Garzón (II)
Continuando con una serie de decisiones y medidas tan absurdas y grotescas, que a pesar de ser advertido en repetidas ocasiones por compañeros e instituciones de que esos hechos además de no ser de su competencia, estaban doblemente amnistiados, (al igual que todos los feroces crímenes cometidos por los republicanos-comunistas, sobre los franquistas), continúa en sus trece provocando que el propio Tribunal Supremo, de la mano del Juez Varela haya dictado un auto en el que se reflejan de una manera muy cruda los posibles delitos de prevaricación que ha podido cometer este juez; si se le añade el posible delito de cohecho que pudo cometer en el asunto del Sr. Botín y que en el plazo máximo de 15 días y preventivamente, será apartado de la carrera judicial para enfrentarse como un civil más a estos dos procesos, verá usted con facilidad la clave de la vida: 25 años para subir y 6 meses para morder el polvo o dicho de otra manera sic transit gloria mundi.
Durante años se presentaron en su juzgado varias decenas de querellas criminales pidiendo al Justiciero Universal que también procesase a otros dirigentes internacionales que habían cometido abusos y represión, pero al ser de izquierdas o comunistas, nunca actuó contra ellos. Su sectarismo ideológico no ha podido tapar que ahora que va en caída libre y cada vez tiene menos amigos y suena menos el teléfono, se haya descubierto que más del 70% de las personas imputadas en su larga trayectoria como juez, fueron puestas posteriormente en libertad sin cargos, la mayoría de las veces por defectos importantes e insalvables de la instrucción. Lo que yo no sabía y lamento tener que contárselo a Usted, es que pertenecía a la Izquierda Caviar y así ahora se sabe que participaba de cacerías de coste millonario en España y África, que usa trajes de 2 o 3 mil dólares y lo que es más definitorio, el otro día, toda la Izquierda Caviar reconocida, se agrupó en un manifiesto en su defensa.
Me cuentan que además de los clásicos y antiguos restaurantes españoles en la Ciudad de Panamá (Casa Ángel, El Bodegón, La Casa del Marisco…) se han instalado o están a punto de hacerlo varios más. Todos tendrán mucho éxito, porque además de la cada día más grande colonia española, muchos panameños, gracias a Dios se han pasado al aceite de oliva y al cocido madrileño. Mis amigos están encantados con un tal Gaetano que es napolitano y además canta ópera. Prometo invitarle a Usted a su restaurante.