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Función social del Periodismo


En la teoría de que el comunicador es un agente de cambio social multiplicador en la sociedad democrática participativa, se tiene que definir que el ejercicio del periodismo es la forma moderna de la comunicación social colectiva que se ocupa de informar, interpretar, y orientar de manera pública, clara, veraz y sistemática de cuanto está sucediendo en el mundo; tomando en cuenta tanto el contexto en que esos sucesos se dan como los pensamientos, las ideas y las acciones que generan.
La comunicación de masas y el perfeccionamiento del diálogo social, consolida la convivencia democrática, la libertad de prensa, el derecho a la información, que son intereses genuinos de los dueños de los medios con el apoyo incondicional de los organismos transnacionales que controlan el poder de los medios de comunicación.
En ese sentido se puede decir que la promulgación de leyes de prensa para regular el ejercicio del periodismo es con el fin de salvaguardar la honra ajena, la vida privada invadida indebidamente por los periodistas con los auspicios de los dueños.
En otras consideraciones, con frecuencia se escucha decir que cuando la prensa se desenvuelve muy libremente y sin obstáculo alguno, no hay libertad sino "libertinaje", que significa en términos de corrupción, faltas a la verdad, atropellos a la intimidad de la persona o a la moral en general.
La libertad de expresión recibe habitualmente reproches, sobre todo porque el ejercicio de la libertad conlleva casi siempre, un riesgo de incomprensión que no se puede soslayar el manejo de este concepto.
Por otra parte las personas "inescrupulosas" o irresponsables provocan una natural reacción en quienes se sienten afectados y la inevitable tentación en los dirigentes políticos de convertir los "excesos de la prensa" en un asunto de Estado.
En Panamá, en los últimos gobiernos democráticos, se ha gozado del derecho consagrado de la libertad de expresión, inclusive, en muchos medios se ha abusado de este derecho firmado en convenios internacionales, pero enfrentamos permanentemente la "previa censura de prensa" y "el monopolio" en el manejo de la información como en la época de la prensa europea cuando los papas, la monarquía y el poder económico burgués ejercían el control absoluto de los medios de comunicación en perjuicio de las masas populares.
En materia de calumnia e injuria, delitos comunes que puede cometer cualquier persona, sea o no periodista, se tipifican otros, como el uso periodístico de documentos reservados, la información no consentida por las autoridades o el anticipo de noticias que éstas mantienen en secreto. Sin embargo, queremos aclarar que "la confidencialidad" tiene un límite, ya que el público tiene el derecho a la información siempre y cuando no esté en juego la moral y los derechos humanos del ciudadano.
Sobre esto se refirió, en el año 1945, el teórico de la comunicación Keut Cooper, quien abordó este tema vinculándolo directamente a la democracia, apuntando lo siguiente: "Los ciudadanos tienen derechos al acceso a las noticias presentadas en forma cabal y exacta". Sobre esta teoría agregó: "no podrá haber libertad política en ningún país o en el mundo en general, si no se respeta el derecho a la información". En torno a ello, los periodistas contraen un compromiso ético imprescriptible.
En el periodismo, como influencia en la sociedad, se ha dicho que una de las misiones básicas del ejercicio es ser testigo del tiempo y la historia para el desarrollo histórico de los pueblos. Defendamos con honestidad, responsabilidad y consagración la profesión de periodista como un compromiso de función social.

101 años de Panamá América

 
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