Ganar o Perder
Hasta hace poco era del criterio que Guillermo Endara se perfilaría como el fenómeno político de nuestra primera centuria de vida republicana porque vislumbraba una clara victoria sobre el candidato oficialista, José Miguel Alemán, en las elecciones del 2 de mayo. Que yo recuerde, este país no ha registra que una tercera fuerza en pugna y sin alianza haya derrotado a una de las dos principales (o a las dos) en una contienda electoral para escoger al Presidente.
Pero Endara ha dado un giro pernicioso en su campaña que le puede costar su actual segundo lugar que sobradamente ocupa en las encuestas de opinión, o que el tercero en preferencia, el candidato de Visión de País, logre empatarlo. A inicios del proceso electoral, Endara comenzó una campaña fundamentada en la lucha contra la corrupción que agobia al país, hecho que sumado a su aparente distanciamiento del gobierno de Mireya Moscoso, marcó puntos a su favor y lo colocó rápido de segundo en las encuestas. También mantenía una imagen, aunque enérgica en sus planteamientos, ecuánime y centrada en los problemas del país.
Pero ahora, en la nueva vertiente de su campaña, ha denunciado la posibilidad de un fraude creando dudas sobre el Tribunal Electoral, el mismo que organizó el proceso eleccionario cuando él fungió como Presidente. Además, afirma que meterá en la cárcel a los corruptos, principalmente a los de cuello y corbata, dando a entender que eso significa a los que han usufructuado de los recursos del Estado en beneficio propio, no importa a qué partido pertenezcan.
Vemos que Endara acopia el discurso de Alemán en una alianza estratégica para denigrar al opositor partido PRD y da a entender que sólo ve corrupción en éste y no en su otrora partido, hoy en el poder.
De llegar Endara al poder, volverá a perseguir, como en los años 90, a los del PRD y no a los que en estos cuatro años de gobierno han hecho de la corrupción su norma de conducta. Aun cuando se diga lo contrario, el pacto ENDALE ya existe. Endara y Alemán han hecho causa común para hacer una campaña de desprestigio contra el PRD. Parecen no darse cuenta que hace 15 años el país se libró de la dictadura militar y luego de eso ha tenido tres gobiernos, dos dos arnulfistas y uno PRD.
¿Por qué, entonces, no hacer una campaña en cuento a los logros alcanzados durante su gestión de gobierno y no de diatribas y saña contra un partido o candidato? Sencillo, no tienen qué ofrecer al pueblo.
Según las últimas encuestas, el porcentaje de indecisos es cada vez menos significativo y muy alto el que dice que no va cambiar su voto, me atrevo a especular que producto de su estrategia de campaña, el candidato de Solidaridad restará de sus filas votos, que irán a parar a Visión de País y a Patria Nueva. Así, Martín Torrijos se alzará con la victoria con un significativo porcentaje de votos, Endara y Alemán podrían terminar empatados de segundo y Martinelli, en el lugar que hoy ocupa en las encuestas.
Es preciso entender que el pueblo está cansado de las diatribas y los insultos, que nada aportan a la solución de los problemas del país y que una campaña no se gana ensañándose contra un candidato, un partido o una institución.
De lo que se trata en esta ocasión no es de vencer a un partido específico, que, además, no es gobierno ni tiene culpa de la actual incapacidad gubernamental, sino de presentar alternativas contra la corrupción que se ha enseñoreado en estos cuatro años de gobierno, de los elevados niveles de delincuencia, el alto costo de la vida y el desenfrenado aumento del combustible, el problema de la Caja de Seguro Social, la falta de inversiones y de esperanzas para un pueblo ávido de un futuro promisorio. El único que parece entenderlo así es el candidato de Patria Nueva, Martín Torrijos.
Alemán y, ahora, Endara han vuelto al pasado y se encuentran empantanados en el oscurantismo político que propició el régimen dictatorial que imperó en este país hasta finales del "89. Aquí podría estribar la diferencia entre ganar o perder las elecciones del 2 de mayo.
Pero Endara ha dado un giro pernicioso en su campaña que le puede costar su actual segundo lugar que sobradamente ocupa en las encuestas de opinión, o que el tercero en preferencia, el candidato de Visión de País, logre empatarlo. A inicios del proceso electoral, Endara comenzó una campaña fundamentada en la lucha contra la corrupción que agobia al país, hecho que sumado a su aparente distanciamiento del gobierno de Mireya Moscoso, marcó puntos a su favor y lo colocó rápido de segundo en las encuestas. También mantenía una imagen, aunque enérgica en sus planteamientos, ecuánime y centrada en los problemas del país.
Pero ahora, en la nueva vertiente de su campaña, ha denunciado la posibilidad de un fraude creando dudas sobre el Tribunal Electoral, el mismo que organizó el proceso eleccionario cuando él fungió como Presidente. Además, afirma que meterá en la cárcel a los corruptos, principalmente a los de cuello y corbata, dando a entender que eso significa a los que han usufructuado de los recursos del Estado en beneficio propio, no importa a qué partido pertenezcan.
Vemos que Endara acopia el discurso de Alemán en una alianza estratégica para denigrar al opositor partido PRD y da a entender que sólo ve corrupción en éste y no en su otrora partido, hoy en el poder.
De llegar Endara al poder, volverá a perseguir, como en los años 90, a los del PRD y no a los que en estos cuatro años de gobierno han hecho de la corrupción su norma de conducta. Aun cuando se diga lo contrario, el pacto ENDALE ya existe. Endara y Alemán han hecho causa común para hacer una campaña de desprestigio contra el PRD. Parecen no darse cuenta que hace 15 años el país se libró de la dictadura militar y luego de eso ha tenido tres gobiernos, dos dos arnulfistas y uno PRD.
¿Por qué, entonces, no hacer una campaña en cuento a los logros alcanzados durante su gestión de gobierno y no de diatribas y saña contra un partido o candidato? Sencillo, no tienen qué ofrecer al pueblo.
Según las últimas encuestas, el porcentaje de indecisos es cada vez menos significativo y muy alto el que dice que no va cambiar su voto, me atrevo a especular que producto de su estrategia de campaña, el candidato de Solidaridad restará de sus filas votos, que irán a parar a Visión de País y a Patria Nueva. Así, Martín Torrijos se alzará con la victoria con un significativo porcentaje de votos, Endara y Alemán podrían terminar empatados de segundo y Martinelli, en el lugar que hoy ocupa en las encuestas.
Es preciso entender que el pueblo está cansado de las diatribas y los insultos, que nada aportan a la solución de los problemas del país y que una campaña no se gana ensañándose contra un candidato, un partido o una institución.
De lo que se trata en esta ocasión no es de vencer a un partido específico, que, además, no es gobierno ni tiene culpa de la actual incapacidad gubernamental, sino de presentar alternativas contra la corrupción que se ha enseñoreado en estos cuatro años de gobierno, de los elevados niveles de delincuencia, el alto costo de la vida y el desenfrenado aumento del combustible, el problema de la Caja de Seguro Social, la falta de inversiones y de esperanzas para un pueblo ávido de un futuro promisorio. El único que parece entenderlo así es el candidato de Patria Nueva, Martín Torrijos.
Alemán y, ahora, Endara han vuelto al pasado y se encuentran empantanados en el oscurantismo político que propició el régimen dictatorial que imperó en este país hasta finales del "89. Aquí podría estribar la diferencia entre ganar o perder las elecciones del 2 de mayo.