default

Giras técnicas y médicas




Para El Panamá América

Lo que por siempre no ha sido más que adversidad, se ha tornado distinto. La preocupación ha sido reemplazada por una "luz de esperanza", por "una luz en el camino", surgida en el instante oportuno; producto de una buena acción con trascendencia positiva.
Este es el sentir de padres y madres de familia que pese al destino que les ha correspondido vivir, son conscientes de que luchar por sus hijos vale la pena, no es en vano. El pensamiento de hombres y mujeres que, sin importar la distancia ni su condición social, acudieron a un llamado por el bienestar y desarrollo de sus hijos. Como es el caso de Vicenta Córdoba, madre de un hijo que presenta discapacidad y que reside en la provincia de Bocas del Toro.
La aceptación de un hijo o una hija con discapacidad de primera mano para muchos podrá resultar difícil e imposible. Sin embargo, es una situación a la que hay que hacerle frente y asumirla con amor y mucha responsabilidad, pues se trata de un ser humano con las mismas necesidades y deseos que los demás, cuyo desarrollo normal se ha visto afectado de manera temporal o permanente, pero que con un poco de ayuda podría lograr una mejor calidad de vida.
Por supuesto, esto no se logra de la noche a la mañana. Se requiere de mucha ayuda y comprensión, la cual debe proceder de los propios familiares y de los profesionales especializados en la materia, quienes con su orientación y atención adecuada contribuirán con el desarrollo y la formación de un individuo que en vez de ser un obstáculo o una carga para sus progenitores y la sociedad, sea un ente independiente y productivo dentro de la sociedad.
En Panamà, la labor de prevención, detección, atención y educación que se ofrece a este tipo de personas, desde los 0 años hasta la culminación de sus estudios y su inserción laboral, hoy se extiende a toda la geografía nacional, aunque debido a múltiples factores como la escasez de recursos económicos, vivir en comunidades de difícil acceso, el desconocimiento y otros más, resulta difícil ofrecer estos servicios, particularmente los médicos, de manera continua y más directa.
Es en estos casos en donde instituciones como el Instituto Panameño de Habilitación Especial (I.P.H.E.), a través de la Dirección de Servicios Técnicos y Médicos, dirige una programación más exhaustiva y de acercamiento comunitario, a fin de poder brindarle a las niñas, niños y jóvenes con necesidades educativas y a sus familiares una atención acorde con sus necesidades especiales.
La labor consiste en la realización de giras anuales a distintos lugares de la República en donde el I.P.H.E. no cuenta con médicos especialistas ni personal técnico que pueda prestar estos servicios a la población con necesidades educativas especiales.
Realizar este tipo de trabajo, según la Directora Nacional de los Servicios Técnicos y Médicos, Briseida Torres, permite a los profesionales realizar una adecuación de la programación que se requiera de acuerdo a las necesidades especiales de la niñez, que involucre la medicina especializada y los servicios técnicos.
Manifestó Torres que una de las giras más recientes efectuadas por funcionarios de la institución se llevó a cabo por espacio de una semana en la provincia de Bocas del Toro, a finales de mayo e inicios de junio del presente.
"Este tipo de gira es un apoyo al trabajo que desarrolla el Orientador al Hogar, funcionario asignado permanentemente a un área geográfica y responsable en realizar captación de la población de riesgo o riesgo establecido, en la población", explicó la Directora Nacional de Servicios Técnicos y Médicos.
Durante el desarrollo de esta gira se efectuaron diagnósticos médicos a nivel de la población que asiste a la Extensión del I.P.H.E. en Bocas del Toro, y simultáneamente se coordinaron actividades de orientación dirigidas a docentes, padres de familia y comunidad en general, sobre el nuevo enfoque de la educación especial que promueve una intervención interdisciplinaria e interinstitucional y el rol que le corresponde desempeñar dentro del mismo. También se efectuó una reunión con autoridades de salud, educación y de la Universidad de Panamá, encaminada a promover y mejorar las condiciones de vida de la niñez y juventud con necesidades educativas especiales de la región bocatoreña.
Las áreas específicas de la provincia hacia donde se desplazaron los 17 profesionales del I.P.H.E., entre los cuales se encontraban médicos especialistas en pediatría, psiquiatría, oftalmología, trabajo social, neurología, foniatría y audiología, así como técnicos en las áreas de psicología, trabajo social, fisioterapia y terapia del lenguaje, fueron Changuinola y Almirante. Ese fue el punto de reunión de la población atendida entre las edades de 0 a 20 años, que en total ascendió a 283 casos, procedente de distintos lugares de la provincia.
La Dirección de Servicios Téncnicos y Médicos tiene dentro de sus proyectos continuar con la realización de estas giras de atención, orientación y sensibilización, que benefician grandemente a la población con necesidades educativas especiales, sobre todo que reside en sitios marginados y de escasos recursos económicos.



101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América