Foro de Mujeres de Partidos Políticos
Pensando en que el Foro de Mujeres de Partidos Políticos ha estado muy callado en los últimos tiempos, veo conveniente que refresquemos un poco de la historia del mismo y recordemos cómo se fundó. En 1993 convoqué a mujeres de diferentes partidos políticos, que en ese entonces eran 16, para reunirnos, conversar y trazar planes de formar una agrupación que recogiera mujeres representantes de cada partido. Para mi sorpresa, asistieron todos con mujeres de alta representatividad.
Desde luego que esa primera reunión fue más bien de catarsis, cada una expuso su posición ante la situación política del país; en vista del entusiasmo que despertó esa convocatoria, decidimos efectuar otra segunda en donde se le daría más forma a la idea y partiríamos con el fin de lograr armonía entre los partidos, considerando que las mujeres somos más conciliadoras que los hombres. Otro objetivo era lograr una campaña amistosa, sin insultos, en donde reinara la armonía y creo que se logró. ¿Hasta dónde influimos nosotras? No lo sé, pero logramos nuestros objetivos.
En estos siete años han sucedido innumerables cosas que casi dan al traste con el esfuerzo que habíamos hecho las fundadoras. Ustedes habrán notado un enfriamiento en los últimos tiempos, pero siempre está allí aunque sea en el recuerdo. Personalmente no puedo quejarme porque siempre me han distinguido y me han reconocido mi posición política, siguiendo de cerca mi trayectoria. Por eso ayer, que tomaba posesión una nueva junta directiva del Foro, asistí con mucho gusto a la invitación que me hicieran. Hubo una buenísima asistencia de mujeres y de presidentes de partidos políticos, lo que me hace pensar que esta nueva directiva comienza con buen pie y que van a tener buena conexión con las personas indicadas.
Lo que quiero decir es que he visto un renacer en el Foro que fundamos hace siete años un grupo de mujeres visionarias. Lo que también quiero enfatizar es que cada vez aumenta la participación de la mujer en política, para beneplácito nuestro ya que en una sociedad donde las participaciones en cualquier ámbito no sean equitativas, no se conserva el equilibrio necesario para un desarrollo integral.
La política fue un campo, prácticamente reservado a los hombres. Pocas mujeres actuaban en ella y, para prueba, que esos políticos no querían ni siquiera darnos el voto. Sin embargo, a pesar de que la Constitución de 1904 ya hablaba de igualdad de sexo, no fue hasta 1946 que obtuvimos ese privilegio. Sin embargo, otros países no lo obtuvieron sino años después. Bueno, lo positivo es que ahora las mujeres estamos siendo reconocidas dentro de los partidos como elementos que traemos beneficios en vez de perjuicios. Están los machistas reconociendo la bondad de nuestro trabajo y, las mismas mujeres están atreviéndose a incursionar de lleno en la política.
El Foro acoge a todas las mujeres de los partidos que así quieran ingresar. Además del nuestro ayudé a fundarlo también en varios países de Centroamérica donde, a excepción de Costa Rica, ya lo hay en los demás igual que en República Dominicana.
Siempre he sido de la teoría que sin participación igualitaria de mujeres y hombres en la política no puede hablarse de democracia, igual que en todos los campos profesionales, empresariales y sindicales. Por eso, cada día la participación femenina es mayor, no sólo en las agrupaciones sino también en las directivas de las mismas.
Mientras marchemos hombres y mujeres al unísono, mientras las oportunidades sean iguales y remuneradas equitativamente, dejaremos de hablar de machismo y feminismo, palabras que no debieran existir en nuestro diccionario. Hemos roto barreras, hemos roto patrones culturales antiguos y estamos llegando a donde nos corresponde estar. Ojalá continuemos así: las mujeres haciéndolo y los hombres permitiéndolo. Verán qué agradable es la convivencia pacífica en que nos ayudamos los unos a los otros.
Desde luego que esa primera reunión fue más bien de catarsis, cada una expuso su posición ante la situación política del país; en vista del entusiasmo que despertó esa convocatoria, decidimos efectuar otra segunda en donde se le daría más forma a la idea y partiríamos con el fin de lograr armonía entre los partidos, considerando que las mujeres somos más conciliadoras que los hombres. Otro objetivo era lograr una campaña amistosa, sin insultos, en donde reinara la armonía y creo que se logró. ¿Hasta dónde influimos nosotras? No lo sé, pero logramos nuestros objetivos.
En estos siete años han sucedido innumerables cosas que casi dan al traste con el esfuerzo que habíamos hecho las fundadoras. Ustedes habrán notado un enfriamiento en los últimos tiempos, pero siempre está allí aunque sea en el recuerdo. Personalmente no puedo quejarme porque siempre me han distinguido y me han reconocido mi posición política, siguiendo de cerca mi trayectoria. Por eso ayer, que tomaba posesión una nueva junta directiva del Foro, asistí con mucho gusto a la invitación que me hicieran. Hubo una buenísima asistencia de mujeres y de presidentes de partidos políticos, lo que me hace pensar que esta nueva directiva comienza con buen pie y que van a tener buena conexión con las personas indicadas.
Lo que quiero decir es que he visto un renacer en el Foro que fundamos hace siete años un grupo de mujeres visionarias. Lo que también quiero enfatizar es que cada vez aumenta la participación de la mujer en política, para beneplácito nuestro ya que en una sociedad donde las participaciones en cualquier ámbito no sean equitativas, no se conserva el equilibrio necesario para un desarrollo integral.
La política fue un campo, prácticamente reservado a los hombres. Pocas mujeres actuaban en ella y, para prueba, que esos políticos no querían ni siquiera darnos el voto. Sin embargo, a pesar de que la Constitución de 1904 ya hablaba de igualdad de sexo, no fue hasta 1946 que obtuvimos ese privilegio. Sin embargo, otros países no lo obtuvieron sino años después. Bueno, lo positivo es que ahora las mujeres estamos siendo reconocidas dentro de los partidos como elementos que traemos beneficios en vez de perjuicios. Están los machistas reconociendo la bondad de nuestro trabajo y, las mismas mujeres están atreviéndose a incursionar de lleno en la política.
El Foro acoge a todas las mujeres de los partidos que así quieran ingresar. Además del nuestro ayudé a fundarlo también en varios países de Centroamérica donde, a excepción de Costa Rica, ya lo hay en los demás igual que en República Dominicana.
Siempre he sido de la teoría que sin participación igualitaria de mujeres y hombres en la política no puede hablarse de democracia, igual que en todos los campos profesionales, empresariales y sindicales. Por eso, cada día la participación femenina es mayor, no sólo en las agrupaciones sino también en las directivas de las mismas.
Mientras marchemos hombres y mujeres al unísono, mientras las oportunidades sean iguales y remuneradas equitativamente, dejaremos de hablar de machismo y feminismo, palabras que no debieran existir en nuestro diccionario. Hemos roto barreras, hemos roto patrones culturales antiguos y estamos llegando a donde nos corresponde estar. Ojalá continuemos así: las mujeres haciéndolo y los hombres permitiéndolo. Verán qué agradable es la convivencia pacífica en que nos ayudamos los unos a los otros.