Geografía, población y ambiente
La actividad humana que el hombre realiza para su sustento, llámese estas agrícolas, industriales, manufactureras o de servicio, debe ser realizada teniendo en cuenta siempre la perspectiva del compromiso que los seres humanos hemos hecho con el ambiente, lo que se encuentra sellado desde hace años por pactos y acuerdos internacionales.
Del cumplimiento del buen desempeño ambiental de las entidades productivas entrelazadas, por supuesto en sus diversas fases de producción, depende en gran manera la producción ambiental y de éste la salud de la comunidad en general.
De la premisa anterior se desprende el lazo ineludible que debe existir entre crecimiento de la población, las actividades de esta y la planificación espacial de los asentamientos humanos con el objetivo claro de obtener un rendimiento óptimo de las actividades dentro de la perspectiva de un desarrollo sostenible que asegure la prosperidad de la población sin la decadencia del ambiente, de aquí la importancia de realizar siempre un diagnóstico previo en la planificación regional.
Los estudios geográficos del ambiente se constituyen de esta manera en una forma viable para introducir correcciones específicas en los procesos de reorganización espacial imprescindible en las políticas de planificación de los estados en vías de desarrollo, donde el aumento de la población, los asentamientos espontáneos sin orden, la explotación de los recursos naturales de forma no sostenible, los bajos niveles de educación se constituyen en la característica de las grandes mayorías.
Un exhaustivo estudio de las variables físicas permite realizar determinantes e influyentes aspectos físicos del paisaje en su condición original, para luego, metodológicamente, establecer los "efectos" que ha tenido el establecimiento humano sobre los detalles del espacio; se propone, entonces, el diagnóstico o estado actual del paisaje sobre su afectación por el hombre lo que permitirá la conclusión de propuestas de mitigación que corrijan los impactos sobre el medio estudiado.
Del cumplimiento del buen desempeño ambiental de las entidades productivas entrelazadas, por supuesto en sus diversas fases de producción, depende en gran manera la producción ambiental y de éste la salud de la comunidad en general.
De la premisa anterior se desprende el lazo ineludible que debe existir entre crecimiento de la población, las actividades de esta y la planificación espacial de los asentamientos humanos con el objetivo claro de obtener un rendimiento óptimo de las actividades dentro de la perspectiva de un desarrollo sostenible que asegure la prosperidad de la población sin la decadencia del ambiente, de aquí la importancia de realizar siempre un diagnóstico previo en la planificación regional.
Los estudios geográficos del ambiente se constituyen de esta manera en una forma viable para introducir correcciones específicas en los procesos de reorganización espacial imprescindible en las políticas de planificación de los estados en vías de desarrollo, donde el aumento de la población, los asentamientos espontáneos sin orden, la explotación de los recursos naturales de forma no sostenible, los bajos niveles de educación se constituyen en la característica de las grandes mayorías.
Un exhaustivo estudio de las variables físicas permite realizar determinantes e influyentes aspectos físicos del paisaje en su condición original, para luego, metodológicamente, establecer los "efectos" que ha tenido el establecimiento humano sobre los detalles del espacio; se propone, entonces, el diagnóstico o estado actual del paisaje sobre su afectación por el hombre lo que permitirá la conclusión de propuestas de mitigación que corrijan los impactos sobre el medio estudiado.