default

Gestión diplomática en el Proyecto de Nación


LA IV CUMBRE de Jefes de Estado Estados Unidos -América Latina en mayo de 2006 incorpora a Panamá en el proceso de integración subregional para la negociación de un Acuerdo de Asociación Europa-Centroamérica y un TLC con cláusulas sobre los derechos humanos y la democracia; por su parte la Cumbre de Campeche del Plan Puebla-Panamá reiteró los propósitos de promover la integración energética en la región mesoamericana con la posibilidad de invertir seis mil millones de dólares en una refinería planificada para procesar 360 mil barriles diarios, que se disputa Puerto Quetzal en Guatemala y Puerto Armuelles en Panamá; mientras que la XIII Reunión Ministerial del Grupo de Río-UE, en Santo Domingo, la Unión Europea lanza una plataforma de cooperación de 5,500 millones de euros, en asistencia económica directa y en calidad de préstamo a la región para los próximos cinco años, a través del Banco Europeo de Inversión.
La política exterior panameña se empeña en posicionar al país en el ámbito económico regional y global, ampliando los marcos de cooperación e intercambio comercial en una simbiosis de intereses públicos y privados que dará mayores oportunidades a la promoción de la oferta exportadora del país, los servicios marítimos internacionales, las actividades financieras y el comercio re-exportador de la Zona Libre de Colón. Además, se facilitarán las alianzas estratégicas empresariales en oportunidades de negocios que se derivan de los TLC con Taiwan, El Salvador, Singapur, Chile y, en el futuro con EE.UU., sin descartar el Acuerdo de Asociación Europa-Centroamérica y el TLC.
El canciller Samuel Lewis Navarro realiza una ofensiva diplomática como parte de la alianza estratégica en la agenda del diálogo político y cooperación, promoviendo la inversión hacia alternativas energéticas, el comercio y los servicios marítimos, afianzando la confianza de los inversores de España, Francia, Italia y Rusia interesados en participar de los proyectos que tiene el país en la ampliación del Canal, entre otros.
En junio próximo seremos escenario del XXXVII Período de Sesiones de la OEA, dedicado a la Energía para el Desarrollo Sostenible, en el marco de la convocatoria del 30 aniversario de la firma de los Tratados Torrijos-Carter, en coincidencia con el inicio de las obras de ampliación del Canal, que nos permitirán en siete años disponer de instalaciones modernas para duplicar los beneficios económicos al país en la inversión social y en la mitigación de la pobreza.
La estrategia diplomática en la promoción de nuestras exportaciones con participación de los actores económicos y políticos, acorde con las condiciones del mercado y las exigencias de competitividad, nos sitúa en una ventaja comparativa en la oferta de servicios a nivel subregional, así se revela del interés de la Unión Europea de hacernos parte del Acuerdo de Asociación que nos suma a las iniciativas de cooperación e intercambio con Centroamérica en una progresiva integración.
La calidad en la gestión internacional del país está generado resultados económicos en la captación de inversiones para proyectos como la ampliación del Canal, la autopista Panamá-Colón, el complejo aeronáutico de Singapur en Howard, la cinta costera, la alternativa al transporte urbano de un monorriel con tecnología japonesa, los proyectos inmobiliarios, turísticos, tecnológicos o electrónicos que, con la liberalización del sector de telecomunicaciones a partir de 2008 con la apertura de la telefonía móvil, invitará a participar a nuevos operadores.
El Gobierno Nacional se empeña en convertir al país en un centro mundial de manejo de carga promoviendo proyectos de desarrollo económico en el marco del Protocolo de Kyoto.
Nuestra política exterior es una expresión de cambios internos que preconiza el presidente Torrijos en tres áreas: recuperar la seguridad ciudadana con la aprobación del nuevo Código Penal y el Código Judicial en debate, así como leyes que promueven una eficaz coordinación institucional en seguridad pública para la erradicación de la delincuencia y el narcotráfico. Al mismo tiempo se combate la pobreza con programas de inclusión social como la Red de Oportunidades y el Proyecto de Desarrollo Comunitario e Infraestructuras Públicas (PRODEC) derivados de los fondos del Canal, creando condiciones para nuevos empleos con la capacitación del INADEH y; el no menos importante combate a la corrupción con mecanismos de supervisión ciudadana que garanticen la transparencia y la rendición de cuentas en la gestión pública. No obstante, el logro de avances en cada uno de estos terrenos no depende sólo de la voluntad del gobierno, sino en buena medida del respaldo que le brinde la sociedad civil, política y económica.
Mientras nuestra capacidad de interlocución se acrecienta en el Consejo de Seguridad y en el Comité Interamericano contra el Terrorismo de la OEA, donde ostentamos posiciones de relevancia, donde podemos interceder y mediar en asuntos mundiales y hemisféricos proyectando la buena imagen del país comprometida con soluciones pacíficas y con el cumplimiento de los objetivos del Milenio antes del 2015. El proyecto de nación, todos tenemos la ineludible obligación de posibilitarlo.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América