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Fuente de los déficit en la CSS


Al cierre del año pasado, tanto el programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) como el programa de Enfermedad y Maternidad (EM) de la Caja de Seguro Social (CSS) cerraron con ingresos en aumento; es decir, ambos recaudaron más en el 2002 que en el 2001. Ello, contrario al discurso proveniente de varios sectores que advertían sobre una reducción en los rendimientos (por la caída de las tasas de interés), una reducción en los contribuyentes por razón de la desaceleración económica, y sobre un aumento en la evasión y la morosidad por los empresarios. Sin embargo, ambos cerraron en déficit. ¿Por qué? En breve, porque incrementaron los gastos.
En el caso del primer programa, no se trata que la administración de turno aumentó sus gastos. Los egresos de éste son utilizados únicamente para el pago a los beneficiarios del mismo, principalmente, los jubilados. No paga gasto alguno, ni siquiera la impresión de los cheques a los jubilados. Significa que lo que aportamos al programa, los que hoy trabajamos, no alcanza para pagar las jubilaciones ya reconocidas por la institución.
Recordemos que en Panamá, al igual que en muchos otros países, contamos con un sistema solidario, en el cual cada generación paga por sus jubilados. En parte, la explicación es demográfica: cada vez hay más personas en edad de jubilación y la relación de jubilados a cotizantes ha disminuido. Pero, en parte, la explicación es política: mientras nuestra expectativa de vida aumenta, la edad de jubilación disminuye. El déficit del año 2002 comenzó a consumir las reservas. Si continúan las reservas, se acabarán en una década.
En el caso del programa de Enfermedad y Maternidad, la explicación es diferente. Aquí sí hay gastos que controla la administración de la CSS, entre ellos, medicinas, personal, infraestructura, equipamiento, etc. Estamos ante un déficit del año 2002 porque los gastos en estos renglones, mayormente en personal, aumentaron significativamente en relación con el 2001.
Aquellos que resistían aceptar que la CSS se aproximaba inevitablemente hacia una crisis, deben estar recapacitando a estas alturas . El recetario de alternativas para atender las dolencias de la institución sigue siendo el mismo que existía hace dos, cinco y diez años, aquí y en el resto del mundo con sistemas similares. Una mescolanza está siendo considerada hasta en Brasil, supuesto emporio para los defensores del status quo, por el arribo al poder de un dirigente sindical que no pudo más que enfrentar la situación con el propio recetario que criticó.
No estamos hablando de nada radical como cuentas individuales (para algunos, concepto libertario indigno de los trópicos), sino de incrementar las contribuciones, equipar la edad de jubilación de hombres y mujeres, y aumentarla; incrementar el rendimiento de inversiones, disminuir los beneficios y racionalizar los gastos.
Los que hoy trabajamos y estamos aportando para nuestros jubilados, que esperamos mañana contar con una jubilación, anticipamos con ansia los avances y los resultados del esfuerzo que se adelanta en la mesa del Diálogo sobre la CSS. Cada día que pase sin implementarse alguna fórmula, exigirá mayores sacrificios de ésta y futuras generaciones.
La reconstrucción de Europa y Japón genera un proceso de gran expansión económica entre 1947 y 1973. Durante este tiempo se dio la crisis de 1957-58, pero que fue rápidamente seguida por una larga expansión hasta la crisis de la libra esterlina de 1967, lo que dio paso a presiones contra el dólar. El sistema capitalista entra a un período de evolución errática después que EU desvinculara al dólar del oro en 1971. A esto se agregaron los efectos inflacionarios de la guerra de Vietnam, la elevación de los precios del petróleo en 1973 y que entraron en vigor en 1974, lo que genera la gran recesión mundial de 1974-75. Desde ese momento la economía mundial entra en una fase de marcada inestabilidad.
Entre 1981 a 1982 se dio otra profunda recesión a escala mundial. Se repite otra recesión de 1990-1991 y nuevamente otra crisis a partir del segundo semestre del año 2000. En el caso de EU, en el 2001 se produjo una recesión económica de baja intensidad y que es seguida de una débil recuperación desde el 2002. Estas crisis se manifiestan de manera asimétrica. Pero en esta ocasión los tres principales polos del sistema, Alemania, Japón y EU, desarrollan una dinámica económica débil que parece será de larga duración.
En nuestra opinión, el capitalismo ha entrado en una larga fase de atonía económica (debilidad de largo plazo) que se manifestará de diversas formas y que es el preámbulo de un proceso de estancamiento secular, muy cerca de lo que David Ricardo en su momento denominó Estado Estacionario. La característica más destacada de su desarrollo actual es su evolución errática: débiles recuperaciones que se detienen y que no logran consolidarse. Es muy probable que la fase de descenso del cuarto ciclo se prolongue. Es posible que la economía de Estados Unidos (EU) se recupere por corto tiempo, tal como sucedió en la década del "80 del siglo pasado que duró cuatro años (1983-87). Pero nada indica que Europa y Japón superen su atonía actual.
Pensamos que el capitalismo está pasando por una nueva fase de su desarrollo: del crecimiento extensivo al crecimiento intensivo. En el transcurso de los siglos XIX y XX, el capitalismo incorpora nuevas regiones y mercados a la economía mundial, primero a través de los sistemas coloniales. Posteriormente, la descolonización de Asia y África desarrolló mercados, lo que garantizó el crecimiento extensivo del sistema. Esto se amplió con las reformas económicas de mercado iniciadas en China a partir de 1978 y se consolida con la desintegración de la Unión Soviética y sus aliados entre 1989 a 1991. Con estos acontecimientos, el capitalismo ocupa el planeta entero poniendo fin a la fase extensiva de su desarrollo, lo que está dando paso a nuevos fenómenos.
La importancia del crecimiento y desarrollo de nuevos mercados para el capitalismo es descrito muy claramente por Baran y Sweesy en su famosa obra el Capital Monopolista, publicada en 1965. Para el sistema el desarrollo de nuevos mercados es una necesidad, ya sea a través del desarrollo de nuevos productos, tecnologías, servicios, etc. Pero cuando la prosperidad económica de China, que con su enorme peso demográfico crece hacia adentro, se detenga, qué sucederá. Ya no habrá más territorios y espacios geográficos que incorporar como en los siglos XIX y XX. Es obvio, entonces, que el crecimiento de nuevos mercados tiene un límite y está fijado por la propia extensión del planeta.
* Subsecretario de Relaciones Internacionales del Colegio de Economistas de Panamá.
(mramos45@hotmail.com)

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