Género y Derechos
Los derechos humanos son bienes individuales y sociales que representan valores y aspiraciones éticas de la humanidad, los que se traducen en principios reguladores del orden social y de las relaciones entre los ciudadanos y las ciudadanas, y entre éstos y el Estado. Son reconocidos universalmente y exigibles ante la Ley; no tienen jerarquía, ni relación de orden; son inviolables, indivisibles e irrenunciables. Han transcurrido 55 años desde que la ONU aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos el 10 de diciembre de 1948. Pareciese que es mucho tiempo; pero, es apenas un punto diminuto en el largo camino recorrido en 2003 años de historia de la humanidad.
Muchos acontecimientos de fundamental trascendencia económica, política, social y cultural han tenido lugar en diversas partes del mundo en esos 55 años de vigencia de dicha Declaración. Mas, sin duda alguna, los sucesos más trascendentes han sido los grandes avances científicos y tecnológicos que han revolucionado la forma y las condiciones de vida de millones de personas, aunado al fenómeno de la globalización económica, cuyos devastadores efectos para gran parte de la población mundial aún no se han dejado sentir en su plena magnitud, pero que es un proceso que avanza a pasos agigantados. En ese panorama, el proceso de crecimiento, desarrollo y respeto de los derechos humanos en 55 años de vigencia, han tenido sus altas y bajas, pero siempre en permanente vigilancia por su respeto y efectiva aplicación. Tal vez la más grande crítica que las mujeres le han hecho a la Declaración de Derechos Humanos, es que desde sus inicios este instrumento no tomó en cuenta el sentir, las vivencias, las diferencias y las especificidades de las mujeres, pues sólo tomó como referente al género masculino, al punto que no fue hasta 45 años después de aprobada, que se reconoció en la Conferencia de Viena en 1993, que los derechos de las mujeres también son humanos. A partir de ese reconocimiento expreso, se han logrado importantes avances en su respeto en muchas partes del mundo, a través de nuevos mecanismos y leyes que garantizan su protección.
A pesar de ello, aún subsisten graves violaciones a los derechos humanos de las mujeres, quienes representan a la mitad de la humanidad. En esta fecha, las mujeres exigimos un pleno y efectivo ejercicio de los derechos humanos, que nos permitan desarrollar nuestras capacidades y potencialidades en condiciones de equidad y de igualdad de oportunidades, porque "Sin los derechos de las mujeres, los derechos no son humanos".
¿Acaso no se justifican los temores de los inversores ante una posible una repetición del 20 de diciembre de 2001? Ese día se violaron impunemente los derechos de propiedad en la Argentina.
El control de los desórdenes y movilizaciones sociales, cuya violencia aumenta, será una prueba de fuego importante para el gobierno, al enfrentar a su propia base, ya que amplios sectores del movimiento piquetero son adherentes del gobierno.
La actitud del gobierno respecto a este tema no sólo será seguida muy de cerca por los inversores locales y extranjeros sino que definirá el rumbo de la Argentina en los próximos años. Periodista argentina, directora ejecutiva de la Asociación Sur. (c)
www.aipenet.com
*Profesor de Pensamiento Político y Social (UCM) y director del Centro de Colaboraciones Solidarias (CSS).
Muchos acontecimientos de fundamental trascendencia económica, política, social y cultural han tenido lugar en diversas partes del mundo en esos 55 años de vigencia de dicha Declaración. Mas, sin duda alguna, los sucesos más trascendentes han sido los grandes avances científicos y tecnológicos que han revolucionado la forma y las condiciones de vida de millones de personas, aunado al fenómeno de la globalización económica, cuyos devastadores efectos para gran parte de la población mundial aún no se han dejado sentir en su plena magnitud, pero que es un proceso que avanza a pasos agigantados. En ese panorama, el proceso de crecimiento, desarrollo y respeto de los derechos humanos en 55 años de vigencia, han tenido sus altas y bajas, pero siempre en permanente vigilancia por su respeto y efectiva aplicación. Tal vez la más grande crítica que las mujeres le han hecho a la Declaración de Derechos Humanos, es que desde sus inicios este instrumento no tomó en cuenta el sentir, las vivencias, las diferencias y las especificidades de las mujeres, pues sólo tomó como referente al género masculino, al punto que no fue hasta 45 años después de aprobada, que se reconoció en la Conferencia de Viena en 1993, que los derechos de las mujeres también son humanos. A partir de ese reconocimiento expreso, se han logrado importantes avances en su respeto en muchas partes del mundo, a través de nuevos mecanismos y leyes que garantizan su protección.
A pesar de ello, aún subsisten graves violaciones a los derechos humanos de las mujeres, quienes representan a la mitad de la humanidad. En esta fecha, las mujeres exigimos un pleno y efectivo ejercicio de los derechos humanos, que nos permitan desarrollar nuestras capacidades y potencialidades en condiciones de equidad y de igualdad de oportunidades, porque "Sin los derechos de las mujeres, los derechos no son humanos".
¿Acaso no se justifican los temores de los inversores ante una posible una repetición del 20 de diciembre de 2001? Ese día se violaron impunemente los derechos de propiedad en la Argentina.
El control de los desórdenes y movilizaciones sociales, cuya violencia aumenta, será una prueba de fuego importante para el gobierno, al enfrentar a su propia base, ya que amplios sectores del movimiento piquetero son adherentes del gobierno.
La actitud del gobierno respecto a este tema no sólo será seguida muy de cerca por los inversores locales y extranjeros sino que definirá el rumbo de la Argentina en los próximos años. Periodista argentina, directora ejecutiva de la Asociación Sur. (c)
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*Profesor de Pensamiento Político y Social (UCM) y director del Centro de Colaboraciones Solidarias (CSS).