Garrote y zanahoria
Las FARC se encuentran en crisis. En los últimos años han perdido la mitad de sus combatientes. Acaban de sufrir su peor humillación y la muerte de tres de sus siete secretarios. Vienen reduciendo sus bases sociales y todos sus amigos externos les piden que se desarmen y entreguen a sus rehenes "a cambio de nada".
Empero, las FARC aún poseen unos 10,000 hombres, frentes en la mayoría de los departamentos, y una tradición y estructura forjada en 60 años, donde han resistido campañas de exterminio o de legalización. Arrasarlas como Fujimori hizo con Sendero Luminoso es algo difícil. Ante el garrote del presidente Alvaro Uribe, Betancourt y Chávez le ofrecen trabajar en tándem con él, pero ofreciendo a las FARC la zanahoria.
Mientras Uribe se centra en golpearles militarmente, Betancourt y Chávez les ofrecen una vía para una reinserción proponiéndoles que si se desmovilizan le quitan justificativos a Uribe y podrían ayudar a que electoralmente él sea remplazado por una izquierda moderada. Empero, las FARC aún podrían, como antes, aguantar el vendaval adverso para luego querer re-emerger.