sendas exposiciones en el Foro de Tarifas Eléctricas organizado por El Panamá América. Las altas gerencias y asesores de las empresas generadoras, la empresa estatal de transmisión, las empresas distribuidoras, el Ente Regulador de los Servicios, la Oficina de Desarrollo Energético del Ministerio de Economía y Finanzas, concurrieron al local de EPSA, cumpliéndose la primera fase de exposiciones. La segunda fase del foro correspondiente al punto de vista de los usuarios del servicio, la inició el Sindicato de Industriales y la cerrarán otros empresarios y abogados interesados en la legislación ad hoc.
Cada una de las exposiciones nos permitió conocer, desde la perspectiva de los actores, su inserción en el proceso de la producción y distribución de energía y su experiencia en la aplicación del régimen legal y tecnológico creado por la ley No.6. Se trata de un proceso novedoso en la región que ha permitido atraer inversiones cuantiosas en la generación de energía de fuentes hídricas y térmicas, y ha establecido un sistema de comercialización energética sin precedentes en Panamá y talvez en la región.
Sin embargo los usuarios, principalmente los industriales, formulan diversos cuestionamientos a la estructura contractual de las generadoras y sus beneficios garantizados. Sobre todo ponen énfasis dramático en la incidencia del alza de tarifas en el costo final de los productos y su aliento a un proceso inflacionario por facturación excesiva que golpea a los productores industriales y a los consumidores domésticos.
Para que este esfuerzo informativo no sea baldío y se esterilice en exposiciones académicas cuando puede rematar en soluciones específicas, resulta aconsejable que la Asamblea Legislativa invite a los actores, entes estatales del sector e industriales a una tercera fase del diálogo.
Escuchando a las partes, la Comisión de Comercio puede analizar la ley a la luz de la experiencia de su instrumentación y así interactuar en forma abierta y democrática para llegar a consensos constructivos.
Panamá requiere un sector eléctrico con la mayor cantidad de opciones tecnológicas de generación y de esta manera consolidar estructuras que garanticen un suministro permanente a costos que no pongan en riesgo la estabilidad de empresas y consumidores en general.
En medio de las tensiones del acontecer nacional e internacional, el mundo continuará hacia adelante. Muchos ignoraran por completo que hay quienes sufren calladamente, frágiles y vulnerables ante muchos factores de riesgo que atentan contra su vida. Queda mucho por decir de las (os) TID; lo importante en este momento es que la sociedad de manera integral tome conciencia de la magnitud de este problema y respalde todo los proyectos que propugnen por la erradicación de este abuso o crimen social.
La primera entrega de este artículo fue publicada el pasado 31 de enero.
(intercriminis_2@Starmedia.com)
Cada una de las exposiciones nos permitió conocer, desde la perspectiva de los actores, su inserción en el proceso de la producción y distribución de energía y su experiencia en la aplicación del régimen legal y tecnológico creado por la ley No.6. Se trata de un proceso novedoso en la región que ha permitido atraer inversiones cuantiosas en la generación de energía de fuentes hídricas y térmicas, y ha establecido un sistema de comercialización energética sin precedentes en Panamá y talvez en la región.
Sin embargo los usuarios, principalmente los industriales, formulan diversos cuestionamientos a la estructura contractual de las generadoras y sus beneficios garantizados. Sobre todo ponen énfasis dramático en la incidencia del alza de tarifas en el costo final de los productos y su aliento a un proceso inflacionario por facturación excesiva que golpea a los productores industriales y a los consumidores domésticos.
Para que este esfuerzo informativo no sea baldío y se esterilice en exposiciones académicas cuando puede rematar en soluciones específicas, resulta aconsejable que la Asamblea Legislativa invite a los actores, entes estatales del sector e industriales a una tercera fase del diálogo.
Escuchando a las partes, la Comisión de Comercio puede analizar la ley a la luz de la experiencia de su instrumentación y así interactuar en forma abierta y democrática para llegar a consensos constructivos.
Panamá requiere un sector eléctrico con la mayor cantidad de opciones tecnológicas de generación y de esta manera consolidar estructuras que garanticen un suministro permanente a costos que no pongan en riesgo la estabilidad de empresas y consumidores en general.
En medio de las tensiones del acontecer nacional e internacional, el mundo continuará hacia adelante. Muchos ignoraran por completo que hay quienes sufren calladamente, frágiles y vulnerables ante muchos factores de riesgo que atentan contra su vida. Queda mucho por decir de las (os) TID; lo importante en este momento es que la sociedad de manera integral tome conciencia de la magnitud de este problema y respalde todo los proyectos que propugnen por la erradicación de este abuso o crimen social.
La primera entrega de este artículo fue publicada el pasado 31 de enero.
(intercriminis_2@Starmedia.com)