Foro Visión 2020 y la esperanza
Asistí a la reunión de Foro Visión 2020 el jueves 30 de enero. Estoy seguro que la gran mayoría de los ciudadanos, principalmente los independientes, apoyan con entusiasmo el excelente trabajo que ha hecho y continuará haciendo este evento. Estoy muy agradecido al Padre Néstor Jaén por haber sugerido la dinamización del proceso Visión 2020, ya que es evidente que los políticos vernaculares habían logrado que el mismo se estancara.
Me sumé a la esperanza que palpé entre algunos de los asistentes al Foro, porque estoy convencido que los objetivos delineados son consistentes con las necesidades del país, principalmente de los menos pudientes. Creo que los dirigentes de este foro han desarrollado una meritoria y perseverante actuación.
La única recomendación que hice fue que el Foro intensificara el seguimiento a los procesos judiciales para combatir la corrupción. Dí como ejemplo el caso CEMIS y también tengo en mente el sinuoso nombramiento de dos magistrados a la Corte Suprema de Justicia. Es patético darse cuenta que estos casos pueden llevárselos el viento, porque así lo han querido los politiqueros del patio.
Comenté con varias personas mi idea de que la sociedad civil, principalmente, debe buscar formas de alentar la creación de una tercera fuerza.
Considero necesario recordar que la política, en su auténtico sentido, es una actividad del ciudadano que lucha o trabaja por el mejoramiento y bienestar público. Y no debemos olvidar que para las mayorías, política, hoy día, significa politiquería. La clase politiquera, desafortunadamente, ha secuestrado el derecho de los ciudadanos de escoger al grupo político que le plazca. Lo que por supuesto implica la selección del candidato presidencial de su preferencia.
Es por esta razón que la posición del Foro relativa a las primarias internas en los partidos políticos recibió un firme y emotivo respaldo de los asistentes.
Algunos me expresaron su temor de que el Foro fuera catalogado de político y agregaron que ellos no querían tener nada que ver con el sectarismo político. Otros admitieron que como van las cosas nos veríamos forzados a escoger entre las opciones del "eje del mal".
Yo respeto el civismo del Foro y por nada en el mundo desearía que se le tildara de movimiento "político". Pero siento que debe encontrar alguna fórmula para orientar, educar, a los ciudadanos en general, para acabar con los resabios de la dictadura militar y de la dictadura de los partidos políticos después de la invasión.
Me atrevo a asegurar que algunos de los partidos existentes se están comportando tal cual lo hacían 50 años antes. Y así como la ejecución de los planes de Visión 2020 ha encontrado obstáculos y barreras, creo que el objetivo de refinar y afianzar la democracia en Panamá podríamos ponerle la fecha, muy optimistamente, de 2050.
Hemos echado para atrás medio siglo. La presencia de los políticos de todas las facciones en el Foro así lo demuestra. Ellos son los que quieren continuar controlando el país y, tal cual están las cosas, son los que decidirán cómo y cuándo reformarán la constitución. Ni hablar de constituyente.
De modo que estoy preocupado porque los ciudadanos que no tienen aspiraciones, ambiciones personales y, muy importante, crematísticas, se verán frustrados porque no hay una "tercera alternativa". No me cabe la menor duda que Panamá necesita que sus hijos le asignen el primer puesto en importancia, después de Dios.
Y eso no ha estado sucediendo por demasiado tiempo. Por las razones señaladas pienso que estamos en la coyuntura propicia para que se refinen nuestros procesos políticos, con la mayor efectividad que podamos imprimirle, comenzando con los primeros comicios después de cumplir el centenario como república. Como ya sugerí en un artículo anterior, hasta estaría dispuesto a inscribirme en un partido independiente que piense en Panamá primero.
Perdone caro lector que personalice, pero esto sería para mí un gran sacrificio, sería mucho decir, a escaso mes y medio de convertirme en septuagenario. ¡Qué diablos, si Panamá es inmortal!
Me sumé a la esperanza que palpé entre algunos de los asistentes al Foro, porque estoy convencido que los objetivos delineados son consistentes con las necesidades del país, principalmente de los menos pudientes. Creo que los dirigentes de este foro han desarrollado una meritoria y perseverante actuación.
La única recomendación que hice fue que el Foro intensificara el seguimiento a los procesos judiciales para combatir la corrupción. Dí como ejemplo el caso CEMIS y también tengo en mente el sinuoso nombramiento de dos magistrados a la Corte Suprema de Justicia. Es patético darse cuenta que estos casos pueden llevárselos el viento, porque así lo han querido los politiqueros del patio.
Comenté con varias personas mi idea de que la sociedad civil, principalmente, debe buscar formas de alentar la creación de una tercera fuerza.
Considero necesario recordar que la política, en su auténtico sentido, es una actividad del ciudadano que lucha o trabaja por el mejoramiento y bienestar público. Y no debemos olvidar que para las mayorías, política, hoy día, significa politiquería. La clase politiquera, desafortunadamente, ha secuestrado el derecho de los ciudadanos de escoger al grupo político que le plazca. Lo que por supuesto implica la selección del candidato presidencial de su preferencia.
Es por esta razón que la posición del Foro relativa a las primarias internas en los partidos políticos recibió un firme y emotivo respaldo de los asistentes.
Algunos me expresaron su temor de que el Foro fuera catalogado de político y agregaron que ellos no querían tener nada que ver con el sectarismo político. Otros admitieron que como van las cosas nos veríamos forzados a escoger entre las opciones del "eje del mal".
Yo respeto el civismo del Foro y por nada en el mundo desearía que se le tildara de movimiento "político". Pero siento que debe encontrar alguna fórmula para orientar, educar, a los ciudadanos en general, para acabar con los resabios de la dictadura militar y de la dictadura de los partidos políticos después de la invasión.
Me atrevo a asegurar que algunos de los partidos existentes se están comportando tal cual lo hacían 50 años antes. Y así como la ejecución de los planes de Visión 2020 ha encontrado obstáculos y barreras, creo que el objetivo de refinar y afianzar la democracia en Panamá podríamos ponerle la fecha, muy optimistamente, de 2050.
Hemos echado para atrás medio siglo. La presencia de los políticos de todas las facciones en el Foro así lo demuestra. Ellos son los que quieren continuar controlando el país y, tal cual están las cosas, son los que decidirán cómo y cuándo reformarán la constitución. Ni hablar de constituyente.
De modo que estoy preocupado porque los ciudadanos que no tienen aspiraciones, ambiciones personales y, muy importante, crematísticas, se verán frustrados porque no hay una "tercera alternativa". No me cabe la menor duda que Panamá necesita que sus hijos le asignen el primer puesto en importancia, después de Dios.
Y eso no ha estado sucediendo por demasiado tiempo. Por las razones señaladas pienso que estamos en la coyuntura propicia para que se refinen nuestros procesos políticos, con la mayor efectividad que podamos imprimirle, comenzando con los primeros comicios después de cumplir el centenario como república. Como ya sugerí en un artículo anterior, hasta estaría dispuesto a inscribirme en un partido independiente que piense en Panamá primero.
Perdone caro lector que personalice, pero esto sería para mí un gran sacrificio, sería mucho decir, a escaso mes y medio de convertirme en septuagenario. ¡Qué diablos, si Panamá es inmortal!