Generadores eléctricos eólicos evitarían apagones
Además de eliminar o reducir los anunciados racionamientos de electricidad, los generadores eléctricos eólicos no contaminan el aire, como lo hacen las plantas termoeléctricas y, en menor grado, también las hidroeléctricas. Y, mientras la electricidad en Panamá sigue costando más de B/ 0.13 el kilovatio-hora, la electricidad producida por generadores eólicos costaría algo menos que la producida por las plantas termoeléctricas.
Por consiguiente, resulta incomprensible que nuestro gobierno demore tanto en darle debida acogida a los proyectos de generación eólica, por estar finiquitando normas y reglamentos que están tomando más tiempo en completarse que la tela que Penélope tejía mientras Ulises batallaba en Troya; y más incomprensible cuando, durante el gobierno pasado, se empezaron a construir parques eólicos con socios de ese gobierno y hoy día todavía se da máxima prioridad a hidroeléctricas que en verano se quedan sin agua y se hacen contrataciones directas para instalar nefastos generadores térmicos.
Hace varios meses una persona que supuestamente es “Especialista en Ingeniería Ambiental e Hidrología” señaló que “La energía del viento… tiene la particular desventaja de que no es constante”; sin embargo, no se necesitan estudios especializados para percatarnos de ello, ni de que las lluvias tampoco son constantes.
Lo que sucede es que el viento no empieza a soplar ni termina de soplar súbitamente, sino que toma tiempo en ambos casos y, adicionalmente, para construir plantas eólicas se escogen ubicaciones donde algo de viento sea lo normal; igual que para construir hidroeléctricas se buscan sitios donde la cantidad de agua y lluvia sea normalmente mayor.
Un mapa eólico elaborado para la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (ETESA) señala varias regiones en tierra firme donde serían factibles instalaciones eólicas: Las costas de Bocas del Toro, la Costa Abajo de Colón, la costa sureste de la península de Azuero y las costas de la Comarca de Kuna Yala.
Además, las instalaciones eólicas mar adentro han cobrado gran relevancia, porque los vientos en el mar generalmente son muchísimo más fuertes que en tierra firme. Basta recordar que hasta el siglo 18 todos los viajes interoceánicos se hacían en barcos de vela.
Cualquiera que sea la ubicación tentativa de una instalación eólica, es necesario hacer lecturas de la velocidad del viento cada diez minutos y por un período mínimo de un año; no sólo para comprobar que los vientos son adecuados, sino para establecer la curva probabilística que más se ajuste a los vientos registrados.
Una vez obtenida dicha curva, se puede calcular la potencia eólica que probablemente estará disponible para suplir al mercado en determinado momento. Lógicamente que, cuanto mayor sea el número de aereogeneradores instalados, mayor será la precisión del cálculo preliminar y menor será el respaldo hidroeléctrico requerido.
Un estudio de la red eléctrica del Reino Unido reveló que el error estándar en la predicción de la capacidad de energía eólica disponible es alrededor de 2% con 24 horas de anticipación y 1.3% con 4 horas de anticipación.
Por algo en Alemania ya existen instalaciones eólicas que equivalen a 16 veces la actual capacidad de generación total en Panamá, instalaciones que continúan aumentando y hoy día le proporcionan empleo a unas 38,000 personas.
*Ex Presidente de la Sección Panamá del Instituto de Ingenieros en Electricidad y Electrónica.