Gobernabilidad con creatividad
El principal problema que se le presenta a la primera dama electa presidenta de la República de Panamá, Sra. Mireya Moscoso, es el de dirigir y coordinar los cambios necesarios para el progreso de Panamá. El único recurso efectivo que tiene la población en una democracia incipiente es la votación, y en Panamá la Sra. Moscoso fue seleccionada con la mayoría de votos expresados en las urnas.
La segunda etapa del problema es que ella tendrá que gobernar con grupos y sectores, de la población, fraccionados. El único partido que mantuvo su hegemonía con la tercera parte de los electores fue el PRD.
Este partido ha logrado mantener el poder con los representantes, concejales, alcaldes, legisladores y otros, debido a que está estructurado sobre la base de los recursos del Estado. Todas las instituciones gubernamentales, entidades autónomas, semi-autónomas, universidades estatales y ministerios a todos los niveles, tienen un buen porcentaje de "copartidarios" que funcionan con el criterio del partidismo y compañerismo. Esto ha sido logrado a través de largos años de canonjías, asesorías y contratos por servicios, siempre dirigidos la mayoría de las veces hacia los copartidarios.
Frente a lo mencionado, la presidenta electa Doña Mireya Moscoso ha estado tratando de formar una coalición integrada por representantes de varios partidos cuyas expectativas se manifiestan en nombramientos (pequeños núcleos de oficinas laborales), para satisfacer las aspiraciones de sus respectivos copartidarios.
Podemos concluir que la mayoría de los partidos en nuestro medio aspiran al poder para beneficio propio: empleos, contratos, concesiones, proyectos, becas y otros.
Para los que hemos seguido de cerca los acontecimientos políticos en Panamá durante los últimos 50 años, consideramos que el Partido Arnulfista, fragmentado en varios partidos en diferentes épocas, tuvo que refugiarse en el PDC durante la campaña de 1989 para que sus miembros pudieran votar en oposición. El candidato arnulfista ganó las elecciones por mayoría, se le negó el triunfo y luego llegó a la Presidencia con los eventos que se produjeron en diciembre de 1989.
Podemos observar que los arnulfistas no han tenido tiempo para gozar de los privilegios que el partido en el poder ha sabido explotar, así como tampoco ha tenido la oportunidad ni tiempo para beneficiarse del aparato gubernamental como lo ha logrado el PRD. El total de tiempo de las tres veces que el presidente Arnulfo Arias obtuvo el poder suman aproximadamente 4 años, mientras que la maquinaria gubernamental de los militares y civiles suman a 26 veces más de experiencia burocrática y preparación de sus cuadros.
La estructura del sistema actual ha sido programada a la medida por el PRD: la mayoría de sus miembros son empleados gubernamentales y tienen hijos que al llegar a la mayoría de edad, aspiran a continuar con los beneficios como parte de una herencia familiar algunos solicitando "espacios políticos".
Mientras tanto, la población que está exhausta y agotada frente a las irregularidades del partido que se considera dueño del país, votó con el arnulfismo para la elección presidencial. Este partido no ha logrado una estrategia ni una cohesión necesarias para ejercer con fortaleza el reto que se le presenta y tendrá que mantener un equilibrio entre las fuerzas que integran su coalición, ya que será presionado desde adentro y desde afuera.
La Sra. Presidenta podrá inspirar y reclutar jóvenes que estén deseosos de contribuir en el mejoramiento de la calidad de vida en Panamá. Los jóvenes tienen ideales y ética en su comportamiento ya que todavía no han sido permeados totalmente por la corrupción en este país, ellos pueden contribuir a formar grupos por medio de proyectos específicos (práctica profesional, técnica y otras) en las diferentes áreas de la nación.
Este último es un ejemplo que con la buena voluntad de la Presidenta en coordinación con algunas Facultades de la Universidad de Panamá, universidades privadas y escuelas secundarias podrían mejorar las condiciones infrahumanas en que viven sectores en bolsas de pobreza y pobreza extrema. El Colegio Javier y otros han contribuido en el pasado a buscar soluciones en nuestras comunidades.
Los problemas estructurales de dificultad compleja y que obedecen a razones internas o la forma negativa cómo ha operado un alto porcentaje de nuestra sociedad, requieren cambios estructurales integrales.
El pueblo panameño aspira a programas y proyectos que los saque del subdesarrollo con una participación activa en sus respectivas comunidades, ya está cansado del "paternalismo politiquero". Para satisfacer sus aspiraciones es necesario apoyar la autogestión, ayuda propia, ayuda mutua y cooperativismo entre otras.
La carga negativa que pesa sobre los hombros de la Presidenta podrá convertirse en desarrollo positivo siempre y cuando logre integrar a los diferentes sectores del país en la ejecución de proyectos que estimulen la productividad y la creatividad.
La segunda etapa del problema es que ella tendrá que gobernar con grupos y sectores, de la población, fraccionados. El único partido que mantuvo su hegemonía con la tercera parte de los electores fue el PRD.
Este partido ha logrado mantener el poder con los representantes, concejales, alcaldes, legisladores y otros, debido a que está estructurado sobre la base de los recursos del Estado. Todas las instituciones gubernamentales, entidades autónomas, semi-autónomas, universidades estatales y ministerios a todos los niveles, tienen un buen porcentaje de "copartidarios" que funcionan con el criterio del partidismo y compañerismo. Esto ha sido logrado a través de largos años de canonjías, asesorías y contratos por servicios, siempre dirigidos la mayoría de las veces hacia los copartidarios.
Frente a lo mencionado, la presidenta electa Doña Mireya Moscoso ha estado tratando de formar una coalición integrada por representantes de varios partidos cuyas expectativas se manifiestan en nombramientos (pequeños núcleos de oficinas laborales), para satisfacer las aspiraciones de sus respectivos copartidarios.
Podemos concluir que la mayoría de los partidos en nuestro medio aspiran al poder para beneficio propio: empleos, contratos, concesiones, proyectos, becas y otros.
Para los que hemos seguido de cerca los acontecimientos políticos en Panamá durante los últimos 50 años, consideramos que el Partido Arnulfista, fragmentado en varios partidos en diferentes épocas, tuvo que refugiarse en el PDC durante la campaña de 1989 para que sus miembros pudieran votar en oposición. El candidato arnulfista ganó las elecciones por mayoría, se le negó el triunfo y luego llegó a la Presidencia con los eventos que se produjeron en diciembre de 1989.
Podemos observar que los arnulfistas no han tenido tiempo para gozar de los privilegios que el partido en el poder ha sabido explotar, así como tampoco ha tenido la oportunidad ni tiempo para beneficiarse del aparato gubernamental como lo ha logrado el PRD. El total de tiempo de las tres veces que el presidente Arnulfo Arias obtuvo el poder suman aproximadamente 4 años, mientras que la maquinaria gubernamental de los militares y civiles suman a 26 veces más de experiencia burocrática y preparación de sus cuadros.
La estructura del sistema actual ha sido programada a la medida por el PRD: la mayoría de sus miembros son empleados gubernamentales y tienen hijos que al llegar a la mayoría de edad, aspiran a continuar con los beneficios como parte de una herencia familiar algunos solicitando "espacios políticos".
Mientras tanto, la población que está exhausta y agotada frente a las irregularidades del partido que se considera dueño del país, votó con el arnulfismo para la elección presidencial. Este partido no ha logrado una estrategia ni una cohesión necesarias para ejercer con fortaleza el reto que se le presenta y tendrá que mantener un equilibrio entre las fuerzas que integran su coalición, ya que será presionado desde adentro y desde afuera.
La Sra. Presidenta podrá inspirar y reclutar jóvenes que estén deseosos de contribuir en el mejoramiento de la calidad de vida en Panamá. Los jóvenes tienen ideales y ética en su comportamiento ya que todavía no han sido permeados totalmente por la corrupción en este país, ellos pueden contribuir a formar grupos por medio de proyectos específicos (práctica profesional, técnica y otras) en las diferentes áreas de la nación.
Este último es un ejemplo que con la buena voluntad de la Presidenta en coordinación con algunas Facultades de la Universidad de Panamá, universidades privadas y escuelas secundarias podrían mejorar las condiciones infrahumanas en que viven sectores en bolsas de pobreza y pobreza extrema. El Colegio Javier y otros han contribuido en el pasado a buscar soluciones en nuestras comunidades.
Los problemas estructurales de dificultad compleja y que obedecen a razones internas o la forma negativa cómo ha operado un alto porcentaje de nuestra sociedad, requieren cambios estructurales integrales.
El pueblo panameño aspira a programas y proyectos que los saque del subdesarrollo con una participación activa en sus respectivas comunidades, ya está cansado del "paternalismo politiquero". Para satisfacer sus aspiraciones es necesario apoyar la autogestión, ayuda propia, ayuda mutua y cooperativismo entre otras.
La carga negativa que pesa sobre los hombros de la Presidenta podrá convertirse en desarrollo positivo siempre y cuando logre integrar a los diferentes sectores del país en la ejecución de proyectos que estimulen la productividad y la creatividad.