Gracias, comunicadores
Durante todo el torneo electoral, los medios de comunicación tanto escritos como radiales y televisivos desempeñaron un papel sumamente importante, no sólo como canales de difusión y desarrollo de estrategias publicitarias, sino, básicamente como medios a través de los cuales nos enteramos de lo ocurrido.
Hoy quiero, a título personal, pero también en nombre de la ciudadanía (arrogándome un derecho no concedido) agradecer, ante todo, a los canales televisivos: TV2, RPC, FETV, CANAL 11, y TELEMETRO, los extraordinarios esfuerzos desplegados para mantener constantemente informada a la población, algunos de ellos durante más de diecisiete horas ininterrumpidas de reportajes especiales, ediciones en vivo, entrevistas, paneles, etc.
No menos importante fue la labor de la radio, si pensamos (a los cientos de miles de panameños que viven en áreas de difícil acceso, donde la imagen de la televisión es una quimera, así como aquellos conciudadanos que, estando en sus labores cotidianas, deseaban mantenerse al día con lo ocurrido en el país, sobre todo, porque la del domingo no era una elección como cualquier otra, sino, creo yo, la de mayor envergadura en este siglo.
La prensa escrita (y aquí aludo a los diarios de política imparcial, aunque también a los otros, es decir a los visiblemente parcializados) fue determinante en el conocimiento de los candidatos, de las propuestas, las denuncias y las encuestas, sobre todo estas últimas, porque son instrumentos de medición que, como testimonios, quedan plasmado permanentemente, de modo que son una fuente histórica a la que cualquier investigador puede acudir cuando lo desee.
A La Prensa y a El Panamá América, diarios en los que, con cierta frecuencia mis artículos son muy bien acogidos, un reconocimiento en especial por servir de instrumento de divulgación de las ideas de tantos y tantos panameños.
A través de la televisión y de la radio (y desde luego de los de la prensa escrita también) pudimos apreciar la logística de estos medios, cuyos reporteros, camarógrafos y periodistas eran vistos en los centros de votación desde tempranas horas del día domingo hasta altas horas de la noche o de la madrugada del día siguiente, recabando información reciente que mantuviera al día a la población panameña.
Arriesgándome a no ser completamente justo en mis apreciaciones no obstante, he de hacer un reconocimiento singular a los periodistas Hugo Famanía, Lucy Molinar, Marisol Velasco y Alexandra Ciniglio, Mirna Ortega y Abdiel Gutiérrez de RPC y Judy Meana, Atenógenes Rodríguez y Jenia Nensen de Telémetro, quienes junto con cientos de reporteros y camarógrafos fueron los encargados en televisión de mantener una transmisión de dieciocho horas y más.
A todos los medios de comunicación participativos y a todos los comunicadores, felicitaciones, porque ustedes ayudan a construir y a defender la democracia.
Hoy quiero, a título personal, pero también en nombre de la ciudadanía (arrogándome un derecho no concedido) agradecer, ante todo, a los canales televisivos: TV2, RPC, FETV, CANAL 11, y TELEMETRO, los extraordinarios esfuerzos desplegados para mantener constantemente informada a la población, algunos de ellos durante más de diecisiete horas ininterrumpidas de reportajes especiales, ediciones en vivo, entrevistas, paneles, etc.
No menos importante fue la labor de la radio, si pensamos (a los cientos de miles de panameños que viven en áreas de difícil acceso, donde la imagen de la televisión es una quimera, así como aquellos conciudadanos que, estando en sus labores cotidianas, deseaban mantenerse al día con lo ocurrido en el país, sobre todo, porque la del domingo no era una elección como cualquier otra, sino, creo yo, la de mayor envergadura en este siglo.
La prensa escrita (y aquí aludo a los diarios de política imparcial, aunque también a los otros, es decir a los visiblemente parcializados) fue determinante en el conocimiento de los candidatos, de las propuestas, las denuncias y las encuestas, sobre todo estas últimas, porque son instrumentos de medición que, como testimonios, quedan plasmado permanentemente, de modo que son una fuente histórica a la que cualquier investigador puede acudir cuando lo desee.
A La Prensa y a El Panamá América, diarios en los que, con cierta frecuencia mis artículos son muy bien acogidos, un reconocimiento en especial por servir de instrumento de divulgación de las ideas de tantos y tantos panameños.
A través de la televisión y de la radio (y desde luego de los de la prensa escrita también) pudimos apreciar la logística de estos medios, cuyos reporteros, camarógrafos y periodistas eran vistos en los centros de votación desde tempranas horas del día domingo hasta altas horas de la noche o de la madrugada del día siguiente, recabando información reciente que mantuviera al día a la población panameña.
Arriesgándome a no ser completamente justo en mis apreciaciones no obstante, he de hacer un reconocimiento singular a los periodistas Hugo Famanía, Lucy Molinar, Marisol Velasco y Alexandra Ciniglio, Mirna Ortega y Abdiel Gutiérrez de RPC y Judy Meana, Atenógenes Rodríguez y Jenia Nensen de Telémetro, quienes junto con cientos de reporteros y camarógrafos fueron los encargados en televisión de mantener una transmisión de dieciocho horas y más.
A todos los medios de comunicación participativos y a todos los comunicadores, felicitaciones, porque ustedes ayudan a construir y a defender la democracia.