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Función social de ciencia


Es responsabilidad directa de los científicos, lograr que su labor profesional beneficie a la gran sociedad y no se desvíe a intereses mercantiles que sólo vayan explotar la ciencia. Es conocido que los principales y más graves problemas sociales educativos y de salud afectan a las poblaciones pobres, a los marginados, a los indígenas y a las barriadas suburbanas. Entonces, allí está la prioridad lógica y humana de las acciones sociales de todos. De los profesionales, de los empresarios y del gobierno.
Los directores de servicios sociales en salud y de carácter cívico deben proyectarse como una extensión técnica a determinadas áreas marginadas, urbanas, rurales e indígenas brindándoles su apoyo científico efectivo y estable, para superarlos de sus múltiples limitaciones. Además, deben también proyectarse a la sociedad a través de los medios de comunicación social masivos para crear conciencia y sensibilizar a la población de las necesidades reales de nuestros hermanos panameños de esas áreas. Una especie de teletón permanente para un objetivo más amplio y permanente, aunque menos dramático.
222 Los directores de servicios sociales en salud y de carácter cívico deben proyectarse como una extensión técnica a determinadas áreas marginadas, urbanas, rurales e indígenas ...
Esta sensibilización, además, tiene otro objetivo: el comprender que hay panameños que no están cerca de nosotros, pero que tienen mucho más necesidades. De manera tal, que las autoridades políticas que toman las decisiones no se sientan negativamente influidas porque estén atendiendo a lugares de menor densidad electoral y que generalmente no exigen ni pueden cerrar calles. Esto es, tomar conciencia nacional que el país tiene profundas deficiencias epidemiológicas en bolsones de pobreza y que tenemos que resolverlas para un Panamá más homogéneo y uniforme en calidad de vida.
Los sectores políticos se ven motivados por las poblaciones electorales, pero tenemos fraternalmente que aceptar que hay muchos lugares que electoralmente no tienen una gran ponderación pero, que como conciudadanos, debemos atenderlos.
Esta reflexión vale no sólo para los dirigentes, sino también para las empresas privadas, para que hagan llegar su función social (que tienen que tenerla) también a esos lugares con reducidos costos de la canasta básica alimenticia y de los productos de primera necesidad. Pero también llevarlos con la creatividad que caracteriza a los empresarios a algún tipo de empleo y apoyo a sus mecanismos de producción tradicional.
Especial atención han de tener los jóvenes, especialmente los adolescentes (tempranos de 10 a 15 años y tardíos de 15 a 19 años), que tienen una serie de derechos que los adultos les coartamos. El derecho a estudiar, a trabajar, a recrearse, a la sexualidad. Y cuando ellos usan su natural y divino derecho, los calificamos de irresponsables, cuando los irresponsables somos los adultos que los reprimimos, no los comprendemos, no somos tolerantes, ni permisivos, ni asertivos; no les damos las condiciones de calidad de vida adecuadas.
Cuando no les damos una familia bien estructurada, cuando los padres son irresponsables y cobardes y no asumen su función de padres, sino que huyen de los compromisos de la paternidad; cuando no les damos buenos ejemplos; cuando no les atendemos, ni les damos comprensión y cariño. Y después queremos darles más castigos y cárceles.
Los jóvenes necesitan de la presencia de sus padres y unos padres que los acompañen, los orienten, vivencialmente que les den el modelo de cómo es todo un hombre y toda una mujer. No sólo son regaños y prédicas, sino en la vida diaria dándoles el tiempo que ellos necesitan para que aprendan que ser hombres y padres es dar amor y no violencia. Padre y madres que busquen la manera correcta de enseñar, que aprendan a ser padres. A tener la solidaridad social y equidad. Que permita una justa distribución de las riquezas que produce el país para todos los panameños, pero no sólo en los aspectos materiales, sino en una buena calidad de vida.

101 años de Panamá América

 
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