Género y VIH/SIDA
Millones de mujeres en el mundo afectadas por el VIH/SIDA son esposas o compañeras fieles que han sido infectadas por su propio cónyuge o compañero. El virus de la inmunodeficiencia adquirida (VIH) es un microorganismo que afecta las defensas de la persona y tiene como consecuencia final la aparición del SIDA, siglas del síndrome de inmunodeficiencia adquirida, que es el resultado de la infección por VIH. Cuando una persona tiene SIDA, las defensas de su organismo están débiles y esto la hace víctima fácil de otras enfermedades infecciosas.
Cuál es la diferencia entre VIH y SIDA. La persona que no presenta síntomas de la enfermedad es sólo portadora del virus y aunque parece saludable, puede transmitir la infección. La persona tiene SIDA cuando ya presenta los síntomas de la enfermedad.
El VIH se contrae de tres formas: por relaciones sexuales no protegidas con una persona infectada, siendo ésta la forma más frecuente de transmisión del VIH; por transfusiones de sangre o sus derivados o si se introduce sangre infectada en el organismo a través de agujas, jeringas, instrumental médico u odontológico; y por transmisión de la madre infectada al hijo/a durante el embarazo, parto o lactancia.
EL VIH no se transmite por el aire, por el agua, por picadura de insectos, ni por la tos o el estornudo. Tampoco se contrae por compartir una taza, por un saludo de manos, por abrazarse, por ir a la escuela o por hablar con la persona infectada. También se puede acariciar, abrazar y estar cerca de una persona infectada sin correr por esto ningún riesgo de contraer el VIH. Las mujeres están en mayor riesgo de contraer el VIH, siendo dos veces mayor la probabilidad de que el virus sea transmitido de un hombre a una mujer que de una mujer a un hombre.
La ignorancia, la sumisión y la pasividad de la mujer en el ejercicio de la sexualidad, así como el comportamiento sexual irresponsable de los hombres, también ponen en peligro a la mujer frente al VIH. Por otra parte, las mujeres infectadas con el VIH presentan síntomas relacionados con el SIDA diferentes a los que se presentan en los hombres, incluidas: las infecciones micóticas vaginales crónicas, displasia cervical, enfermedades inflamatorias de la pelvis, entre otras.
El SIDA constituye un problema mundial de salud, como lo revelan algunas cifras rojas, a saber: en el mundo hay más de 42 millones de personas infectadas con VIH/SIDA; constituye la cuarta causa de muerte en el mundo; en la década de los 90, el SIDA fue una de las principales causas de muerte de la mujer en edad reproductiva; en 1994 murieron en el mundo 500 mil mujeres a causa de esta enfermedad; para el año 2000, se infectaron con el VIH un total de 1.3 millones de mujeres; el 10% de todas las infecciones por VIH a nivel mundial proviene de madres que transmiten la infección a sus hijos/as.
En Panamá, desde que se descubrió el primer caso a inicios de la década del "80, había una proporción de una mujer infectada por cada 16 hombres infectados; en la actualidad es de una mujer infectada por cada tres hombres, lo cual es alarmante y requiere de medidas de salud urgentes para combatir este flagelo.
Según datos del Ministerio de Salud, se estima que existen en Panamá 38,638 personas infectadas con VIH y más de 28,000 no saben que tienen el virus, siendo la población más afectada las mujeres embarazadas y niños/as recién nacidos. A la fecha han muerto 4,239 personas de entre 20 a 34 años de edad por causa del SIDA; en tanto que de enero a junio del 2003 se reportaron 612 casos de SIDA.
Aún no existe una cura efectiva contra el VIH/SIDA, pero investigadores/as en Estados Unidos han descubierto una bacteria presente en los genitales femeninos que promete ser eficaz en un 50% para prevenir el SIDA en las mujeres; pero apenas se van a iniciar los estudios en animales para probar su efectividad.
De todo lo anterior se puede concluir que el problema del VIH/SIDA tiene graves consecuencias para la población femenina que exige de los Estados la implementación de políticas públicas con perspectiva de género, siendo fundamental y prioritarias, las campañas de información, educación y comunicación, destinadas a aumentar la conciencia sobre la enfermedad y sobre la necesidad de modificar comportamientos. A estas campañas contribuye, sin lugar a dudas, el día internacional de lucha contra el SIDA establecido por la ONU cada 1 de diciembre.
Pero también demanda de nosotras las mujeres, como bien lo ha señalado la Socióloga Argelia Londoño Vélez: "Adopción de conductas individuales y colectivas de autoafirmación de la libertad y la dignidad sexual y empoderamiento para experimentarse como sujeta de derechos humanos sexuales y reproductivos. Aquí recurrimos al autocuidado como una práctica intencional y de amorosa aproximación a sí misma en dirección a la transformación y la toma de conciencia de sí, ejercicio mediante el cual buscamos transformarnos en nuestros propios creadores y acceder a dimensiones tales como la percepción de la soberanía, la toma de control del sí mismo y el gozo de sabernos nuestras dueñas. Libres de las presiones de los imaginarios sociales que nos demandan un cuerpo y una sexualidad para otros."
Cuál es la diferencia entre VIH y SIDA. La persona que no presenta síntomas de la enfermedad es sólo portadora del virus y aunque parece saludable, puede transmitir la infección. La persona tiene SIDA cuando ya presenta los síntomas de la enfermedad.
El VIH se contrae de tres formas: por relaciones sexuales no protegidas con una persona infectada, siendo ésta la forma más frecuente de transmisión del VIH; por transfusiones de sangre o sus derivados o si se introduce sangre infectada en el organismo a través de agujas, jeringas, instrumental médico u odontológico; y por transmisión de la madre infectada al hijo/a durante el embarazo, parto o lactancia.
EL VIH no se transmite por el aire, por el agua, por picadura de insectos, ni por la tos o el estornudo. Tampoco se contrae por compartir una taza, por un saludo de manos, por abrazarse, por ir a la escuela o por hablar con la persona infectada. También se puede acariciar, abrazar y estar cerca de una persona infectada sin correr por esto ningún riesgo de contraer el VIH. Las mujeres están en mayor riesgo de contraer el VIH, siendo dos veces mayor la probabilidad de que el virus sea transmitido de un hombre a una mujer que de una mujer a un hombre.
La ignorancia, la sumisión y la pasividad de la mujer en el ejercicio de la sexualidad, así como el comportamiento sexual irresponsable de los hombres, también ponen en peligro a la mujer frente al VIH. Por otra parte, las mujeres infectadas con el VIH presentan síntomas relacionados con el SIDA diferentes a los que se presentan en los hombres, incluidas: las infecciones micóticas vaginales crónicas, displasia cervical, enfermedades inflamatorias de la pelvis, entre otras.
El SIDA constituye un problema mundial de salud, como lo revelan algunas cifras rojas, a saber: en el mundo hay más de 42 millones de personas infectadas con VIH/SIDA; constituye la cuarta causa de muerte en el mundo; en la década de los 90, el SIDA fue una de las principales causas de muerte de la mujer en edad reproductiva; en 1994 murieron en el mundo 500 mil mujeres a causa de esta enfermedad; para el año 2000, se infectaron con el VIH un total de 1.3 millones de mujeres; el 10% de todas las infecciones por VIH a nivel mundial proviene de madres que transmiten la infección a sus hijos/as.
En Panamá, desde que se descubrió el primer caso a inicios de la década del "80, había una proporción de una mujer infectada por cada 16 hombres infectados; en la actualidad es de una mujer infectada por cada tres hombres, lo cual es alarmante y requiere de medidas de salud urgentes para combatir este flagelo.
Según datos del Ministerio de Salud, se estima que existen en Panamá 38,638 personas infectadas con VIH y más de 28,000 no saben que tienen el virus, siendo la población más afectada las mujeres embarazadas y niños/as recién nacidos. A la fecha han muerto 4,239 personas de entre 20 a 34 años de edad por causa del SIDA; en tanto que de enero a junio del 2003 se reportaron 612 casos de SIDA.
Aún no existe una cura efectiva contra el VIH/SIDA, pero investigadores/as en Estados Unidos han descubierto una bacteria presente en los genitales femeninos que promete ser eficaz en un 50% para prevenir el SIDA en las mujeres; pero apenas se van a iniciar los estudios en animales para probar su efectividad.
De todo lo anterior se puede concluir que el problema del VIH/SIDA tiene graves consecuencias para la población femenina que exige de los Estados la implementación de políticas públicas con perspectiva de género, siendo fundamental y prioritarias, las campañas de información, educación y comunicación, destinadas a aumentar la conciencia sobre la enfermedad y sobre la necesidad de modificar comportamientos. A estas campañas contribuye, sin lugar a dudas, el día internacional de lucha contra el SIDA establecido por la ONU cada 1 de diciembre.
Pero también demanda de nosotras las mujeres, como bien lo ha señalado la Socióloga Argelia Londoño Vélez: "Adopción de conductas individuales y colectivas de autoafirmación de la libertad y la dignidad sexual y empoderamiento para experimentarse como sujeta de derechos humanos sexuales y reproductivos. Aquí recurrimos al autocuidado como una práctica intencional y de amorosa aproximación a sí misma en dirección a la transformación y la toma de conciencia de sí, ejercicio mediante el cual buscamos transformarnos en nuestros propios creadores y acceder a dimensiones tales como la percepción de la soberanía, la toma de control del sí mismo y el gozo de sabernos nuestras dueñas. Libres de las presiones de los imaginarios sociales que nos demandan un cuerpo y una sexualidad para otros."