Fosa de calle 50 está dura de secar
La saga del empozamiento de agua en el lugar donde se construiría un moderno edificio denominado Torre Generalli, en la intersección de calle 50 con vía Brasil, parece estar lejos de culminar.
La obra que allí se edificaría, que era de propiedad del Grupo Fotokina, se suspendió luego que este consorcio presentara problemas económicos, lo que propició conflictos legales con los acreedores del mencionado grupo.
Entre las entidades bancarias que mantenían interés con el Grupo Fotokina figuran: Citibank, Banco Continental, Global Bank, Banco Internacional de Costa Rica, Banco General, Banco Internacional de Panamá, Banco Mercantil del Istmo, Banistmo, Bank of China y Banco Panamericano, Panabank.
Luego de varias denuncias aparecidas en diferentes medios de comunicación sobre este problema, a finales del año pasado, diferentes autoridades optaron por unir esfuerzos de cara a buscarle una solución a este dilema que mantenía preocupada a la población aledaña a este lugar.
Entre las entidades estatales que se interesaron en este dilema figuran: la Alcaldía de Panamá, Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), Ministerio de Salud, Cuerpo de Bomberos, Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), Ministerio de Obras Públicas (MOP) y la Junta Comunal de Bella Vista
El ente encargado de supervisar que las labores de extracción del agua estancada se efectuaran según lo establecido, era la Defensoría del Pueblo.
El pasado mes de octubre, luego de reuniones celebradas entre las partes antes señaladas se acordó que los bancos acreedores se encargarían de sufragar los costos del bombeo del agua, para lo cual contratarían los servicios de una empresa particular, acciones que iniciaron en diciembre del año pasado.
El costo de estas labores según informaciones rondaba los cuatro mil balboas mensuales. No obstante, la permanencia de agua en el mencionado pozo se mantiene desde entonces.
Ante esta situación, y dado el resurgimiento de las quejas por este dilema, El Panamá América, abordó al Segundo Adjunto del Defensor del Pueblo, Guido Rodríguez, quien aseguró que la extracción del agua que se encontraba empozada en el lugar se venía realizando con normalidad y de acuerdo a lo establecido.
Sin embargo, agregó que daños recientes en el equipo de succión mantienen suspendidos los trabajos.
Reveló que a las entidades bancarias antes señaladas ya se les adjudicaron provisionalmente mediante un juicio ejecutivo hipotecario, los lotes donde se encuentra la fosa.
Explicó que durante la estación seca las labores eran notables, pues el agua había bajado considerablemente, pero que con la llegada de la estación lluviosa, sumado al desperfecto en el equipo, el nivel del agua volvió a subir, por lo que pareciera que las labores no se hubiesen iniciado.
El funcionario aseguró que hace tres semanas efectuaron una medición en el agua empozada, constatando que sólo quedaba un metro 30 se agua por bombear, medida que luego de los aguaceros de las últimas semanas aumentó considerablemente.
Precisó que antes de iniciar estos trabajos, la profundidad del agua era de entre 10 y 12 metros.
Al preguntársele si bombear el agua era la única alternativa dijo que era la primera medida, por lo que no descartó otra opción.
Con relación a qué se hará finalmente en el lugar, el funcionario dijo que la última palabra la tienen las entidades bancarias. "Ellos verán qué hacen, si lo venden, lo tapan, lo sellan con tierra, etc., pero lo primero es sacar el agua y lo han estado haciendo de manera ininterrumpida desde el pasado mes de diciembre, hasta ahora que se dañó la máquina", expresó.
Por otra parte, Rodríguez aclaró que el Ministerio de salud ha estado fumigando periódicamente el lugar, de cara a evitar la propagación del mosquito Culex, pues alrededor de la fosa hay viviendas.
La obra que allí se edificaría, que era de propiedad del Grupo Fotokina, se suspendió luego que este consorcio presentara problemas económicos, lo que propició conflictos legales con los acreedores del mencionado grupo.
Entre las entidades bancarias que mantenían interés con el Grupo Fotokina figuran: Citibank, Banco Continental, Global Bank, Banco Internacional de Costa Rica, Banco General, Banco Internacional de Panamá, Banco Mercantil del Istmo, Banistmo, Bank of China y Banco Panamericano, Panabank.
Luego de varias denuncias aparecidas en diferentes medios de comunicación sobre este problema, a finales del año pasado, diferentes autoridades optaron por unir esfuerzos de cara a buscarle una solución a este dilema que mantenía preocupada a la población aledaña a este lugar.
Entre las entidades estatales que se interesaron en este dilema figuran: la Alcaldía de Panamá, Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), Ministerio de Salud, Cuerpo de Bomberos, Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), Ministerio de Obras Públicas (MOP) y la Junta Comunal de Bella Vista
El ente encargado de supervisar que las labores de extracción del agua estancada se efectuaran según lo establecido, era la Defensoría del Pueblo.
El pasado mes de octubre, luego de reuniones celebradas entre las partes antes señaladas se acordó que los bancos acreedores se encargarían de sufragar los costos del bombeo del agua, para lo cual contratarían los servicios de una empresa particular, acciones que iniciaron en diciembre del año pasado.
El costo de estas labores según informaciones rondaba los cuatro mil balboas mensuales. No obstante, la permanencia de agua en el mencionado pozo se mantiene desde entonces.
Ante esta situación, y dado el resurgimiento de las quejas por este dilema, El Panamá América, abordó al Segundo Adjunto del Defensor del Pueblo, Guido Rodríguez, quien aseguró que la extracción del agua que se encontraba empozada en el lugar se venía realizando con normalidad y de acuerdo a lo establecido.
Sin embargo, agregó que daños recientes en el equipo de succión mantienen suspendidos los trabajos.
Reveló que a las entidades bancarias antes señaladas ya se les adjudicaron provisionalmente mediante un juicio ejecutivo hipotecario, los lotes donde se encuentra la fosa.
Explicó que durante la estación seca las labores eran notables, pues el agua había bajado considerablemente, pero que con la llegada de la estación lluviosa, sumado al desperfecto en el equipo, el nivel del agua volvió a subir, por lo que pareciera que las labores no se hubiesen iniciado.
El funcionario aseguró que hace tres semanas efectuaron una medición en el agua empozada, constatando que sólo quedaba un metro 30 se agua por bombear, medida que luego de los aguaceros de las últimas semanas aumentó considerablemente.
Precisó que antes de iniciar estos trabajos, la profundidad del agua era de entre 10 y 12 metros.
Al preguntársele si bombear el agua era la única alternativa dijo que era la primera medida, por lo que no descartó otra opción.
Con relación a qué se hará finalmente en el lugar, el funcionario dijo que la última palabra la tienen las entidades bancarias. "Ellos verán qué hacen, si lo venden, lo tapan, lo sellan con tierra, etc., pero lo primero es sacar el agua y lo han estado haciendo de manera ininterrumpida desde el pasado mes de diciembre, hasta ahora que se dañó la máquina", expresó.
Por otra parte, Rodríguez aclaró que el Ministerio de salud ha estado fumigando periódicamente el lugar, de cara a evitar la propagación del mosquito Culex, pues alrededor de la fosa hay viviendas.