Fox entre aplausos y abucheos
En el periodismo hay un viejo refrán que dice que cuando un perro muerde a un hombre no es noticia, pero si el hombre muerde al perro, entonces es noticia de primera plana. Lamentablemente, algunos practicantes de esta profesión gustan transitar por el espinoso camino hacia el sensacionalismo con demasiada frecuencia. Es como si se olvidaran cómo con la exageración pueden poner en peligro la representación de la realidad, como si permitieran que la sombra de un mosquito tape a un elefante.
En algunos casos el afán del sensacionalismo llega a lo absurdo, como acaba de ocurrir cuando un puñado de estudiantes, en su mayoría alemanes, protestó por la visita del presidente mexicano Vicente Fox a la Universidad de Humboldt en el centro de la capital alemana. En muchos medios informativos este minúsculo acto encabezó las noticias de la gira, ensombreciendo así las razonadas presentaciones del mandatario mexicano sobre los lazos de Latinoamérica con la Unión Europea, la corrupción y sus críticas al unilateralismo del gobierno de George W. Bush.
El mandatario mexicano llegaba de un almuerzo en el que fue largamente aplaudido por empresarios, banqueros y representantes de organismos no gubernamentales por un discurso sobre la lucha de su gobierno contra la corrupción, fenómeno que caracterizó como "un formidable obstáculo para la democracia y el desarrollo".
El almuerzo, en el elegante Hotel Adlon, al que asistieron prominentes personalidades del mundo universitario, la banca y representantes de organismos no gubernamentales fue patrocinado por Peter Eigen, fundador y presidente de Transparencia Internacional. Eigen, así como el presidente federal de Alemania, Johannes Rau, felicitaron a Fox por la voluntad que ha demostrado en la lucha contra la corrupción y el clientismo en las oficinas públicas.
Reunido con motivo del décimo aniversario de la organización, el presidente mexicano advirtió que lograr un cambio en la mentalidad de los ciudadanos podría tomar más tiempo, y destacó el papel que los medios de comunicación deben tener frente al problema. "Estoy seguro de que a mediano y a largo plazo ganaremos la batalla, pero tomará tiempo cambiar la percepción, y tomará tiempo asegurarnos que la gente esté ahora consciente de la nueva situación. Se trata de un proceso, de una cultura. Es por eso que necesitamos que los medios entiendan y nos ayuden a dar esta batalla".
Antes, en su discurso, Fox informó que su gobierno construye una política pública diferente para enfrentar la corrupción, basado en un esquema de seis ejes: "Que un Gobierno cueste menos, que trabaje con calidad, que esté formado por profesionales, que utilice la tecnología moderna, que combata la tramitología y la burocracia, y que sea honesto, transparente, y que rinda cuentas", detalló. "Durante mi mandato estamos combatiendo las viejas prácticas de clientelismo político, el abuso del poder público en beneficio de algunos cuantos en la sociedad, y lo seguiremos haciendo", expresó.
Tras el discurso, Fox se trasladó a la antigua Universidad de Humboldt donde denunció ante un foro de profesores y alumnos el "unilateralismo" de la política de Estados Unidos (EU) con respecto al Irak, advirtiendo que "esa política no conduce a nada." "Washington necesita aliados," declaró el mandatario, en referencia a las manifestaciones del propio presidente Bush de que EU confía en poder consolidar una "coalición" de países como Gran Bretaña y España que lo acompasarían en una guerra para derrocar el régimen de Sadam Hussein.
Los jóvenes que organizaron la protesta en la Humboldt enarbolaban pancartas alusivas a la situación en Chiapas e increparon desde las puertas de la Universidad al presidente mexicano cuando se disponía a entrar en el edificio en la avenida Unter den Linden, frente a la famosa Staatsoper de Berlín. Fox intentó acercarse a los jóvenes para leer las pancartas y, tal vez, abrir un diálogo con ellos, pero fue conducido por la seguridad a la oficina del rector. Una vez frente al auditorio, Fox dijo: "Ciertamente no es agradable que le llamen a uno asesino, pero me sorprende la ignorancia de estos jóvenes sobre la situación en la que vivimos". Agregó que "En México hemos avanzado mucho en materia de Derechos Humanos y en las relaciones con los pueblos indígenas, con una ley sobre indígenas que posiblemente sea la más avanzada del mundo. Por eso me sorprenden los jóvenes de ahí fuera. La situación en Chiapas no tiene nada de que ver con la de hace dos años".
Ni la substancia de los discursos de Fox ni las ovaciones que éste recibió tanto de los funcionarios alemanes y el directorio de Transparencia Internacional, aparentemente, tuvieron tanto impacto en algunos medios periodísticos como la docena de estudiantes que se manifestaron en su contra en la Humboldt. Así el el periódico mexicano La Jornada, de tendencia izquierdista, abrió la cobertura de la visita con una nota de primera plana que dice: "Berlín. El grito coreado por un centenar de jóvenes retumbó, cruel, a la entrada de este añoso edificio y golpeó el rostro y lastimó a Vicente Fox. "¡A-se-si-no!, ¡A-se-si-no!", y así salió el prieto del arroz en esta gira. A la entrada de la Universidad de Humboldt una manta decía: "Dónde está la paz en Chiapas". Esto marcó el acto. Fox empezó su conferencia con una larga pausa: "No es grato escuchar la palabra asesino; me sorprende el desconocimiento de estos jóvenes".
Lamentablemente el mismo enfoque tan fuera de proporción, con un exagerado énfasis en los grupillos de la protesta, fue difundido por varias agencias noticiosas, permitiendo así que en el resto del mundo podía cundir la impresión que Fox, durante su gira en Alemania, se pasó el tiempo en polémica con estudiantes radicales.
Por otro lado, los diarios serios de México, notablemente el influyente matutino Reforma, recogió así la noticia de la gira de Fox en la capital alemana:
"Por Claudia Guerrero / Grupo Reforma" Berlín, Alemania (31 enero 2003).- Frente a dirigentes de la organización Transparencia Internacional, el Presidente Vicente Fox reconoció ayer que los mexicanos continúan con la percepción de que la corrupción en este gobierno federal, sigue igual que en los sexenios priístas. "Tengo que decir que en lo que a percepción concierne, no hay avance alguno, pues la ciudadanía sigue teniendo la fuerte percepción de que la corrupción es igual en este gobierno, que en el anterior."
Con matutinos como Reforma y periodistas como Claudia Guerrero, la profesión por lo menos no corre tanto peligro de que concentre sus esfuerzos en buscar el hombre que muerda al perro.
"Mi carrera es algo que aprecio mucho", destacó Felicita quien heredó de su difunta madre la vocación de maestra. Para ella, con el seminario se les permitió actualizar sus conocimientos, pero sumado a ello se les tomó muy en cuenta aspectos de sus propias vidas, ayudándolos a encontrarse a sí mismos con los módulos de ética y relaciones humanas.
Felicita tiene 25 años y desde los 20 años labora como maestra en el mismo sector, es originaria de Bocas del Toro y posee mucha personalidad. Una joven que proyecta mucha madurez. La comunidad donde trabaja es indígena, no tiene agua potable ni luz eléctrica, solo el ambiente natural que los rodea.
Para estar diariamente en la escuela tiene que permanecer en la comunidad, por lo que sólo viaja los viernes. Su recorrido inicia en taxi, luego toma en bus, al llegar al Puerto de Changuinola toma una lancha, en total son tres horas en el camino.
Aunque no es mucho la distancia que recorre, el problema más grande es que no todo el tiempo hay transporte para el lugar y que le facilite el viaje más continuamente. Cuando el río crece durante la época de lluvias, es intransitable por lo que no se puede salir de la comunidad.
A pesar que ya ha puesto su vida en peligro en los recorridos hasta su lugar de trabajo, para ella la experiencia es muy bonita, pues comparte con niños y eso le llena de mucha satisfacción.
Aunque se crió en un hogar humilde, esta joven maestra sabe que con su trabajo puede ayudar a muchos niños que no tienen nada. Felicita le da clases a unos 28 niños de segundo y sexto grado.
En algunos casos el afán del sensacionalismo llega a lo absurdo, como acaba de ocurrir cuando un puñado de estudiantes, en su mayoría alemanes, protestó por la visita del presidente mexicano Vicente Fox a la Universidad de Humboldt en el centro de la capital alemana. En muchos medios informativos este minúsculo acto encabezó las noticias de la gira, ensombreciendo así las razonadas presentaciones del mandatario mexicano sobre los lazos de Latinoamérica con la Unión Europea, la corrupción y sus críticas al unilateralismo del gobierno de George W. Bush.
El mandatario mexicano llegaba de un almuerzo en el que fue largamente aplaudido por empresarios, banqueros y representantes de organismos no gubernamentales por un discurso sobre la lucha de su gobierno contra la corrupción, fenómeno que caracterizó como "un formidable obstáculo para la democracia y el desarrollo".
El almuerzo, en el elegante Hotel Adlon, al que asistieron prominentes personalidades del mundo universitario, la banca y representantes de organismos no gubernamentales fue patrocinado por Peter Eigen, fundador y presidente de Transparencia Internacional. Eigen, así como el presidente federal de Alemania, Johannes Rau, felicitaron a Fox por la voluntad que ha demostrado en la lucha contra la corrupción y el clientismo en las oficinas públicas.
Reunido con motivo del décimo aniversario de la organización, el presidente mexicano advirtió que lograr un cambio en la mentalidad de los ciudadanos podría tomar más tiempo, y destacó el papel que los medios de comunicación deben tener frente al problema. "Estoy seguro de que a mediano y a largo plazo ganaremos la batalla, pero tomará tiempo cambiar la percepción, y tomará tiempo asegurarnos que la gente esté ahora consciente de la nueva situación. Se trata de un proceso, de una cultura. Es por eso que necesitamos que los medios entiendan y nos ayuden a dar esta batalla".
Antes, en su discurso, Fox informó que su gobierno construye una política pública diferente para enfrentar la corrupción, basado en un esquema de seis ejes: "Que un Gobierno cueste menos, que trabaje con calidad, que esté formado por profesionales, que utilice la tecnología moderna, que combata la tramitología y la burocracia, y que sea honesto, transparente, y que rinda cuentas", detalló. "Durante mi mandato estamos combatiendo las viejas prácticas de clientelismo político, el abuso del poder público en beneficio de algunos cuantos en la sociedad, y lo seguiremos haciendo", expresó.
Tras el discurso, Fox se trasladó a la antigua Universidad de Humboldt donde denunció ante un foro de profesores y alumnos el "unilateralismo" de la política de Estados Unidos (EU) con respecto al Irak, advirtiendo que "esa política no conduce a nada." "Washington necesita aliados," declaró el mandatario, en referencia a las manifestaciones del propio presidente Bush de que EU confía en poder consolidar una "coalición" de países como Gran Bretaña y España que lo acompasarían en una guerra para derrocar el régimen de Sadam Hussein.
Los jóvenes que organizaron la protesta en la Humboldt enarbolaban pancartas alusivas a la situación en Chiapas e increparon desde las puertas de la Universidad al presidente mexicano cuando se disponía a entrar en el edificio en la avenida Unter den Linden, frente a la famosa Staatsoper de Berlín. Fox intentó acercarse a los jóvenes para leer las pancartas y, tal vez, abrir un diálogo con ellos, pero fue conducido por la seguridad a la oficina del rector. Una vez frente al auditorio, Fox dijo: "Ciertamente no es agradable que le llamen a uno asesino, pero me sorprende la ignorancia de estos jóvenes sobre la situación en la que vivimos". Agregó que "En México hemos avanzado mucho en materia de Derechos Humanos y en las relaciones con los pueblos indígenas, con una ley sobre indígenas que posiblemente sea la más avanzada del mundo. Por eso me sorprenden los jóvenes de ahí fuera. La situación en Chiapas no tiene nada de que ver con la de hace dos años".
Ni la substancia de los discursos de Fox ni las ovaciones que éste recibió tanto de los funcionarios alemanes y el directorio de Transparencia Internacional, aparentemente, tuvieron tanto impacto en algunos medios periodísticos como la docena de estudiantes que se manifestaron en su contra en la Humboldt. Así el el periódico mexicano La Jornada, de tendencia izquierdista, abrió la cobertura de la visita con una nota de primera plana que dice: "Berlín. El grito coreado por un centenar de jóvenes retumbó, cruel, a la entrada de este añoso edificio y golpeó el rostro y lastimó a Vicente Fox. "¡A-se-si-no!, ¡A-se-si-no!", y así salió el prieto del arroz en esta gira. A la entrada de la Universidad de Humboldt una manta decía: "Dónde está la paz en Chiapas". Esto marcó el acto. Fox empezó su conferencia con una larga pausa: "No es grato escuchar la palabra asesino; me sorprende el desconocimiento de estos jóvenes".
Lamentablemente el mismo enfoque tan fuera de proporción, con un exagerado énfasis en los grupillos de la protesta, fue difundido por varias agencias noticiosas, permitiendo así que en el resto del mundo podía cundir la impresión que Fox, durante su gira en Alemania, se pasó el tiempo en polémica con estudiantes radicales.
Por otro lado, los diarios serios de México, notablemente el influyente matutino Reforma, recogió así la noticia de la gira de Fox en la capital alemana:
"Por Claudia Guerrero / Grupo Reforma" Berlín, Alemania (31 enero 2003).- Frente a dirigentes de la organización Transparencia Internacional, el Presidente Vicente Fox reconoció ayer que los mexicanos continúan con la percepción de que la corrupción en este gobierno federal, sigue igual que en los sexenios priístas. "Tengo que decir que en lo que a percepción concierne, no hay avance alguno, pues la ciudadanía sigue teniendo la fuerte percepción de que la corrupción es igual en este gobierno, que en el anterior."
Con matutinos como Reforma y periodistas como Claudia Guerrero, la profesión por lo menos no corre tanto peligro de que concentre sus esfuerzos en buscar el hombre que muerda al perro.
"Mi carrera es algo que aprecio mucho", destacó Felicita quien heredó de su difunta madre la vocación de maestra. Para ella, con el seminario se les permitió actualizar sus conocimientos, pero sumado a ello se les tomó muy en cuenta aspectos de sus propias vidas, ayudándolos a encontrarse a sí mismos con los módulos de ética y relaciones humanas.
Felicita tiene 25 años y desde los 20 años labora como maestra en el mismo sector, es originaria de Bocas del Toro y posee mucha personalidad. Una joven que proyecta mucha madurez. La comunidad donde trabaja es indígena, no tiene agua potable ni luz eléctrica, solo el ambiente natural que los rodea.
Para estar diariamente en la escuela tiene que permanecer en la comunidad, por lo que sólo viaja los viernes. Su recorrido inicia en taxi, luego toma en bus, al llegar al Puerto de Changuinola toma una lancha, en total son tres horas en el camino.
Aunque no es mucho la distancia que recorre, el problema más grande es que no todo el tiempo hay transporte para el lugar y que le facilite el viaje más continuamente. Cuando el río crece durante la época de lluvias, es intransitable por lo que no se puede salir de la comunidad.
A pesar que ya ha puesto su vida en peligro en los recorridos hasta su lugar de trabajo, para ella la experiencia es muy bonita, pues comparte con niños y eso le llena de mucha satisfacción.
Aunque se crió en un hogar humilde, esta joven maestra sabe que con su trabajo puede ayudar a muchos niños que no tienen nada. Felicita le da clases a unos 28 niños de segundo y sexto grado.