Gobernadores de provincia
Cuando nos enfrentamos a la triste realidad que viven algunas regiones (Darién, Colón, Bocas del tero, Veraguas, y otras) del país, que se percibe en la falta de escuelas, hospitales bien equipados, caminos de penetración, buenas avenidas y calles, desarrollo agrícola, viviendas, desempleo y pobreza extrema, pensamos en la figura del Gobernador de Provincia como punto de partida para que esa situación pueda cambiar en beneficio miles de panameños que claman por mejores condiciones de vida.
Y pensamos en los gobernadores como figuras claves, porque a ellos corresponde llevar el liderazgo en la solución de tantos problemas que confronta su provincia. Su responsabilidad es de gran importancia y para cumplirla, debe poner en juego su esfuerzo, capacidad e iniciativa y trabajar con conciencia del deber, ya que las provincias interioranas han venido sufriendo, por largo tiempo, el abandono y la indolencia de los gobiernos de turno.
La opinión de que los gobernadores son figuras decorativas e instrumentos de politización, existe desde hace mucho, y ello se ha debido a que dichos funcionarios, con muy raras excepciones, no han realizado una labor de trascendencia en beneficio de las comunidades.
Quien funja como gobernador necesita ser un profesional con capacidad de organización y dirección, tener conocimiento pleno de la realidad socioeconómica y cultural del medio en que labora y tener un liderazgo que le permita canalizar los recursos humanos, naturales e institucionales, para la solución de los problemas que confronta la región para su despegue hacia el progreso. No debe ser una figura para el partidismo político, un instrumento para promover candidaturas, ni peldaño para facilitar el triunfo de las aspiraciones del gobierno. El gobernador debe ser nervio y motor que elabore y coordine, con diputados, alcaldes, representantes y comunidades, programas y planes de trabajo muy lejos de intereses partidistas, pensando siempre en el bienestar de la comunidad.
Tales consideraciones nos lleva a pensar en la necesidad urgente de escoger a personas con sensibilidad social y deseos de trabajar en beneficio del país, lejos de intereses mezquinos, y liberados de compromisos que los conviertan en instrumento de ambiciones desmedidas y de un partidismo político que haga daño a los intereses de la nación.