Gobierno y golpes contra la corrupción
Ricardo Traad Porras fue designado como jefe del Servicio Marítimo Nacional (SMN) por Martín Torrijos cuando asumió la Presidencia el 1 de septiembre de 2004.
Como jefe de una institución de orden público y seguridad importante, Traad Porras era indudablemente miembro del equipo de gobierno de Torrijos. Sin que hubiesen razones aparentes, el jefe del servicio marítimo renunció de forma inesperada hace escasos meses. Ahora resulta que estaba bajo investigación de la Policía Antinarcóticos de Estados Unidos (la famosa DEA, por sus siglas en inglés) por hechos relacionados con su actuación como jefe del SMN; es decir, durante el actual gobierno.
Aunque en el momento de su detención, bajo cargos de narcotráfico y lavado de dinero, Traad Porras ya no era funcionario, los hechos por los que se le vinculan a los delitos se cometieron cuando sí lo era, por lo que este incidente constituye un serio golpe a la lucha contra la corrupción institucional y, de paso, a la imagen del equipo de gobierno, pues Torrijos ya no podrá decir: "En mi gobierno no hubo corrupción".
Es muy difícil que una detención realizada por el Ministerio Público, tras una operación compleja coordinada con la DEA, no tenga el fundamento debido y termine en nada como ha ocurrido con demasiada frecuencia cuando sólo investigan las autoridades panameñas. Aún así, esta será la prueba del ácido para el Ministerio Público, pues cualquier actitud vacilante podría comprometer gravemente su independencia con respecto del Ejecutivo. Es mejor que los golpes contra la corrupción afecten la imagen del gobierno, a que el gobierno tenga una supuesta imagen impoluta con el altísimo costo de que los delitos y la corrupción terminan impunes.