Freno a la delincuencia de manera integral
La conducta violenta es multicausal. El aumento de la conducta infractora es reflejo de lo que está viviendo el país. La sumatoria de elementos individuales y sociales negativos ha provocado que los miembros de la sociedad estén perdiendo el valor de la vida; y se extiendan, como parte de la cultura y la vida cotidiana, las frustraciones, molestias, ira, intolerancia, falta de solidaridad social y desorientación.
La violencia no va a disminuir construyendo más cárceles o elevando la pena, éstas son soluciones unicausales. No cumpliremos lo establecido en la Constitución sobre rehabilitar y resocializar al individuo si no ofrecemos elementos esenciales para hacerlo, modernizamos las instituciones encargadas y resocializamos a los delincuentes de lugares considerados como "zona roja".
Estamos de acuerdo con frenar el crecimiento de la inseguridad ciudadana, pero las acciones deben ir acompañadas de una política de Estado científica que involucre a los especialistas y a la ciudadanía en un debate que trascienda lo político.
Ante el incremento de la inseguridad ciudadana es necesario promover programas de orientación y asistencia integral a la familia y de prevención en las escuelas desde el nivel inicial. Sólo la atención preventiva brindará soluciones a largo plazo. Se requiere fomentar planes resocializadores en los centros de detención, incrementando las capacitaciones al personal y el presupuesto asignado para el funcionamiento institucional, a fin de garantizar a las presentes, y futuras generaciones un desarrollo humano sostenible. Aprovechamos la capacidad científica y técnica existente en las instituciones universitarias del país, para ofrecerle a la ciudadanía una alternativa integral al problema de violencia social e inseguridad para que se eviten acciones emotivas, parciales e improvisadas.
* Junto a Marcela Márquez, socióloga y criminóloga; Elizabeth de Tam y Silvia Castañedas, especialistas en inadaptados sociales e infractores, todos docentes de la U. Especializada de las Américas.
La violencia no va a disminuir construyendo más cárceles o elevando la pena, éstas son soluciones unicausales. No cumpliremos lo establecido en la Constitución sobre rehabilitar y resocializar al individuo si no ofrecemos elementos esenciales para hacerlo, modernizamos las instituciones encargadas y resocializamos a los delincuentes de lugares considerados como "zona roja".
Estamos de acuerdo con frenar el crecimiento de la inseguridad ciudadana, pero las acciones deben ir acompañadas de una política de Estado científica que involucre a los especialistas y a la ciudadanía en un debate que trascienda lo político.
Ante el incremento de la inseguridad ciudadana es necesario promover programas de orientación y asistencia integral a la familia y de prevención en las escuelas desde el nivel inicial. Sólo la atención preventiva brindará soluciones a largo plazo. Se requiere fomentar planes resocializadores en los centros de detención, incrementando las capacitaciones al personal y el presupuesto asignado para el funcionamiento institucional, a fin de garantizar a las presentes, y futuras generaciones un desarrollo humano sostenible. Aprovechamos la capacidad científica y técnica existente en las instituciones universitarias del país, para ofrecerle a la ciudadanía una alternativa integral al problema de violencia social e inseguridad para que se eviten acciones emotivas, parciales e improvisadas.
* Junto a Marcela Márquez, socióloga y criminóloga; Elizabeth de Tam y Silvia Castañedas, especialistas en inadaptados sociales e infractores, todos docentes de la U. Especializada de las Américas.